Mostrando entradas con la etiqueta Margaret Thaler Singer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Margaret Thaler Singer. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de junio de 2017

COMPORTAMIENTO SECTARIO DE REDES SOCIALES

Nos pareció bien en 2016 la amenaza del gobierno ruso de desconectar Facebook en 2018, si la empresa no cumplía con la ley de protección de datos aprobada en 2016, que ponía un límite de dos años a los proveedores para almacenar los datos personales de los usuarios rusos en los servidores del país.

Por otro lado, nos parece escandaloso que plataformas como Amazon, Facebook y otras tengan en su poder los datos de los registros de empadronamiento y otros datos personales oficiales de los habitantes de España y de otros países europeos, o tengan el poder de exigir el documento nacional de identidad a cualquier usuario.


Antes del verano del 2014 las redes sociales ardieron de rabia porque se supo que Facebook había realizado un experimento alterando las noticias que veían 700.000 usuarios en su muro, sin dar explicaciones previas a los afectados. Mientras unos veían noticias alegres y positivas, en otros casos predominaban las noticias negativas.

Así trataban de ver la influencia social en el estado de ánimo. Facebook pidió disculpas, pero con gran cinismo aseguró que los experimentos continuarán realizándose.

La plataforma virtual OkCupid, con unos 30 millones de usuarios, también anunció que ellos, Christian Rudder y Sam Yagan, habían realizado experimentos similares.

C. Rudder lo expresó en un “post” con un título explícito: "¡Experimentamos con seres humanos!" Y afirmó: “Si usas Internet, eres sujeto de cientos de experimentos, en cada página. Así funcionan los sitios de Internet.” Nuestros movimientos en las webs son un inmenso laboratorio para muchas compañías.


Y relató tres experimentos de su plataforma. En uno de ellos pretendían ver cómo interactaban los usuarios y analizar el poder de sugestión del usuario en las elecciones amorosas. Para eso alteraron sus algoritmos para que algunos usuarios recibieran sugerencias de pareja que no se adaptaban a su perfil. Esto es un gran fraude, un delito, un atentado contra los derechos de todo ser humano. Millones de usuarios tienen derecho de exigir a plataformas como Facebook, OkCupid, Meetic, Match.com, Tinder, Grindr, Zoosk, etc.

Esas plataformas se comportan igual que las sectas, porque ponen en práctica experimentos no permisibles. Una líder de una secta se animaba a hablar de su grupo a sus íntimos como su “experimento humano”. Los grupos sectarios y las plataformas (ya lo vemos) no se ajustan a la ética ni a las leyes que rigen la participación humana en los experimentos.

Muchos ex integrantes de sectas han declarado a la doctora en psicología clínica y experta en sectas Margaret Thaler Singer: “Si hubiera sabido por anticipado cada una de las cosas que finalmente, y en forma gradual, me llevarían a hacer, nunca hubiera ingresado.”

Los profesionales que se dedican a la legítima investigación médica y psicológica supervisada deben someterse a ciertas pautas que están en vigencia desde la Segunda Guerra Mundial y el establecimiento del código de ética de Nuremberg, que mantiene que, en todo ambiente donde se realiza algún tipo de experimentación humana, el experimento sólo puede realizarse con el consentimiento de aquellos que deben ser los participantes.

Al obtener su consentimiento, los investigadores deben explicar todo lo que sucederá o puede ocurrir como consecuencia del ingreso de la persona en el programa experimental, y la persona debe ser capaz de entender esas consecuencias.

En el mundo civilizado moderno aquellos con los que se experimenta deben dar su consentimiento, sea el experimento médico o psicológico.

Comprendemos lo frágil que es la identidad social humana cuando vemos a las personas atrapadas en las sectas o en los "smartphones" o en Internet, y cuando vemos a los manipuladores de las sectas y de Internet formular “programas de lavado de cerebro” casi sobre cualquier tema. Se da el hecho de que el registro en la mayoría de las webs es gratis para todos los usuarios.


Las técnicas persuasivas han sido llevadas a tal grado de sofisticación, que los programas más recientes para producir cambios de actitud y de conducta son muy eficaces. Mediante nuevos métodos que atacan a la identidad individual, las sectas y las plataformas de Internet usan “procesos de reforma del pensamiento” que llevan a la gente al borde de la locura y, en muchos casos, la gente sobrepasa el límite. Llegan a exhibir auténticos crímenes en la red o a cometer delitos a través de las redes de relaciones sentimentales on-line. Y las plataformas no hacen nada. No hay controles para las sectas ni las plataformas de Internet que arrebatan la mente y el alma de nuestros hijos, de nuestros amigos, de nuestros seres queridos.

Si aquellos miembros de secta o de plataforma web que emplean “procesos de reforma del pensamiento” dijeran la verdad sobre sus técnicas, sus motivos y sus resultados, serían como un supuesto e imaginario reclutador de una secta que aborda a una persona en la calle y le dice:

“Si vienes a una comida y una conferencia sobre el estrés que se llevará a cabo en un hotel de esta ciudad, terminarás inducido a comprar cada vez más cursos, y más caros, a meditar y a hiperventilar ocho horas por día durante 30 días en cursos muy costosos, y finalmente a trabajar para la organización para pagar los cursos. Dejarás a tu familia, tus amigos, y dedicarás tu tiempo casi exclusivamente para nosotros.”

¿Cuántos miembros nuevos podrá conseguir el reclutador?

¿O qué probabilidades tendría alguien de obtener el consentimiento para esta propuesta: “Si te incorporas a mi grupo de estudio de la Biblia, dejarás a tu familia, serás enviada a lugares remotos del mundo, a menudo para usar tu cuerpo como señuelo para que entren los hombres, y todo el dinero que obtengas con la mendicidad será enviado al jefe de nuestro culto a Estados Unidos, donde él vive en el lujo. Y, de paso, vamos a lavarte el cerebro para que hagas todas las cosas que deseamos en beneficio de él”?

¿Cómo podría un reclutador explicar y obtener un consentimiento, si tuviera que decir: “Haré que cumplimentes este test de personalidad que siempre interpretamos como demostración de que tu personalidad es un desastre. Serás inducida a comprar cursos caros y a pagar miles de dólares para explorar tus vidas pasadas, luego para explorar las vidas pasadas de innumerables hombrecitos que no puedes ver, pero que afirmamos que cubren tu cuerpo”? ¿Cree usted que este enfoque –decir la verdad sobre los métodos, contenidos y fines de la secta- puede tener éxito para hacer prosélitos? No. No dicen nada porque, para que funcione la reforma del pensamiento, del sentimiento y de la memoria, el grupo sectario manipulador y la plataforma web necesita el factor clave de un programa oculto.

En el momento del ingreso, y aun en el tiempo subsiguiente, los miembros de la secta tienen poca idea de aquello a lo que serán llevados finalmente. No todos, pero sí muchos grupos sectarios son engañosos durante la fase de reclutamiento. Y todos, en general, son engañosos en cuanto al resultado. Si aquellos que emplean “procesos de reforma del pensamiento” dijeran la verdad sobre sus técnicas, deberían informar a la gente de la manera como se ha expuesto anteriormente.


 http://cadenaser.com/emisora/2016/08/18/radio_bilbao/1471512900_045381.html

Experimentos manipuladores del mismo tipo quiere hacer el empresario de "Y Combinator" Sam Altman y sus asociados con "la renta básica universal".



jueves, 10 de diciembre de 2015

LA FALSA SENSACIÓN DE INVULNERABILIDAD ANTE LAS SECTAS

¿Por qué las sectas suelen escapar a las inspecciones y los controles de que son objeto otras organizaciones y actividades? ¿Se debe a que muchos grupos se ocultan, se amparan en la Constitución del país donde se encuentran al solicitar estatus religioso, lo que no sólo los libera de pagar impuestos sino que también les reporta ciertos privilegios que sin duda nunca se han merecido? ¿Es porque, como sociedad, estamos acostumbrados a mirar hacia otro lado?

A las sectas se las comprende muy poco y rara vez se las observa con atención. De no ser así, muchos más de nosotros sin duda protestaríamos. En la actualidad la mayoría de las personas no es consciente de la existencia de las sectas, hasta que las sobresalta una noticia periodística sobre la conducta extravagante o ilegal de alguna de ellas.

Culpar a las víctimas de las sectas es una respuesta constante al infortunio que les sucede a los otros. Cuando alguien va a una secta, la tendencia en la sociedad es decir que debe haber algo malo en esa persona. Debe haber algún defecto personal, debe ser estúpido, loco o débil mental; de lo contrario, no habría ingresado en tal grupo. Esta tendencia a culpar a las víctimas de las sectas impide que tales víctimas sean reconocidas y entendidas de forma suficiente por una sociedad llena de tabúes y por una Administración pública incompetente.

En la evaluación de la víctima se pasan por alto las acciones de la secta. La víctima de una secta ha estado en situaciones de "dependencia forzada" como consecuencia de haber sido sometida a procesos de reforma del pensamiento, a programas de reconstrucción de la conducta, un programa de manipulación sistemática que emplea técnicas psicológicas y sociales.

El común de las personas desprecia a aquellos que participan en una secta, que son objeto de algún fraude o permanecen por mucho tiempo con un grupo abusivo. Eso sólo le sucede a la gente débil y tonta (piensan con jactancia las personas), y "a mí no" me va a suceder. Hay una aversión casi universal a aceptar la idea de que nosotros mismos seamos vulnerables a la persuasión. Margaret Thaler Singer, experta en sectas, ha oído eso a periodistas, profesores universitarios, vecinos, pasajeros que viajan en el asiento de al lado en el avión, gente con la que conversa en la calle, estudiantes graduados, jardineros, vendedores. Pero ni la educación ni la edad ni la clase social protegen a una persona de esa falsa sensación de invulnerabilidad.

En una ocasión, Margaret Thaler Singer estuvo en Suiza para dar unas conferencias. Un psiquiatra suizo abrió el programa con las siguientes palabras: "tenemos una sociedad de clase media tan educada y compacta, que no hay sectas aquí. Las sectas nunca irrumpirán en este país." Entonces, Margaret Thaler Singer proporcionó un material con las direcciones de varias sectas grandes, conocidas internacionalmente, así como de varias sectas pequeñas que operaban en Zurich y en otras ciudades suizas. Pocos o ningún país del mundo carece de sectas.

Todos somos vulnerables a la publicidad de una secta, en especial porque nuestra sociedad se vuelva cada vez más mercantilizada, violenta, alienante, sin estructura. Como sociedad debemos buscar programas preventivos educacionales e informativos que enseñan acerca del "reclutamiento abierto" y del "engañoso" de las sectas y que expongan las técnicas manipuladoras y carentes de ética empleadas por los grupos sectarios para mantener a sus miembros, por medio del sentimiento de culpa, unidos y sometidos al grupo.


martes, 16 de junio de 2015

LOS GRUPOS SECTARIOS PERJUDICAN A NUESTROS HIJOS

Comparto la misma idea de Margaret Thaler Singer y de Janja Lalich cuando escriben sobre "Las sectas entre nosotros":

En muchos sentidos, los hijos son las víctimas más perjudicadas por la dureza y la arbitrariedad de las condiciones de vida de muchos miembros de sectas. Abundan los ejemplos de abusos: muerte de niños menores de edad que son golpeados, analfabetismo, esclavitud, sumisión a trabajos forzados para ganar dinero, etc. son casos concretos dentro de Ecclesia Athletic Association, cuyos miembros fueron juzgados por violar los derechos civiles e imponer esclavitud. Así que los agentes policiales sacaron a 53 niños del grupo sectario.

También es preocupante que las sectas apartan a las mejores mentes de la educación y del pensamiento racional. A muchos individuos se les impide contribuir al bienestar de la humanidad mediante la investigación, la ciencia, la medicina, la enseñanza, la ecología y otras carreras. En cambio, se los atrae a las sectas, donde terminan por contribuir durante años sólo al poder y la comodidad del líder. Pierden los años más importantes de su vida y, cuando salen, en ocasiones no pueden emplear su talento y su capacidad porque están atrasados en muchos sentidos.

Los grupos sectarios también vuelven a los miembros contra su familia empleando razones preparadas para que se adecuen a la ideología del grupo.

Un grupo político, por ejemplo, pone a prueba a los jóvenes reclutados haciéndoles mentir deliberadamente a sus padres, y uno de los líderes los vigila mientras cumplen esa "obligación". Ese es el primer paso tanto para separar a los reclutas de su familia como para enseñarles a cumplir órdenes irracionales.

Los grupos de psicoterapia y progreso personal son conocidos por lograr que sus miembros modifiquen sus historias personales y, en especial, vean a sus padres como malos y como si no merecieran su confianza.

Del mismo modo, las sectas religiosas enseñan a sus miembros a considerar a los ajenos, aun a parientes carnales, como Satán y a evitarlos a toda costa.

Algunos grupos empiezan a reclutar a los ancianos y los enfermos. Margaret Thaler Singer dice que recibe cada vez más peticiones de ayuda en casos en que padres y abuelos han ido captados por grupos sectarios, que ya se han infiltrado en todas las clases sociales.

Se ha estimado que hay miles de niños pequeños en las sectas, por ejemplo: 5.000 niños en un grupo que trasladó su sede de Estados Unidos a Europa y otras partes. Se sabía que la Tony and Susan Alamo Foundation hacía publicidad en todo el país y solicitaba a las mujeres embarazadas que dieran sus hijos para que los criara la fundación en vez de tratar de hacer abortos. Algunos grupos sectarios insisten en que sus miembros mujeres actúen como "reproductoras" para traer más niños -futuros seguidores del grupo- al mundo.

Sin embargo, el trabajo de numerosos investigadores, como S. Landa, constata la condición deplorable de los niños en ciertas sectas: el uso extremo de la disciplina; la crianza del niño por otros miembros del grupo y no por los padres; la pura negligencia, la mala escolaridad, el abuso emocional; y la falta de adecuada atención médica, odontológica y nutricional.

Con independencia del modo como ingresen al grupo, esos niños están más desvalidos que los niños más desatendidos y víctimas de abusos del exterior, porque se los oculta a la protección de la sociedad en su conjunto. En algunos grupos, los niños parecen prisioneros en otro país, o son enviados en familias a recolectar dinero en el exterior, donde los niños están fuera de la jurisdicción de las leyes de protección de su país.

Los niños de las sectas son desvalidos, porque los padres, con los que los niños deberían contar, están controlados por el líder del grupo, de modo que el destino de los niños está en manos de él. En las sectas, los padres no actúan como en el mundo común. Se limitan a poner en práctica las órdenes del líder, que dicta cómo se debe criar a los niños. Esto puede ilustrarse con los niños del Templo de la Gente en Jonestown (Guyana) y los niños de la Rama Davidiana (de David Koresh) en Waco (Texas). 176 y 25 niños fueron víctimas mortales respectivamente.

Cada secta se considera por encima de las leyes del país, como un Estado soberano con sus propias reglas superiores, y en muchos casos, lamentablemente, los niños son tratados como si fueran desechables. A menudo, a los padres dentro de las sectas se les induce a considerar a los hijos como criaturas semejantes a potros salvajes a los que se debe domar. Como la estructura de la secta es autoritaria, los niños son socializados para someterse y rendirse a los dictados del líder (eso es lo que ven hacer a sus padres), no para la sociedad democrática y participativa.

En muchos grupos sectarios se ejercen controles de conducta muy estrictos y castigos inhumanos sobre los niños. La disciplina dolorosa y abusiva, el abuso sexual y la muerte resultan habituales. Luke Stice, de cinco años, murió por una fractura de cuello en una "secta de supervivencia" en la zona rural de Nebraska.

Los niños de las sectas no suelen tener una escolaridad regular ni la oportunidad de entablar relaciones normales con otros niños; incluso, cuando los padres salen de los grupos, los niños tienen dificultades. Las sectas desdeñan la escuela y la educación formal para los hijos, y, en el caso de que asistan, los compañeros los ridiculizan por las costumbres extrañas adquiridas en la secta.

La atención médica, oftalmológica, odontológica deficiente; la falta de asistencia en el parto; el consumo de droga por los niños de las sectas; las dietas alimenticias pobres e inadecuadas son otros problemas añadidos. Los niños de los grupos sectarios suelen pasar hambre de comida, de cariño y del cuidado de unos adultos que no los quieren. A veces son más queridos, son "benditos", los niños que han nacido cuando los padres están en la secta; no así los que nacieron antes de entrar en el grupo sectario. Otras veces, sufren de abusos emocionales y psíquicos ("melancolía destructiva", "temor al fin del mundo"), de falta de horas de sueño y de juego debido a las interminables sesiones y prácticas de los grupos donde están los adultos.

Lo más penoso es que los niños que salen de los ambientes sectarios están muy desconcertados acerca de su identidad, su sentido moral y su vocación profesional. Por esta razón, las autoridades competentes deben ser más activas, más atentas. No ocurra nada semejante al ejemplo siguiente: varios niños del Templo de la Gente de Jonestown (Guyana) llegaron a la secta porque fueron asignados de forma inadvertida por los Departamentos de Bienestar Social a un grupo para que éste los cuidara.
 _________________________________________________

Sí, las madres sufrimos por nuestros hijos. Una madre escribe:

 "Soy una madre desesperada. Creo que mi hijo esta en esa secta que menciona. Le han lavado el cerebro, de eso no tengo dudas. No son normales las cosas que hace. Ahora esta en el hospital recuperandose, pero no se que va a pasar cuando salga de ahi. Lo único que sabemos es lo que el publico en internet hace un tiempo, pero que ni sospecha que nosotros lo sabemos pues lo vimos cuando un día se dejó el portatil abierto. Y espero que no se de cuenta porque si no lo borrara y es capaz de ni dirigirnos la palabra y largarse, como ya a hecho otras veces. Es un desespero no poder hacer nada. La policia me dice que el es ya mayor de edad y no ha cometido ningún delito. Llevo varios dias casi sin dormir por la angustia buscando en internet algo que me de una pista de donde esta para poder recuperarlo."

 "Mi hijo sigue en el hospital y hoy hablo con mi marido con naturalidad, así que no creo que el se haya dado cuenta. No se que pensar, la verdad. Mi cabeza me va a estallar. Si usted, como parece conoce a la gente de esa secta, si yo le mando una foto me mi hijo podria decirme si esta ahi metido? Cuanto se lo agradeceria! Desde luego alguien ha cambiado a mi hijo. Los medicos hoy nos han dicho que le van a dar el alta ya porque no pueden hacer nada mas por el y yo me temo lo peor, que vuelva a recaer y esta vez ya no lo cuente."

Unos padres en la misma situación escriben:

"Tenemos un hijo que desde hace varios años tiene un grupito de amigos a los que no conocemos. Ese grupo de amigos le enredaron en una secta. A nuestro hijo lo convencieron para que fuese a hacer un curso de tres meses, que nosotros sospechamos que sea una especie de "seminario". Hasta entonces no podíamos suponer la gravedad del problema, pero poco a poco nos fuimos dando cuenta y a fuerza de conversaciones, razonamientos, consejos y amonestaciones hemos intentado que abra los ojos de la mente y comprenda que se ha metido en una secta malvada que pretende anular completamente la voluntad de sus víctimas, destruir su personalidad y vaciar su mente de toda referencia al pasado, moldeando esa mente como si fuera arcilla, y que en el futuro sólo piensen y actúen bajo los dictados de sus "maestros", para lo cual les inculcan en la última fase del "tratamiento" una falsa confianza en sí mismos y al servicio de la secta. Ahora tenemos que ver impotentes cómo el dinero que pusimos a nombre de nuestro hijo en un Fondo Financiero para que le sirviera de apoyo en el inicio de su vida profesional, matrimonial, etc., tenemos que ver cómo ese dinero está yendo a parar a esa maldita secta."

"Los derechos de reproducción de un libro de la secta nos hacen suponer que ésta tiene ramificaciones de ámbito internacional. Con ese libro creemos que realizaron un macabro lavado de cerebro a nuestro hijo. Tenemos otros documentos que, si en un futuro hiciese falta para sacar a nuestro hijo de las garras de esos canallas, los utilizaríamos sin dudar. Por todo lo expuesto, les rogamos encarecidamente toda clase de información, asesoramiento y consejos, qué podemos hacer en nuestra situación, qué grado de peligrosidad tiene la secta, pues, aunque predican mucho amor, ignoramos si llegado el caso incitarían a nuestro hijo contra nosotros."


http://zarauste.blogspot.com.es/2016/04/la-trata-de-personas-en-las-sectas.html