Sabemos que una de las características de los grupos sectarios, como algunos grupos de yoga, gnósticos y Nueva Acrópolis, es que los miembros de jerarquía superior no dan a conocer toda la doctrina ni todos los ejercicios a los miembros de jerarquía inferior. Así los de jerarquía superior sienten "que dominan" a los que no saben, a los que están aprendiendo, a los profanos. Van dosificando las lecciones, les ponen precios costosos a las mismas, o hacen que las condiciones físicas o morales de las lecciones y de los ejercicios sean duras, deprimentes, adversas.
Lo mismo se puede decir de los periodistas. Las élites de los medios de comunicación de Estados Unidos (de donde viene gran parte de las "noticias" de nuestros informativos) practican una brutal censura, aunque bien disimulada, con las informaciones, censura típica de los tiempos de guerra, aunque actualmente ya se reconocen abiertamente los mecanismos de dicho control.
John Chancellor, presentador del informativo de la NBC-TV durante mucho tiempo, escribió su autobiografía y cómo es la vida en un plató de informativos (The News Bussiness, 1995) y admitió que, a través de estructuras formales como la Associated Press y de clubs informales como el neoyorquino Council on Foreign Relations, todos los días se toman decisiones acerca de lo que se va a decir al pueblo americano (y al resto del mundo) y de las historias que nunca verán la luz.
Es revelador el documental The war you don't see (2010), de John Pilger, donde se muestra claramente que hay periodistas que trabajan como 'embeded media', esto es, dentro de los movimientos de las tropas estadounidenses en las guerras como las de Irak y Siria, y actúan como portavoces obedientes (y luego premiados) de los poderes político-militares e industriales.
En el documental aparecen también periodistas algo arrepentidos de su parcialidad y periodistas críticos e independientes, como Mark Manning, que fue voz de las víctimas de Irak; Mark Curtis, autor de Secret Affairs; Carne Ross y otros, como los de los informativos de Al Jazeera.
La mayoría de los estadounidenses y de los europeos está convencida de que existe algo llamado "prensa libre", una de las áreas clave para manipular la mente de la población. La mayoría de los estadounidenses y de los europeos se informa de lo que ocurre en el mundo a través de la televisión controlada por el Estado, con la idea errónea de que los reporteros tienen la misión de servir al público. De hecho, los reporteros no sirven a la sociedad, sino que son funcionarios asalariados (incluso premiados) por servir a los propietarios de los medios de comunicación, cuyas acciones cotizan en Wall Street.
En su libro La tiranía de la comunicación (Madrid, 1998), el autor Ignacio Ramonet habla de la "ideología del telediario" (el telediario "manipula más fácilmente a los que menos defensa cultural tienen"), de los "mitos y desvaríos de los media", de la "batalla Norte-Sur en la información", de "la era de la sospecha" (la sospecha de los ciudadanos de que el sistema de las informaciones no es fiable, que tiene fallos, que da pruebas de incompetencia y que puede presentar enormes mentiras como verdades).
En el capítulo "Mitos y desvaríos de los media" afirma:
"Ni el Reino Unido cuando la reconquista de las Malvinas en 1982, ni Estados Unidos cuando la ocupación de Granada en 1983, ni Francia en el Chad en 1988, ni Estados Unidos durante la invasión de Panamá en 1989, dejaron a los periodistas seguir los acontecimientos." En el conflicto del Golfo Pérsico esas prácticas de censura se convirtieron en reglas explícitas de prohibición por parte del ejército francés y del Pentágono. Los periodistas norteamericanos, sometidos a normas impuestas, casi tan severas como las francesas, denunciaron a su gobierno y declararon: "estas restricciones equivalen a una política de censura por primera vez en la historia de la guerra moderna" (Le Monde, 12 enero 1991). Las Agencias de las imágenes que van a los informativos se venden y se compran como mercancías que vienen ya dadas, de tal forma que está estrictamente prohibido dar imágenes de determinados hechos o realidades. Es el medio más eficaz para ocultar hechos y realidades que no se quieren divulgar. En consecuencia, los problemas sociales, incluso los más graves dramas humanos, de los que no hay imágenes, son despreciados por los medios de comunicación considerados serios. La cadena CNN se ha convertido desde 1991 en el modelo que se imita en otros informativos televisados. La fascinación por "el directo", por "la imagen inmediata" ha cambiado y pervertido el modo de representación de los telediarios e incluso de la prensa escrita. Porque no hay reflexión, no hay profundidad, no se busca el significado de los acontecimientos. ¿Acaso no hay otras formas de hacer un periodismo televisado? ¿Hay en el mundo un periodismo que no imite?
Encontramos el caso de una periodista, Matilde Asensi, que abandonó el periodismo para dedicarse a la novela. Le pregunta un encuestador de XL Semanal (27 de septiembre 2015):
"¿Dejó el periodismo -SER, RNE y EFE- por buscar una vida mejor?"
Responde la novelista:
"No era tanto por una cuestión económica como por lo que tenía que tragar en el terreno político. Aquí había mucha corrupción, pero no se podía contar nada; las cosas se sabían y se consentían. Se me hinchaba la vena de tragar y empecé a calcular cuántos años me quedaban de vida laboral. ¡Más de 40! Estaba claro que yo no iba a poder soportarlo y mi hígado me dijo: '¡Hasta aquí hemos llegado!'."
Como hemos visto en artículos anteriores, sabemos que existe la violencia de género en las sectas no en abstracto, sino en casos concretos en que las mujeres, madres, hijas, esposas, son objeto de malos tratos y de violencia basados en los cánones de la sociedad patriarcal, reforzados además con razones espirituales, de iglesia, de autoridad eclesial, de tradición, etc., razones que más bien se transforman en dogmas.
Sin embargo, las noticias que aparecen en los medios de comunicación nunca hablan de violencia de género en los grupos sectarios. Lo único llamativo que ha surgido al respecto fue en 2013 el caso del falso maestro shaolín de Bilbao que mató a dos mujeres. Pero, además de esto, no hay mucho más.
Parece que los periodistas y las fuerzas de seguridad del Estado encuentran en el shaolín el caso perfecto donde pueden mostrar que hacen bien por la sociedad, pero después ¿qué? ¿Dónde está el periodista que investiga las sectas destructivas sin caer en el sensacionalismo? ¿Dónde está el compromiso del Ministro de Interior, y de los cuerpos y fuerzas de seguridad con las ciudadanas que son víctimas de las sectas?
En el libro Diecinueve años de mi vida caminando en una mentira, Opus Dei, Ana Azanza Elío cuenta su vida en el Opus Dei como numeraria desde 1983 hasta 2002. El libro fue escrito dos años después de su salida. En ese tiempo, Ana tuvo ocasión de sufrir la persecución y las represalias por su abandono. Este libro quiere ser la voz de muchas personas afectadas por el Opus que no pueden reponerse de lo sufrido.
Ana Azanza entró convencida de un ideal religioso, y se fue porque para ella Dios y la fe están por encima de cualquier ser humano por muy poderoso que se crea o lo crean los demás.
La psiquiatría es el recurso favorito del Opus Dei para resolver las crisis de los que se van. A Ana Azanza le dieron dos bajas laborales "por enfermedad", sin que ella las hubiera pedido y sin baja de ningún médico. Había en el instituto donde trabajaba rumores sobre su supuesta locura, o recibía correos de numerarias que nunca antes se habían interesado en ella, invitaciones a dar charlas de orientación profesional cuando ella ya estaba fuera del Opus Dei.
De Ana decían las mayores, las directoras "no ha crecido", así era útil para ellas. La alternativa era estar "drogada", medicada por alguno de sus psiquiatras expertos en doblegar voluntades.
Ana Azanza describe que el opus dei considera "enfermedades" sentimientos y actitudes tan normales como echar de menos a la familia, el interés profesional y la amistad, y para las tres tiene antídotos que conducen a la anulación de la personalidad, a la deshumanización.
Sin embargo, Ana hizo estudios universitarios, incluso con las trabas del opus dei, y llegó a doctorarse en Filosofía. Con todo, la experiencia amplísima como profesora del opus dei no la puede poner en su curriculum, porque fue totalmente interna, pero el tiempo y las energías eran de Ana.
Cuando te convencen de que estás enfermo y te privan de todas las posibles relaciones o asideros al mundo real (profesión, familia, amigos), ya eres opus dei y hacen contigo lo que les da la gana, porque la persona, aunque se encuentre mal dentro de la institución, no sabe dónde ir ni sale. De ahí las terribles crisis de muchos que acaban yéndose de verdad enfermos, arruinados. El opus dei se ha comido las energías psíquicas de los numerarios y la alegría de vivir, han ahogado los ideales juveniles en el más sórdido de los pozos.
El opus dei tiene la teoría espiritual para los círculos externos y el discurso pragmático, el del poder, que emplean con éxito en los negocios, en hacerse amigos del diablo, en atemorizar al mundo entero, porque nadie tiene ganas de meterse en líos acusando al opus dei de sus fechorías.
Las injusticias que se amontonan alrededor de esta institución están reclamando que no sólo los que salen enfermos, sino los miembros y las familias se fueran a racimos del opus dei.
No hay profesor universitario que no haya sido "tocado" por el opus dei en España, incluso personas alejadas ideológicamente, por ejemplo Marcelino Camacho en 1990. Las sectas siempre quieren condicionar o participar del prestigio de otros. El opus dei sabe adaptarse a las situaciones más variadas siempre con el mismo objetivo: quedar por encima de todo el mundo.
El libro de Ana Azanza ofrece al final una bibliografía comentada sobre los testimonios críticos de esta institución sectaria. Destacamos, sin embargo, los libros escritos por tres mujeres.
María Angustias Moreno, que fue directora de algunos centros del Opus Dei, expone las contradicciones entre un espíritu en el que ella creía y la práctica a la que se le obligaba, en su libro El Opus Dei. Anexo a una historia (1976), y además publicó La otra cara del Opus Dei (1978).
María del Carmen Tapia, en su libro Tras el umbral (2004), cuenta sus avatares al pedir al Opus Dei la certificación de sus estudios internos (caso semejante al de Ana Azanza, que no puede poner en su curriculum toda su experiencia como profesora en el opus dei). María del Carmen Tapia llegó a ser numeraria del mayor nivel, pues fue secretaria regional de Venezuela. La historia de su salida es terrorífica y su testimonio es desgarrador.
Isabel de Armas, periodista que relata en forma de cartas sus ocho años, de 1966 a 1974, en su libro Ser mujer en el Opus Dei (2002), relata su inicial convencimiento de los ideales religiosos, pero no tardó en tocar las contradicciones internas de la institución. Vivió la mayor parte del tiempo pensando en marcharse, pero el Opus Dei juega con las personas que dudan, y utiliza argumentos para retener a las numerarias que no están a gusto.
http://zarauste.blogspot.com.es/2015/07/las-sectas-son-violentas.html
http://elpais.com/tag/caso_maestro_shaolin/a/
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/04/la-trata-de-personas-en-las-sectas.html
¿Qué
ofrecen las sectas a las personas solitarias, deprimidas o inseguras? De
una manera u otra, cada secta pretende ofrecer un mejoramiento del
estado de ánimo, una expansión del ser o una auténtica certidumbre
moral, espiritual o política. Ese estado supuestamente benéfico puede
alcanzarse sólo si se siguen los senderos estrictamente prescritos por
un maestro, gurú, entrenador. Para acceder a ese determinado enfoque de
la vida, el novato debe abandonar su pensamiento crítico, debe ceder al
flujo de la fuerza, debe tener confianza y fe infantiles.
Toda
persona que se halla en un estado de vulnerabilidad en busca de
compañía y de un sentido para su vida, o en un período de transición o
de pérdida, es una buena candidata para ser reclutada en una secta. Algunas sectas -en especial las neocristianas- buscan no ya a individuos sino a familias enteras.
Muchos
ex miembros de sectas dicen que ciertas clases o asignaturas que
recibieron en la última etapa de la escuela secundaria y a comienzos de
la universitaria contribuyeron mucho a su confusión. Suelen describir
clases, profesores y experiencias que desestabilizaron sus ideas del
mundo, dejándolos asustados por la complejidad de tener que tomar
infinidad de decisiones. Tuvieron la necesidad de hallar una afiliación y
algunos caminos simples que dieran sentido a su vida. Sin desear hacer
tal elección, se vieron arrastrados a un grupo que ofrecía caminos
simples y garantizados para seguir.
Se observa que un número de miembros de sectas proviene de ciertos antecedentes familiares que pueden hacer a algunos jóvenes más vulnerables que otros a la seducción de las sectas.
En esas familias, a menudo los hijos son estimulados a ser aventureros,
activistas, independientes, a ir a contrapelo y resistir tenazmente al
sistema. Pero cada vez que el hijo se vuelve activo, o elige una
afiliación o se rebela de alguna manera, esos mismos padres los
reprenden por elegir la actividad o los amigos equivocados, por hacer lo
que no se debe, por tomar la decisión errada. Al alentar en exceso a
sus hijos a crecer y ser adultos, algunos padres tienden a ser menos que
útiles para esos jóvenes que deben afrontar muchas decisiones. Los
hijos se sienten abandonados a sus propios recursos y, al mismo tiempo,
carecen de confianza en su capacidad para tomar decisiones.
Así algunas
familias inconscientemente fomentan una combinación de falta de decisión
y de rebelión que hace que la secta parezca una solución perfecta para
el joven que trata de escapar de las frustraciones de la situación
familiar.
Las sectas se encargan de mostrarse buenamente al principio; pero después tratan de abusar del entusiasmo, la buena fe, la buena voluntad de los jóvenes que entran pensando en la novedad, en la trascendencia de lo que se les ofrece.
Todas las cosas tienen su
medida. Hay gente que confunde el celo con el frenesí, y hay ciertos
tipos de amor al prójimo que, precisamente por lo exagerados que son, terminan
por ser una forma especialmente maligna de egoísmo.
Hay, efectivamente, gentes que se entregan tanto a la actividad, a la lucha
-tal vez por sus ideas, quizá por otras personas-, que no logran ocultar que lo
que les ocurre es que, por dentro, están solos y vacíos y que tienen miedo a
pararse para contemplar su alma, con lo que el trabajo se les vuelve una morfina
porque temen que, si se parasen, se desintegrarían.
Esta enfermedad es, por ejemplo, muy típica de miembros de grupos sectarios, de curas, de monjas, de algunos
apóstoles seglares, que parecen medir su amor a Dios por el número de cosas que
hacen. Son la gente que querría ser “más celosa que Cristo”.
Es también típica de ciertos activistas políticos, ecologistas o pacifistas que creen que
su entrega a la causa se mide por los nervios que a ella dedican, sin darse
cuenta de que con ello van pasando de ser seguidores y servidores de una idea a
convertirse en fanáticos de la misma.
¿Hay algo más ridículo que un pacifista que carece de paz interior y que,
combatiendo la guerra, crea guerras de nervios?
“El frenesí del activista – ha
dicho Thomas Merton – neutraliza su trabajo por la paz. Destruye su capacidad de
paz. Destruye la fecundidad de su obra, porque mata la raíz de sabiduría
interior que hace fecunda la obra.”
Sí, nada que nazca fuera de un alma reposada
es verdaderamente fecundo. El frenesí del bien, dicho sin rodeos, es tan peligroso y estéril como el
frenesí del mal. Y de ambos proviene un no pequeño porcentaje de neurosis.
Lo
triste es que se
pierdan también gentes y cabezas estupendas que quedaron atrapadas en
ese engaño consistente en “el frenesí de hacer bien a los demás”.
es.aleteia.org/2015/10/21/el-frenesi-del-bien-el-engano-de-confundir-activismo-con-amor
En 1985, Bhagwan Shree Rajneesh fue deportado después de declararse culpable de fraude inmigratorio y de arreglar falsos matrimonios para que sus seguidores extranjeros pudieran permanecer en Estados Unidos (la secta se había adueñado del pueblo de Antelope y había hecho lo que había querido en él). Luego, se puso en evidencia un plan nunca puesto en práctica para asesinar a un funcionario del gobierno que era crítico del grupo. Sally-Anne Croft y Susan Hagan salieron de la cárcel tras cumplir dos de los cinco años a que fueron condenadas por conspirar para asesinar al fiscal Charles Turner en 1985.
La ciudad de Rajneeshpuram en Oregón contaba con su propio ayuntamiento y con todos los servicios de una ciudad. Desde 1983, ya no fue legalmente una ciudad, al no respetar la prohibición constitucional de separación entre Iglesia y Estado.
Rajneesh obtenía una elevada fuente de ingresos a través de donaciones parciales o totales de las fortunas personales de los adeptos. En esta secta, el nivel económico y cultural de los miembros es elevado y se destacan ricos herederos y algunos miembros de la nobleza europea, según el experto Pepe Rodríguez.
Otra fuente de ingresos, entre otras muchas, era por el elevado número de turistas que iban a Rajneshpuram, y por el dinero que debían pagar los adeptos para peregrinar allí a ver a su "dios".
Bhagwan Rajneesh, más conocido por Osho, saltó a la fama en la década de 1980 por poseer un parque móvil de 36 Rolls Royce, y arrastró con sus creencias demagógicas a millares de personas.
En un documental de la Australian Broadcasting Corporation se aseguraba que seguidores de Bhagwan Rajneesh a mediados de los años de 1980 popularizaron el uso del MDMA (éxtasis) en Europa, a donde la exportaron tras ser arrestados y expulsados del "ashram" de Oregón por el gobierno de Estados Unidos, entre otras razones por tráfico de armas. Para los "sannyasins" el éxtasis representa una herramienta espiritual. Su relación con el mundo de las drogas y laboratorios clandestinos también se investigó en Ibiza, desde donde se extendieron por Mallorca y España.
El Parlamento francés, el Parlamento europeo, el Gruppo di Ricerca e di Informazione sulle Sette, expertos y organizaciones no gubernamentales califican de "secta especialmente peligrosa" a la secta de Osho. Ésta ya se ha transformado en un poderoso grupo económico y religioso. Disponía en los años 1980 de sus propias líneas aéreas, cadenas de hoteles, saunas, discotecas... La mayoría de los "sannyasins" sienten devoción por Poona, en la India, comuna internacional de Osho, lugar de peregrinación también para los sedientos de captar la nueva moda de los centros de "crecimiento personal", para los "progresistas" en los que se amalgama incoherentemente izquierdismo, yoguismo, ecologismo, etc.
La comuna de Poona es descrita por este grupo como un experimento en la creación del Nuevo Hombre. A sus adeptos y a los neófitos les ofrecen programas diseñados para ayudar a descubrir las capacidades de meditación y programas de crecimiento personal y autodescubrimiento.
También tienen experiencias sexuales dentro del ambiente libertario de Poona. Rajneesh dice ser renovador del Tantra, cuando en realidad no ha sido más que otro de sus mixtificadores. Como dice Pepe Rodríguez, experto en sectas, Osho manipuló la unión sexual mística de la tradición hasta convertirla en promiscuidad sexual. Este es uno de sus ganchos demagógicos. Cuando vuelven a su lugar de origen, vuelven profundamente cambiados psíquicamente y llegan a tomar nombres sánscritos.
Aunque Osho falleció en 1990, el imperio comercial creado por él no ha desaparecido. El grupo Osho International Foundation controla mundialmente la venta de los artículos relacionados con Osho, así como los viajes que se realizan a Poona y otras muchas actividades empresariales. El nombre de sus seguidores, "sannyasins", significa en sánscrito asceta, monje, el que vive en la renuncia total. En contradicción, los "sannyasins", de gran solvencia económica, suelen ser dueños de las tiendas especializadas donde se venden libros con las máximas de Osho, libros sobre su vida, audiovisuales con sus sermones, barajas y decenas de artículos. También ofrecen clases de meditación, viajes, cursos de armonización de los centros energéticos, y dentro de su léxico se hallan los términos: yoga, biodanza, terapia neoreichiana, "rebirthing", colorpuncture, "craniosacral balancing", arun, danzas sagradas de Gurdjieff, etc.
Un punto de atracción para el occidental es que Rajneesh intelectualiza con brillantez la religión. Utiliza como base fragmentos de todas las religiones, filosofías, métodos terapéuticos y de crecimiento personal (especialmente, los derivados de Gurdjieff y las distintas psicologías humanistas) y los manipula dándoles una interpretación uniforme que juega a su favor. Pero se contradice continuamente hasta el punto de que el rechazo de todo contenido doctrinal se erige en sistema.
Los mensajes de Osho han contribuido dañinamente a introducir en la sociedad un relativismo moral y un eclecticismo ideológico donde todo tiene cabida. Esto mismo se puede observar, por ejemplo, en unos comentarios del líder Bhagwan Shree Rajneesh en una ceremonia de iniciación donde daba a cada discípulo un nuevo nombre. Leer lo que dijo Rajneesh puede dar sensación de que las palabras pueden hacer que una persona entre en un trance ligero o en un letargo.
"Primero, la foto no es mía. La foto sólo parece ser mía. Ninguna foto mía es realmente posible. En el momento en que uno se conoce sabe algo que no puede pintarse, describirse, enmarcarse. Existo como una vacuidad que no puede representarse, que no puede fotografiarse. Por eso no pude poner la foto ahí... Cuanto más conozcan la foto..., cuanto más se concentren en ella, más armonizarán con ella..., sentirán más lo que digo. Cuanto más se concentren en ella, la foto irá desapareciendo."
El mensaje no es lógico y uno no puede seguirlo lógicamente, pero es presentado como si fuera lógico. Es un método de inducción de trance. Tratar de seguir lo que se dice puede separar efectivamente al oyente de la realidad. Rajneesh capitaliza el modo en que, igual que en algunos juegos de niños, por lo común las palabras pierden significado por la repetición y al final inserta la sugerencia, esto es, el elemento que manipula la mente.
La influencia de Rajneesh pesa en todas las comunidades Osho como una losa, y se acatan hasta las más extravagantes órdenes de Bhagwan, aunque afecten a los aspectos más íntimos del individuo.
Otro asunto preocupante es que algunas personas relacionadas con la secta -y que utilizan las mismas técnicas- están abriendo centros que operan bajo nombres extraídos de la psicología humanista y son difíciles de detectar.
Testimonio personal de Johannes Aagaard
Muchos de los que practican el yoga dirán que les dan igual "todas estas viejas tonterías", pues han tenido buenas experiencias con el yoga. Su salud se ha mejorado. Debemos respetarlo, pero también comprenderlo de forma correcta.
Una comparación puede aclararlo. A muchos hombres jóvenes les ha ido bien el servicio militar. Entrenaron su cuerpo y aprendieron a tener una cierta disciplina personal. Esto ha favorecido su salud. No obstante, esto no quita que el servicio militar tiene un objetivo bien distinto, que es enseñar a matar.
El objetivo del yoga tampoco es idéntico a los efectos positivos que se pueden comprobar. La verdad es que muchos de los que meditan experimentan tras un período de efectos positivos unos efectos dañinos muy alarmantes. Nosotros los calificamos como efectos dañinos, pero en el fondo se trata de los efectos perseguidos. Significa que, paso a paso, uno va perdiendo la habilidad de vivir una vida activa y exteriorizada con amor y dependencia de otras personas.
El yoga aísla a la persona paso a paso, de modo que los demás ya no pueden alcanzarle. Además, inconscientemente, uno se va haciendo cada vez más hinduista, pues la práctica del yoga a la vez proporciona la teoría del yoga.
Le conducen a uno a donde no quiere ir.
Si se comienza a practicar el yoga, porque quiere convertirse al hinduismo, claro que no hay ningún problema, pues hay que respetar la libertad religiosa.
No obstante, el problema es que el yoga conduzca a la gran mayoría a donde en realidad no quiere llegar. Se convierten en personas con normas diferentes. Empezaron a practicar yoga, porque se les ofreció como un arte vital. Sin embargo, el yoga es un arte de muerte, que en origen surgió para ayudar a los hombres mayores hindúes en los últimos años de su vida a superar su miedo a la muerte.
La mayoría entró en contacto con el yoga de forma desprevenida; entre otras razones, porque también hay muchos cristianos que defienden el yoga y niegan sus intenciones verdaderas. Por eso, es preciso dar a conocer los hechos reales sobre el yoga, para informar a los que no tengan una visión a fondo de la situación.
Si uno lee con atención los textos centrales del yoga descubrirá que están destinados en su totalidad a los problemas de envejecer. El yoga es el intento de los hombres mayores de detener el decaimiento de su cuerpo, aplazar la muerte y, al mismo tiempo, prepararse para morir mediante la retirada de la vida. Esta retirada es, en parte, social, ya que se cortan las relaciones interhumanas y se va al monte para vivir solo, y, en parte, mediante el alejamiento espiritual de los procesos vitales. Lo último también es posible hacerlo cuando aún se encuentra en su red de relaciones sociales como padre de familia. Por tanto, el yoga es una cosa para personas mayores y, en realidad, sólo para hombres mayores.
Los ejercicios de respiración (Prana Yama), las posiciones corporales (Asanas), las palabras de meditación (mantras), los movimientos simbólicos (mudras y bandhas), todos estos métodos se enseñan en las escuelas de Hatha yoga. No son de ningún modo neutros, sino métodos para superar tanto la vida como la muerte, que sirven a los fines del yoga superior. El yoga superior tiene muchos nombres. Ante todo se distingue entre el yoga del sentimiento (bakti), el yoga de la acción (karma) y el yoga del conocimiento (gnana), pero aún más importante es el gran yoga o el yoga superior que se llama el yoga tántrico; este último constituye una vía rápida, pero también dura para salir del ciclo de vida y muerte.
Es curioso que una religiosidad impulsada por el miedo a la muerte conduce directamente a la gran muerte. Esto es porque el yoga no tiene como único objetivo huir de la muerte, sino también de la vida a lo que se podría llamar "la muerte eterna", libre de todo lo efímero, de toda enfermedad y de todo sufrimiento.
Estos son los hechos reales sobre el yoga.
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Testimonio anónimo sobre contradicciones de Sahaja Yoga
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/11/sahaja-yoga.html
El Faro de la Cumbre (Summit Lighthouse) fue la fundación inicial del americano Mark Prophet, en 1958. Él mismo creó la Universidad de la Cumbre en 1971 en California. Su principal objetivo era publicar los mensajes de Los Maestros Ascendidos. Se cree que la comunicación con ellos se lleva a cabo a través de personas que actúan de canales, mensajeros (Guardianes de la Llama) que transmiten los comunicados de esos Maestros.
El Faro de la Cumbre fue renombrado, a la muerte del fundador, por su esposa Elizabeth Clare Wulf como Iglesia Universal y Triunfante en 1974. Así, ella tomó el liderazgo y el papel de mediadora o receptora de los mensajes superiores.
El medio principal para difundir esos mensajes es la publicación "Perlas de Sabiduría", pero también utilizan libros y videos. Desde Estados Unidos y Puerto Rico esta secta se ha extendido al Centro y Sur de América, Europa, Filipinas, Australia, España (donde Elizabeth Clare Prophet llegó a impartir conferencias).
Sin embargo, los comportamientos de los miembros y de los directivos de la Iglesia Universal y Triunfante incluyen hechos como los siguientes:
Dentro de sus usuales mensajes catastrofistas y apocalípticos, han lanzado numerosas profecías totalmente equivocadas.
Se han retenido niños y se ha chantajeado a las familias. Se oprime a los niños con un sistema educativo que se cree más efectivo que los existentes. Se tiende a separar familias y a romper parejas.
Se controla todos los aspectos de la vida de los seguidores. Los mensajes recibidos sirven como enseñanza, pero también como medio de control de los mínimos detalles (por ejemplo, con quién casarse, cuándo tener una relación sexual, etc.)
Varios familiares han denunciado a la Iglesia Universal y Triunfante (Church Universal and Triumphant, C. U. T.) por falta de atención a los niños, no atender a sus necesidades básicas, descuidar su alimentación adecuada, separación de su medio habitual, etc.
En 1992, un juez de Indiana ordenó que cuatro niños fueran apartados de su madre, la cual era miembro del grupo sectario Iglesia Universal y Triunfante. Los tres niños mayores no habían asistido a la escuela pública por un año y medio, y pasaban buena parte del día "entonando cánticos intensos y reiterativos de oraciones prescritas de carácter autohipnótico".
Entre otras razones el juez afirmó que no se atendían las necesidades de salud y educación de los niños y que "se ha demostrado que la presencia de los niños durante los ejercicios en refugios subterráneos o durante las visitas a esos lugares y la imposición de un enfoque fatalista de la vida y del temor al fin del mundo constituyen una clara amenaza para la salud emocional del niño."
(mirar: http://zarauste.blogspot.com.es/2015/06/los-grupos-sectarios-perjudican.html)
Antiguos seguidores han criticado a Clare Wulf por emplear los mensajes de los Maestros a conveniencia, según intereses personales, o por el hecho de que los mensajes no venían de los Maestros, sino de las manos de los colaboradores cercanos de Clare Prophet.
Los seguidores se controlan mutuamente, informan al líder y siguen un código de conducta y castigos específicos. Se atiende a dietas específicas, se restringen las horas del sueño, se cumplen estrictamente los mensajes, se cantan los "Decretos", dentro de un estilo de vida muy cerrado, donde incluso se emplea una vestimenta específica y distintiva.
Algunos afiliados del movimiento afirman que la Iglesia Universal y Triunfante les ha transmitido muchas veces "Decretos" orientados a la eliminación de los enemigos de su causa.
Los "Decretos" son como afirmaciones que se repiten a una velocidad y un volumen crecientes y que terminan por crear un estado semejante a la hipnosis en las personas que los recitan. Una de las hijas de Elizabeth Clare Prophet dijo que "pasar el día cantando Decretos acaba poniéndole a una la mente en tal estado, que termina por aceptar las enseñanzas y el modo de vida que te imponen sin pasar a cuestionar nada..."
El grupo, supuestamente religioso, se ha dedicado a almacenar armas y municiones, por lo que ha habido diversas causas legales contra la Iglesia Universal y Triunfante y alguno de sus seguidores.
(Mirar el artículo http://zarauste.blogspot.com.es/2015/07/las-sectas-son-violentas.html)
Elizabeth Clare Prophet actuó mucho tiempo como líder autoritario, como si ella fuera la única que tiene la capacidad de decidir sobre las cosas. Entendía que en la Biblia hay fallos y que ella podía corregirlos.
Reclamó un conocimiento especial que posee desde la niñez. Pero mucho más tarde reconoció haber padecido desde los nueve años ataques epilépticos; se le diagnosticó una enfermedad neurológica.
A veces, a las personas recién captadas se les asegura que son reencarnación de algún personaje famoso de la Historia y de la Ciencia. Después viene, sin embargo, la manipulación a través del sentimiento de culpabilidad para que la gente no abandone el movimiento (ya que el grupo es el único que conoce el Camino y el que va a salvar a la humanidad). Se llega a persuadir a los más creyentes a que cedan sus posesiones y sus ahorros a la Iglesia Universal y Triunfante.
Abra bien los ojos el lector, porque "la sofisticación" de este tema es grande. La mayoría de las apariciones han sido organizadas por personas y seres de mala voluntad y siguen casi siempre el método siguiente:
Primera fase. Consiste en atraer o congregar a numerosas personas en torno a un lugar elegido cuidadosamente, realizando exhibiciones para "atrapar psicológicamente" a esas personas sin escatimar medios ni recursos energéticos que dominan magistralmente.
Para esto buscan primero a un vidente "de buena fe" y provocan las apariciones... El resto se hace solo. Y si el vidente resulta ser "de mala fe", le proporcionan ganancias económicas rápidas..., y también funciona.
Segunda fase. Una vez ya está hecha "la clientela", y ésta acude periódicamente a dicho lugar, comienza el trabajo de los mensajes...
Éstos pueden tomar dos formas:
Hablar de dogmas absurdos y falsos empleados por esos seres para confundir a la gente. Primero influyeron en la jerarquía de la secta o de la iglesia correspondiente hasta hacerla caer en errores absurdos, en creencias falsas. Luego, a través de los mensajes de las apariciones, siguen la corriente del mismo error que ellos mismos han provocado antes. Hacen aparecer "Marías", "Jesús", "Maestros" falsos que hablan y se explican en la misma línea que defiende la secta tal o la iglesia cual y así apoyan la postura ante la vida de muchos que confían en eso y les hacen creer que el mensaje es cierto.
Hablan de Amor, pero los diferencian sus complicadas teorías, su mensaje final, a la vez que sus ofertas de poder y energías. Las energías tienen un doble filo. Otorgan poderes rápidos y espectaculares, pero sus efectos -a causa de las leyes que las regulan- revierten de nuevo sobre el que las usa. Si éste no está preparado, puede convertirse en una peligrosa trampa. Cuanto mayores sean las energías, mayor preparación necesitará tener el que las utilice, siendo indiferente su ideología.
Hay seres muy preparados en conocimientos, pero con pocos escrúpulos, que pueden deslumbrar con exhibición de grandes energías y realizar prodigios para captar la admiración o el agradecimiento. Estos prodigios o milagros pueden ser buenos a la vista y de efectos positivos, pero ahí los que presencian eso están siendo probados, porque detrás de esa apariencia de bondad de los milagros pueden esconderse seres con intención no tan bondadosa, que manejan como un simple "muñeco" al vidente o al que da los mensajes o al que hace milagros.
Más pronto o más tarde, tratarán de imponerse sobre las personas con algún fin: apoyo a los errores de alguna secta o religión, dinero, poder, influencias, etc., eso sí, con disimulo y astucia. Este es el vivo retrato de algunos lugares -no todos- donde "multitudinariamente" se realizan prodigios o milagros.
Se trata de un truco ciertamente sofisticado.
Otra forma es dar mensajes catastrofistas, y con toda clase de detalles sádicos y aberrantes para aterrorizar a la gente y provocar el pánico. En estas condiciones, el ser humano se descontrola y libera importantes cantidades de energía etérica y espiritual, que mal dirigida como va es capturada por esos que se nutren de ella, ya que en la oscuridad donde ellos están esa energía de luz espiritual es escasa...
No se puede pasar por alto que los dos tipos de mensajes pueden también ir alternados o mezclados, según los casos.