viernes, 24 de junio de 2016

SECTAS. MANIPULACIÓN MEDICO-TERAPÉUTICA (2)

Cuando confiamos nuestros males y secretos a un médico, dentista, psicólogo, psiquiatra, abogado o enfermero, presuponemos confidencialidad y que su primera obligación es hacia nosotros, no hacia terceros. La tradición y la ley nos llevan a esperar que esos profesionales den prioridad a nuestro bienestar y no al de otro.

Las sectas y los grupos de reforma del pensamiento tienden a buscar la lealtad de muchos profesionales de diversos campos. Los profesionales captados se convierten en un grado o en otro en canales de información para los líderes sectarios y son usados para manipular y explotar a los miembros a instancias de ellos. Su lealtad principal es con el líder de la secta, no con los pacientes.

El uso de profesionales como canales para informar suele mantenerse oculto a los miembros de la secta. En cambio, algunos líderes aseveran poseer conocimientos sobrehumanos o poderes especiales para conocer esa información; otros afirman que leen la mente, lo saben todo o poseen sabiduría infinita.

Eventualmente, un miembro puede descubrir cómo llegaron a conocerse los secretos personales. Entonces, se maneja su descubrimiento condenándolo por tener tales pensamientos y quejas. El miembro es humillado y castigado por "dudar", por equivocarse, pero el sistema sectario nunca se equivoca.

Numerosos ex miembros y 24 profesionales entrevistados por Margaret Thaler Singer han informado de que los psicólogos, los psiquiatras, los enfermeros y los médicos que eran miembros de sectas actuaban como recolectores de información y como los que trataban de convencer a la gente para que no se quejara ni marchara. Siempre con intención de favorecer a los líderes de su secta. De los siete ejemplos que da la investigadora, ponemos uno:

"Dos médicos realizaron vasectomías en un gran número de hombres de 16 años o mayores. Eran miembros de Synanon, que se inició como grupo para rehabilitación de la droga, se incorporó como una religión y se convirtió en una secta. Cuando interrogué a los dos médicos, tenían mucho remordimiento y recelos por haber puesto los deseos de su líder sobre su juramento hipocrático y sus obligaciones éticas de servir a los pacientes.

"Si bien algunos hombres del grupo se sometían voluntariamente a la operación, muchos estaban en contra de las vasectomías. Varios hombres que protestaban informaron que otros los habían forzado para que se sometieran diciéndoles que era bueno para el grupo. Se informó que en un momento dado "en el curso de una semana 200 hombres habían sufrido vasectomías realizadas en Synanon por el propio plantel de médicos del grupo, que trabajaban diez horas por día, siete días a la semana". Al mismo tiempo, a las mujeres que quedaban embarazadas en Synanon se las presionaba para que hicieran abortos o se marcharan. Los abortos eran ejecutados por los médicos internos. Se hacía eso porque el líder había decidido que era demasiado caro permitir que todos los miembros procrearan. Lograba su objetivo mediante la explotación de los médicos del grupo, y los miembros lo aceptaban o se marchaban."

Muchas sectas y grupos de reforma del pensamiento se han dedicado específicamente a reclutar médicos, enfermeras, psiquiatras, psicólogos y abogados tanto por ser personas capacitadas como por tener prestigio. Los grupos estiman que los visitantes y los ajenos pueden sentirse impresionados por el hecho de que gente con esas credenciales pertenezca al grupo (o a la organización-tapadera del grupo). Además, se suele inducir a esos profesionales a reclutar futuros adeptos para el grupo entre sus contactos personales.

También, aunque no sectario, recordamos el caso judicial del psiquiatra cordobés Javier Criado. La repercusión mediática que han tenido las denuncias ha provocado que Javier Criado esté bajo sospecha ante la opinión pública. Una dirección de correo electrónico que se habilitó para las denuncias particulares de las víctimas:  victimasjaviercriado@gmail.com

http://www.isep.es/actualidad-neurociencias/las-sectas-que-vienen-bioneuroemocion/

 http://www.elmundo.es/andalucia/sevilla/2017/01/26/588a2fd122601da9468b45f1.html




 

viernes, 20 de mayo de 2016

SECTAS: MANIPULACIÓN MÉDICO-TERAPÉUTICA

En su momento, según informaba la agencia EFE en 2001, los tribunales imputaron cinco presuntos delitos, entre ellos el de estafa, asociación ilícita y tráfico de sustancias estupefacientes a la secta Energía Universal y Humana. Cinco de los miembros de la organización, entre ellos su líder espiritual en España, Curtis Cao Duy, fueron detenidos en Barcelona y Tarragona. La resolución del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña indicaba que se desprendía de la acusación que la Asociación Española de Energía Universal y Humana lograba captar la voluntad de los participantes hasta hacerles creer que su líder tenía capacidad de curar las enfermedades más graves como el sida o el cáncer mediante la imposición de manos.

En efecto, hay falsos médicos y grupos sectarios que predican y administran diversos tratamientos, fuera de la medicina oficial o tradicional, para curar enfermedades como el cáncer o el sida. En casi todos los casos, los que practicaban estas técnicas alternativas han sido condenados con gran contundencia por parte de la justicia francesa, ya que se ha demostrado que se trataba de terapias ineficaces e incluso perjudiciales cuyos efectos atentan contra la salud pública y la de los afectados.

En el Estado español existen y han existido grupos que también preconizan determinadas terapias alternativas, que, tal como se ha demostrado en otros países de la Unión Europea, resultan nocivas para quienes las han recibido y, en algunos casos, han llegado a causar la muerte de los pacientes que las han realizado.

Los seguidores del método Hamer, la asociación C.O.B.R.A. o el grupo Sukyo Mahikari han sido tres grupos representativos que se han valido de estas prácticas en distintos lugares de España.

El método creado por el doctor Ryke Geerd Hamer acusa a la medicina convencional de bombardear a los pacientes de cáncer con un arsenal químico. Su teoría sostiene que el cáncer es consecuencia de un conflicto emocional y, por tanto, si logra identificarse y superarse gracias a una terapia psicológica, el enfermo se cura.

Este médico se hizo famoso en España por dos episodios que demuestran los efectos de su terapia. El primero es la historia de la niña austriaca Olivia Pilhar. Los padres de la pequeña, fanáticos seguidores de Hamer, se negaron a que su hija, que padecía cáncer de riñón, fuera operada en un hospital de Viena y huyeron a Málaga para seguir en manos de Hamer. La justicia austriaca tomó medidas y finalmente la niña fue transportada de Málaga a Viena en un avión ambulancia donde se le dio atención médica. Olivia se recuperó y sus padres fueron condenados posteriormente a ocho meses de libertad vigilada.

Posteriormente, el nombre de Hamer salió de nuevo en los medios cuando se descubrió que una mujer catalana, Helena Lumbreras, enferma de cáncer, murió después de caer bajo la influencia de los seguidores de Hamer y de abandonar el tratamiento oncológico que seguía en un centro hospitalario. Los familiares de Lumbreras denunciaron al médico Vicenç Herrera por haber convencido a la enferma para que aceptara la terapia del médico alemán. La hija de la fallecida declaró que, antes de morir su madre, había expresado su deseo de denunciar la aplicación del método Hamer, porque se sentía engañada. Sin embargo, el caso fue sobreseído por los tribunales.

El Colegio de Médicos de Barcelona desautorizó en 1995 a los médicos, que aplicaban el método Hamer; entre ellos Vicenç Herrera, que fue sancionado con dos años de inhabilitación. En opinión del Colegio, los métodos terapéuticos de la nueva medicina no habían sido sometidos a debate y a las comprobaciones con que se verifican las hipótesis de la comunidad científica.

La asociación C.O.B.R.A. (Centro Oncológico y Biológico de Investigación Aplicada) fue creada en Francia por el doctor Beljanski. Sus teorías sobre el tratamiento del cáncer y el sida recibieron el rechazo del estamento médico oficial por su falta de rigor científico.

En Barcelona, esta asociación actuó bajo la coordinación de Lluis Botines y se hizo una clientela en el confuso mercado de la medicina no convencional o alternativa. Igual que el doctor Hamer, rechaza la quimioterapia y la radioterapia en el tratamiento del cáncer, y las sustituye por la aplicación de medicamentos naturales,
suministrados por la propia asociación a un coste elevado, junto con un intenso tratamiento psicológico.

Las organizaciones que atendían a los afectados por el sida y por el cáncer han asegurado entonces haber constatado el progresivo abandono de pacientes, que después han buscado una curación que se les prometía "muy rápida" y "casi segura" en estos grupos de manipulación médico-terapéuticos.

La sociedad  Sukyo Mahikari, considerada como secta coercitiva en Francia, prohíbe taxativamente a sus miembros tomar cualquier tipo de medicamentos y se dedica mediante imposición de manos a curar cualquier tipo de enfermedad física, psíquica o espiritual.

Sukyo Mahikari, que significa 'Luz de la verdad', fue fundada en 1959 por un antiguo oficial de la armada japonesa, que se dedicó a "transmitir la luz de Dios para purificar a los hombres y prepararlos para la próxima civilización sagrada". Para los seguidores de esta religión, la luz resuelve todos los problemas. Con un curso de tres días se puede aprender a curarse uno mismo y a los demás. El portavoz de este grupo en España llegó a decir que con este método uno puede curar y renacer como un nuevo ser humano y ser una persona radiante y optimista.

En su momento, los vecinos de Lérida estuvieron recogiendo firmas para impedir la apertura de un centro de Mahikari en la ciudad, ya que un informe de una comisión parlamentaria belga recogía varios testimonios que advertían de los peligros de las prácticas de este grupo.

Un boletín médico francés (diciembre 1999) invitaba a sus lectores a ser desconfiados y abiertamente críticos sobre los procedimientos terapéuticos esotéricos:

"El blanco privilegiado de las sectas se refiere a menudo a la formación de médicos jóvenes (...) Entre los hechos destacados, citamos las actividades de la Iglesia de la Cienciología (especialmente el centro Narconón para toxicómanos), Dianova que ha sucedido al Patriarca, el movimiento ECK y sus diferentes ramas, el movimiento IVI (Invitación a la Vida), la instintoterapia, el instituto HUE, la asociación "Al corazón de la comunicación", Prima verba... Estos grupos organizan, entre otros, cursos de formación para los profesionales de la salud o los pacientes, presumiendo de métodos de curación del cáncer o del sida... Las asociaciones "Stop al cáncer" y "Alegría de vivir" difunden las teorías del doctor Hamer, quien preconiza curar el cáncer menospreciando todos los tratamientos reconocidos con la connivencia demostrada de ciertos médicos franceses... Estos ejemplos ilustran bien las solicitudes de las cuales son objeto los médicos por parte de organismos sin escrúpulos."

En Alemania, la carrera de medicina está regulada y los médicos, a través de sus colegios, vigilan para que no se produzcan abusos en sus filas, pero a veces son los propios médicos quienes caen en las redes de un grupo problemático y arriesgan la salud de los pacientes poniéndolos en manos de terapias y personas de dudosa competencia.

Tampoco los 'paramédicos' (o medicinas alternativas) parecen capaces de mantener sus propias filas libres de gurús y curanderos. En Alemania se han unido en una asociación que publica su propio manual  jurídico con consejos para actuar sin entrar en conflicto con las leyes y la legislación sanitaria.

La Sociedad federal de asesoramiento sobre sectas (A.G.P.F.) alemana, por ejemplo, pidió el apoyo de la Federación Europea de Centros de Investigación y Estudio sobre el Sectarismo para elaborar un proyecto de ley que estableciera la regulación por contrato de las medicinas alternativas que ofrecen los grupos sectarios.

En contraste, la Administración pública de Salud y de Justicia en España no ha tenido una respuesta adecuada a la gravedad real y potencial de este gran problema.

Se han instaurado grupos totalitarios que se aprovechan de ciertos sectores y colectivos que, en situación crítica de salud, buscan cualquier vía de solución. En España no se actúa con la dureza utilizada en otros países europeos, aunque ya ha quedado demostrado que estos grupos constituyen un grave peligro para las personas que entran en contacto con ellos.

Como ejemplo dramático y actual existe una petición dirigida al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en:

https://www.change.org/p/con-la-vida-no-se-juega-pongan-fin-a-las-falsas-terapias-a-mi-hijo-mario-le-cost%C3%B3-la-suya



miércoles, 27 de abril de 2016

LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LAS SECTAS (II)

Valerie Solanas escribió el manifiesto SCUM en 1968 y resulta un testimonio directo y una durísima denuncia de la sociedad de su época. Valerie Solanas identificó el principal fallo del movimiento comunal de los hippies -y seguramente de bastantes sectas-, que hizo que muchas comunas se fueran a pique. En su amplio manifiesto había muchos argumentos acertados. También es cierto que, después de redactar su propio manifiesto, disparó e hirió a Andy Warhol, seguramente por coherencia con sus ideas, expresas en el manifiesto:

El artista hombre intenta compensar su incapacidad para vivir y su impotencia para ser mujer, construyendo un mundo sumamente artificial en el cual él es el héroe; es decir, despliega las características femeninas; y la mujer queda reducida a roles limitadísimos, de insípida subordinada, en una palabra, queda reducida a hacer de hombre. El fin del arte masculino no es comunicar (puesto que el hombre es un ser vacío, nada tiene que decir), sino disfrazar su bestialidad; recurre al simbolismo y a la oscuridad (temas profundos). La mayoría de las personas, sobre todo las cultivadas, carentes de confianza en sus propios juicios, humildes, respetuosos de la autoridad (la traducción adulta de la frase "Papá sabe más" es: "El critico entiende"), aprenden fácilmente que la oscuridad, la evasividad, la incomprensibilidad, la ambigüedad y el tedio son las señales de la profundidad y de la brillantez. El Gran Arte demuestra que los hombres son superiores a las mujeres, que los hombres son mujeres; casi todo cuanto cabe bajo la denominación Gran Arte, tal como las anti-feministas nos lo recuerdan, ha sido creado por los hombres. Sabemos que se le llama Gran Arte porque las autoridades nos lo han dicho, y no podemos afirmar lo contrario, pues sólo los dotados de sensibilidades exquisitas muy superiores a las nuestras pueden percibir y apreciar su grandeza, la prueba de su sensibilidad superior es el hecho de apreciar la mierda que aprecian. Apreciar es cuanto sabe hacer el hombre cultivado; pasivos e incompetentes, carentes de imaginación y de ingenio, aprecian; incapaces de crear sus propias diversiones, de crear un pequeño mundo a partir de sí mismos, de influir mínimamente en su medio ambiente, deben aceptar cuanto les es dado; incapaces de crear o de comunicarse, actuan de espectadores. La absorción de cultura es un intento desesperado y frenético de ser alguien en un mundo sin placer, de escapar al horror de una existencia estéril e insignificante. La cultura es el maná del ego de los incompetentes, el medio para racionalizar las expectativas pasivas; pueden sentirse orgullosos de sí mismos por su capacidad para apreciar las cosas más finas, ver una joya allí donde sólo hay mierda (quieren ser admirados porque admiran) Faltos de la más mínima confianza en su capacidad para cambiar algo, se resignan al status quo, necesitan extasiarse, ver la belleza en la mierda porque, sólo, mierda verán.

Escribió Valerie Solanas párrafos como los siguientes, que quiero destacar:

"El hippie, cuyo deseo de ser un Hombre, y un rudo individualista, es más débil que el del término medio de los hombres, y se excita ante la sola idea. de poseer cantidad de mujeres a su disposición, se revela contra la crueldad de la vida del Gana-Pan y contra la monotonía de la monogamia. En nombre de la cooperación y del reparto, forma una comuna o una tribu, que, a pesar de sus principios de solidaridad y en parte por su causa (la comuna, una extensión de la familia, es un ultraje más de los derechos de la mujer, viola su intimidad y deteriora su salud mental) no se parece a una comuna más que el resto de la sociedad.


"La verdadera comunidad está formada por individuos – no simples miembros de una especie, o parejas – que respetan la individualidad y la intimidad de los demás, y al mismo tiempo, obran con reciprocidad mental y emocionalmente – espíritus libres que mantienen entre sí una relación libre – y cooperan para alcanzar fines comunes. Los tradicionalistas dicen que la unidad básica de la sociedad es la familia, para los hippies en cambio, es la tribu; nadie menciona al individuo.

(Thimoty Leary, por ejemplo, pensaba: "no sé muy bien lo que pretendían cuando vinieron -se refiere a Los Prankters- a Millbrook salvo saludar y punto. La naturaleza de las tribus marca que no se mezclen. La genialidad del sistema tribal está en que cada uno tiene su tótem y sus dioses. Cuando uno se quiere fundir tribus, se cae en el feudalismo.")

"El hippie habla mucho acerca de la individualidad, pero su concepto al respecto no difiere del que puede tener cualquier otro hombre. Desearía regresar a la naturaleza, a la vida salvaje; regresar al desierto, reencontrar el hogar de los animales peludos de los que él forma parte, lejos de la ciudad, o al menos donde se perciban algunas huellas, un vago inicio de civilización, para vivir al nivel primario de la especie y ocuparse en actividades sencillas, no intelectuales: criar cerdos, joder, ensartar abalorios. La actividad más importante de la comuna – en ella se basa – es la promiscuidad, la violación en grupo de las mujeres. El hippie se siente atraído por la comuna principalmente porque ofrece la perspectiva de libertad sexual, de un montón de coños gratuitos a su alcance, la más interesante comodidad para compartir, la que se puede poseer sin miramientos; pero, ciego y avaricioso, no piensa en todos los demás hombres con quienes deberá compartirlos, ni tampoco repara en los celos y la posesividad propia del coño en sí mismo.

"Los hombres no pueden cooperar en el logro de un fin común, porque el fin de cada hombre es todos los coños para sí. De ahí que la comuna esté condenada al fracaso. Preso del pánico, el hippie atrapará a la primera mentecata que lo empuje y la arrastrará a los suburbios lo más rápidamente posible. El macho no puede progresar socialmente, y lo único que sabe hacer es moverse hacia adelante y hacia atrás, ya sea solos o ya sea en una violación colectiva.

"El hombre no puede llevar a cabo una genuina revolución social, pues quienes se hallan en las altas posiciones del poder allí desean permanecer, y quienes están abajo desean ocupar un alto puesto. La rebelión, entre hombres, es una farsa; vivimos en una «sociedad» masculina hecha por el hombre para satisfacer sus necesidades. Nunca está satisfecho, pues le resulta imposible. Aquello contra lo cual el hombre rebelde se rebela, es el hecho de ser hombre. El hombre cambia solamente cuando la tecnología se lo impone, cuando no le queda otra alternativa, cuando la sociedad alcanza un nivel en el cual él debe cambiar o morirse. Ahora lo hemos alcanzado; si las mujeres no mueven rápidamente el culo, corremos peligro de reventar.

"Entrenada desde la más tierna infancia en la simpatía, la gentileza y la dignidad, halagando la necesidad del varón de disfrazar su animalidad, la mujer reduce servilmente su conversación a la charla melosa insípida y blanda sobre cualquier tópico que esté más allá de lo más trivial -o, en el caso de ser cultivada, se quedará en la discusión intelectual, es decir, en el discurso impersonal acerca de abstracciones irrelevantes: el Producto Bruto Nacional, el Mercado Común, la influencia de Rimbaud en la pintura simbolista. Se vuelve tan adepta al halago que eventualmente éste se convierte en su segunda naturaleza hasta el extremo de continuar halagando a los hombres aún cuando se encuentre en compañía de otras mujeres.

"Aparte de esta faceta de lameculos, la conversación de la mujer está limitada debido al temor de expresar opiniones generales o desviadas y por un sentimiento de inseguridad que la encierra en sí misma y le quita encanto. La simpatía, la gentileza, la dignidad, la inseguridad y la introversión pocas veces pueden desencadenar la intensidad o el ingenio, dos cualidades imprescindibles para que una conversación merezca el nombre de tal. Semejante conversación nunca es exuberante; solamente las mujeres que confían plenamente en sí mismas, las arrogantes, las extrovertidas, las orgullosas, las poseedoras de mentes rigurosas, son capaces de mantener una conversación intensa, audaz, ingeniosa."

miércoles, 20 de abril de 2016

CONCIENCIA HIPERREFLEXIVA. PROBLEMAS

Con frecuencia, los que salen de las sectas tienen que ser atendidos por médicos y psicólogos. Han sufrido trastornos psíquicos debidos, por un lado, a las prácticas de los grupos y, por otro lado, a los comportamientos inhumanos de los compañeros y de los directivos de los grupos sectarios. Esta vez hablamos de trastornos debidos a las prácticas psicológicas especialmente en lo relacionado con lo que llama "despertar", "despertar la conciencia","sentido autocrítico" para una supuesta mejora moral. Las controvertidas prácticas psicológicas, si realmente tuvieran validez, deberían ser impartidas por personas bien preparadas y ser llevadas a la práctica por gente con la madurez suficiente para que los resultados no conduzcan a los desastres morales y psíquicos que dejan el camino 'espiritual' lleno de víctimas de las sectas.

Es cierto que sin autoconciencia -dice el catedrático de psicología Marino Pérez Álvarez- no hay ser humano que valga. Una vida no examinada, decía Sócrates, no vale la pena de ser vivida. La autoconciencia como capacidad para volver la atención sobre nosotros mismos y así valorar y controlar nuestras vidas tiene su ambivalencia. Si, por un lado, nos hace conscientes, juiciosos y lúcidos, por otro, no deja de causarnos desasosiegos, inquietudes y trastornos como, por ejemplo, ansiedad y depresión. De hecho, en contextos clínicos, la autoconciencia suele tener mala reputación, aun cuando se promueva a veces a título de autoobservación, autoevaluación, autocontrol, etc.

La autoconciencia reflexiva aun en sus formas incrementadas es un proceso normal, característico de las personas. Si uno no reparara en sus propios sentimientos y pensamientos y le diera igual su apariencia y comparecencia ante los demás, difícilmente se podrá considerar una persona plena o cabal.

La cuestión aquí es la desproporción, cuando aspectos del propio sujeto son el objeto de su vida, interponiéndose entre uno mismo y el mundo, e incluso constituyendo todo un mundo. De este modo, el 'estar en el mundo' y el consiguiente 'horizonte de la vida' queda atascado, dando uno vueltas sobre sí, sin trascender de sí mismo, llevando una vida podríamos decir 'intrascendente' por más luchada y sufrida que sea en una suerte de psicomaquia o combate de uno consigo mismo.

Ejemplos corrientes de autoconciencia más patógena que constructiva: a) la preocupación ansiosa sobre lo que podría pasar, que convierte el miedo normal y la preocupación normal en ansiedad; b) la rumia de lo que pasó, que convierte la tristeza y la pertinente reflexión en depresión.

Las diferentes modalidades de autoconciencia patógena (hiperreflexividad) presentan efectos nocivos:

ansiedad social (uno está pendiente de su rubor o vergüenza),
anorexia (examen continuo del propio cuerpo en términos de gordura o delgadez),
paranoia (verse a sí mismo como objeto de intenciones aviesas por parte de los demás),
depresión (rumia acerca de por qué pasó tal cosa),
ansiedad (preocupación acerca de lo que pueda pasar),
esquizofrenia (hiperreflexividad en la que aspectos implícitos de uno se hacen conscientes, como oír los propios pensamientos o habla interna),
trastornos de la alimentación, baja autoestima y depresión de chicas y mujeres que toman como propia e interiorizan la mirada de los demás, que las tratan como objeto de uso o consumo,
convertirse en espectador que interfiere (por disfunción sexual, o por ansiedad social) la acción instintiva normal por medio del miedo y la ansiedad,
pensamientos repetitivos que se relacionan con la tristeza, depresión, ansiedad, bulimia, abuso de ciertas sustancias, salud física y otros trastornos como la fobia social,
la preocupación crónica (trastorno obsesivo-compulsivo), con pensamientos e imágenes de fondo afectivo negativo relativamente incontrolados y persistentes sobre peligros y amenazas,
visiones negativas de sí mismo, del mundo y del futuro y valoraciones sobre pérdidas y fracasos,
pánico y pensamientos repetitivos sobre uno mismo, sus asuntos y su vida,
pensamientos y creencias sobre el propio funcionamiento psicológico también pueden ser patógenos y derivar en trastornos emocionales,
la autodiscrepancia entre el yo-real (lo que se es realmente) y el yo-ideal (lo que se quiere ser y lo que se debe ser y hacer) implican estados emocionales como miedo, ansiedad, tristeza, depresión, culpa, vergüenza, etc. que ciertamente pueden suponer altos niveles de autoconciencia aversiva, pero también dar motivos para el escape: alcohol, drogas, bulimia, masoquismo, suicidio;
otros efectos nocivos: inducir uno mismo los problemas que teme y termina por tener; evitar continuamente experiencias y conductas desagradables; esquizofrenia, alucinaciones auditivas, espaciales.
 

Bibliografía
Marino Pérez Álvarez, Las raíces de la psicopatología moderna, 2012.

viernes, 8 de abril de 2016

LA TRATA DE PERSONAS EN LAS SECTAS

Como hemos visto en artículos anteriores, las sectas atentan contra los derechos humanos. Hoy nos fijamos en un aspecto totalmente denigrante, totalmente contrario a todos los principios éticos y jurídicos, de los comportamientos de los miembros directivos y de sus colaboradores ya convencidos de las sectas.

"Artículo 3 del Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la "trata de personas", especialmente mujeres y niños, de la Organización de Naciones Unidas, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, firmado en 2000, ratificado por España el 21 de febrero de 2002:

a) por "trata de personas" se entenderá la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esta explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

b) el consentimiento dado por la víctima de la "trata de personas" o toda forma de explotación intencional descrita en el apartado a) del presente artículo no se tendrá en cuenta cuando se haya recurrido a cualquiera de los medios enunciados en dicho apartado."

La "trata de personas" es un delito muy específico y constituye una vulneración de derechos humanos universalmente reconocidos, como son el derecho a la vida, la libertad, la integridad, la intimidad, la salud, a no sufrir esclavitud o servidumbre forzada y a no padecer prácticas de tortura u otras formas de trato inhumano o degradante, prácticas lamentablemente repetidas en muchas sectas coercitivas.

En la práctica, la "trata de personas" se caracteriza por la falta de consentimiento de la víctima y se ejerce mediante coacción, engaño o violencia con el fin de la explotación, por lo que la acción (retención, coacción, humillación, explotación) es continua. Por tanto, es un crimen contra el ser humano.

De nuevo volvemos a encararnos con la falta de sensibilidad y de decisión de los poderes públicos para detener esta lacra moral y social de las sectas, aunque es cierto que la "trata de personas" se da también fuera del ámbito de los grupos sectarios.

Incluso los mismos cuerpos policiales, los mismos periodistas, las informaciones televisivas y cibernéticas, las iniciativas legislativas de los parlamentarios confunden los términos cuando tratan de hablar, legislar o decidir sobre una cosa tan precisa como la "trata de personas".



miércoles, 17 de febrero de 2016

EL PAGANISMO. LAS SECTAS AYER Y HOY (2)

El culto a Dionisos se extendió en época helenística gracias a los actores trágicos. Coincide con la época de las antiguas democracias y demagogias, ya que la religión de los dioses olímpicos se mantenía entre los aristócratas. Era el único dios griego que ganaba adeptos, pues tenía afinidades orientales, tracias y asiáticas y también sus propios "Misterios".

En el dios Dionisos se concentró un importante sincretismo que lo asimiló y confundió con Zagreus de Tracia, Sabacio de Frigia, Baales siriofenicios y Serapis e Isis de Egipto bajo el influjo de las sectas órficas. Ptolomeo IV Filopator, en Egipto, fue uno de sus fieles más célebres, de tal modo que podría hacer de Dionisos el único dios de su reino. Posiblemente, Apolo como divinidad se sumó a esta tendencia sincrética de confusión de divinidades en una de carácter dionisíaco.

El culto de Dionisos ya extendido suplantó al antiguo Liber itálico y se ganó el favor del pueblo de Roma. Era un culto religioso procedente al mismo tiempo de Campania y de Etruria, de carácter místico, consolador de aflicciones morales (pobreza), prometía una vida ultraterrena y la inmortalidad, pero era también desordenado y clandestino. Por esto retrocedió. En el año 186 una violenta reacción oficial de los cónsules se produjo a causa del célebre asunto de las Bacanales.

Los cultos egipcios de Serapis y de Isis, dioses consoladores y curadores, gozaban también de gran favor en Roma, pero provocaron, sobre todo el de Isis, la desconfianza del Estado de Roma y frecuentes medidas de prohibición. Desde el año 89 se suprimieron varias veces las capillas dedicadas a Isis.

Emperadores como Adriano, Antonino y Cómodo se interesaron en los cultos griegos como el de Dionisos; egipcios como el de Isis y Serapis, y orientales. Calígula y Domiciano entronizaron oficialmente el culto de Isis, tras largas prohibiciones: religión comunitaria, aparentemente disciplinada y vestida de blanco, pero no se sabe si de cándida honradez. El sincretismo que tendía a confundir en un solo ser supremo a los dioses se acentuó al final del Imperio romano.

En el presente, hay familias de la "nobleza negra" de Roma cuyo linaje y tradiciones políticas se remontan a la antigua república romana. La república y el imperio bajo el que vivieron los antepasados de la "nobleza negra" estaban controlados por la rama romana del culto a Apolo. En aquella época, dicho culto a Apolo se manifestaba de diversas maneras: como institución usurera de recolección de deudas de todo el Mediterráneo, como servicio de inteligencia política, como una secta y, a la vez, como una creadora de sectas.

La base de dicho culto de Apolo fue, por tanto, el decadente Egipto ptolemaico, desde el cual la secta controlaba a Roma. En Egipto, el culto a Apolo sincretizaba los cultos de Isis y de Osiris como imitación del culto frigio a Dionisos. El culto a Apolo establecido por el Imperio romano creó escuelas filosóficas así como el derecho romano.

Esa es la tradición transmitida por las familias de la "nobleza negra" de Roma, que, pasado el tiempo, fueron conocidas como la "nobleza negra" veneciana, cuyos miembros en la actualidad ocupan puestos de importancia clave en los círculos más íntimos de organizaciones como el grupo Bilderberg. Esta tradición ha persistido al amparo de distintas instituciones como la monarquía y la aristocracia británicas, con la secta de los Hijos del Sol, y las facciones de la Orden de Malta han preservado la visión del mundo, la doctrina, y la política ininterrumpida del antiguo culto de Apolo.

Han recurrido a los mismos métodos que empleaban los sacerdotes de Apolo (la promoción de sectas dionisíacas de culto a las drogas, contraculturas eróticas, maníacos terroristas) para volver semejante mezcla de gente enloquecida contra las fuerzas de la sociedad dedicada al progreso científico y tecnológico en un marco de paz.

Aun más, el pensamiento racista de fondo anglosajón es que sólo el noble era depositario de la virtud racial. Según este pensamiento, la nobleza española no podía poseer unos orígenes puros en la medida en que se había mezclado con los invasores; la nobleza española no poseía ya la pureza de los orígenes germánicos de la verdadera aristocracia. Entre los mismos españoles existía la sospecha de la mezcla racial. Hubo tratadistas que atacaron, en los siglos XVI y XVII, la mezcla de sangres y adjudicaron a otros pueblos, como los italianos y los españoles, este pernicioso fenómeno de la fusión.

Philip W. Powell y otros autores contemporáneos observan en la persistencia y en la capacidad de adaptación de la "leyenda negra" contra España, adaptada a cada época, una variación más de la ideología antiespañola fraguada en especial en el mundo anglosajón:

"Dudo -escribe Powell- que haya materia extranjera enseñada en nuestras escuelas y universidades tan cargada de prejuicios inhibidores como la cultura hispánica (...) Las opiniones erróneas del mundo hispánico se encuentran desde un principio en nuestras escuelas y en la época del ingreso en colegios superiores, y en la universidad están bien inculcadas"

Entre las convicciones más arraigadas de esa leyenda negra se encuentran las de la Inquisición española, con su secuela de limpieza de sangre. La leyenda negra, en la que los estatutos de limpieza de sangre jugaban un papel esencial, venía a consagrar la separación, en teoría, de las naciones europeas de acuerdo con cada raza.

La historia se repite respecto de otros países y continentes por otras razones. En cuanto los Estados Unidos se independizaron, en cuanto Francia se convirtió en República, en cuanto los ejércitos británicos se vieron derrotados en el África zulú y en la India, en la Alemania después de la 2ª Guerra Mundial, la monarquía y la aristocracia británicas se pusieron a intrigar para quitarles la potencia creativa, política, económica, científica a esas naciones.

La Mesa Redonda (fundada por T. H. Huxley y Cecil Rhodes) es una de las sociedades secretas "abiertas" vinculados a los Güelfos Negros, más conocidos como la Casa de Windsor. El barón Harold Anthony Caccia, cuya familia es una de las más antiguas de la Nobleza Negra veneciana, fue miembro destacado de la Mesa Redonda.

La Mesa Redonda mantiene actualmente el objetivo establecer "un imperio feudal dirigido por una aristocracia que controlase los conocimientos y la tecnología para gobernar a una población de ignorantes y drogadictos esclavos de plantación" (Robert Zubrin, "There is no science in science fiction", The Campaigner, abril 1981)

En las filas del Club de Roma están los miembros más antiguos de la Nobleza Negra veneciana de Europa, descendientes de las familias europeas más ricas, que controlaban y gobernaban Génova y Venecia en el siglo XII. Si uno es capaz de abrirse paso entre la prolija y confusa verborrea, el informe del Consejo del Club de Roma The Global Revolution (1992) deja poco lugar a dudas sobre sus pretensiones:

"En la búsqueda de un nuevo enemigo que nos una, se nos ha ocurrido la idea de que dicho enemigo bien podría ser la contaminación, la amenaza del calentamiento global, la escasez de agua, las hambrunas y cosas parecidas."

Pero concluyen diciendo lo siguiente:

"El verdadero enemigo es la propia humanidad"

 http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/esp_sociopol_rothschild15.htm




viernes, 5 de febrero de 2016

EL PAGANISMO. LAS SECTAS AYER Y HOY

El sentimiento de inquietud frente a un grupo considerado exógeno, la secta, no integrable en la identidad colectiva, se vuelve a encontrar en todo tiempo y en todo lugar. Es irreductible y suscita reacciones semejantes. La secta, portadora de valores aparentemente religiosos, es un órgano socialmente no asimilado.

En 1996, un informe parlamentario francés indicaba los parámetros de la imposibilidad de su asimilación. Todos ellos cuestionaban el orden social:

"Desestabilización mental, carácter exorbitante de las exigencias financieras, ruptura inducida con el ambiente de origen, alteración de la integridad física, reclutamiento de niños, discurso más o menos antisocial, problemas con el orden público, importancia de conflictos judiciales, ocasional malversación de los circuitos económicos tradicionales, tentativas de infiltración en los poderes públicos" (1)

Muchos de estos parámetros inciden en la ausencia de respeto del orden social. Ahora bien, alterar el orden establecido provoca una reacción tanto social como gubernamental en todas las civilizaciones y desde siempre.

En efecto, el asunto de las Bacanales, sociedades iniciáticas, que remonta al año 186 antes de nuestra era revela ya la existencia de estos criterios. Los Bacantes, presentes en toda Italia, celebraban sus fiestas en honor de Bacchus por la noche y en secreto. Tenían la reputación de ser desenfrenados. Como reacción a la sospecha que rodeaba sus rituales, los cónsules de Roma decidieron llevar los hechos considerados criminales a conocimiento de todos. Los dioses de Roma no debían ser confundidos con cultos extranjeros que preconizaban costumbres depravadas. Los cónsules se afirmaban en informar a la población de que estas prácticas no estaban de ningún modo ligadas a un culto inocente o a divertimentos aceptables. Según las pesquisas, los Bacantes eran varios millares y constituían un peligro para la seguridad pública. Se trataba de mujeres y de hombres afeminados que se entregaban a todos los vicios, donde entraban la embriaguez, los ruidos escandalosos por la noche, la impudicia. De todo esto se deducía que estas histerias constituían una amenaza para la misma seguridad del Estado romano. Más grave a los ojos de los cónsules era que los responsables de esta organización se enmascaraban tras la majestad de los dioses, lo que quería dar una apariencia de respetabilidad a sus actividades clandestinas. (2)

Durante este periodo romano que conoció una auténtica eclosión de sociedades iniciáticas, este sentimiento de amenaza para el orden público, amenaza creada por lo que son consideradas falsas religiones, es semejante al que, en 1996, ha llevado a los diputados franceses a sensibilizar a la sociedad sobre el peligro de las sectas.

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(1) Alain Gest et Jacques Guyard, Rapport fait au nom de la Comission d'enquête sur les sectes, Assemblée nationale, nº 2468, 1996, p. 12
(2) Baudoin Decharneux, Sectes et hérésies de l'Antiquité à nos jours, Université de Bruxelles, 2002, p. 37-39