Suponemos que si estás leyendo este artículo es porque tú o alguien que
conoces se da cuenta del gran negocio de la gestión de las emociones,
¿cierto?
Puede llegar a ser incluso más difícil sobrevivir a la gestión de las emociones que tomar las decisiones correctas.
Lo llamativo es que es un producto muy bien diseñado para hacer que las grandes empresas tengan siempre armas de convicción y de conversión para que sus empleados acepten una normalidad "standard", una uniformidad manipulada para que se sientan mal los que protestan con razones.
Es una psicología relacionada con muchas áreas psicológicas novedosas
(neurociencia, neurolingüística) y brinda herramientas para mejorar las
reacciones ante las situaciones difíciles al aumentar el nivel de
resiliencia de los individuos. Los ejecutivos de las grandes empresas no, pero todos los rangos
de empleados sí que necesitan aprender a convivir con los momentos
incómodos y con las emociones que tienen tan poco marketing, como la
tristeza, el miedo o la ira.
Es una psicología que trata de reducir al ser humano a una cantidad contable y corta de emociones (seis, ¿para qué más?).
Además de las básicas, alegría, tristeza, miedo, ira, asco y sorpresa, también hay envidia, celos, rencor, deseos de venganza, incertidumbre, enfado, soberbia, pereza, lascivia, lujuria, culpa, apego, adicciones, ansiedad, inseguridad, desánimo, preocupación, vergüenza, sentido del ridículo, soledad, euforia, decepción, frustración, rabia, furia, indignación..., pero ¿como si no existieran?
Es una psicología que nunca habla del alma, sino del cerebro, o habla de la mente o de la voluntad para regular las emociones.
Es una psicología que utiliza un lenguaje utilitario, economicista de las emociones (emociones "útiles e inútiles", "gestión" de las emociones), todo muy útil para las grandes empresas multinacionales y de recursos humanos pegadas como lapas a ellas. Una gerente de Recursos Humanos dice: "Si, por ejemplo, solamente tenemos en cuenta su impacto positivo en
la productividad, gestionar emociones resulta ser una interesante
inversión para una empresa". "Es responsabilidad del área de Recursos Humanos diseñar los lineamientos de la gestión emocional".
Hoy día todo es "gestión", todo se gestiona, desde las empresas y los
negocios hasta las relaciones eróticas, amorosas, la amistad, y los más diversos
sentimientos filiales y humanitarios.
Es una psicología con un tufo evolucionista con su lenguaje de "adaptación" al medio social, de "supervivencia", "reinventarse", etc.
Es una psicología de la transformación orientada al éxito académico, comercial, empresarial, político, deportivo, discográfico (o sea, donde se manejan grandes sumas de dinero) de personas individuales que se aman mucho a sí mismas. Es la psicología de los concursos de televisión: "ahora es momento de repetirte lo mucho que te quieres y lo mucho que te vas a esforzar por lograr el amor de tu vida: tú mismo".
Es una psicología que de pronto genera un gran número de negocios rentables, incluso los grupos sectarios tratan de aprovecharse del concepto y de sus métodos. Por eso, los escritos publicados con frecuencia sueltan al final una serie de herramientas, o sea, negocios que viven de eso, del nuevo concepto, de la nueva necesidad industrial que las oligarquías han diseñado y publicado a través de los psicólogos Daniel Goleman en 1995, Salovey y Mayer en 1997.
Negocios rentables surgidos al abrigo de esta psicología capitalista y capitalizada para engañar a todos:
Gran cantidad de cursos y talleres entretenidos de tipo experiencial y con muchas dinámicas participativas.
El "mindfulness".
El "coaching".
Grupos de auto-ayuda y apoyo.
Risoterapia.
Libros y publicaciones de las mayores editoriales mundiales, escritos por personas que han manejado con éxito situaciones adversas.
Recursos en línea.
Incluso para saber realmente cuánta
inteligencia emocional tiene una persona y qué se puede hacer para
mejorarla, se pueden tomar pruebas validadas científicamente, pero
lamentablemente no son gratuitas.
https://zarauste.blogspot.com/2016/01/la-manipulacion-de-la-nueva-eranew-age.html
MENOS GESTIÓN EMOCIONAL Y MÁS AMOR ES LO QUE LES FALTA A TODOS LOS SERES HUMANOS
TRATAN DE INTERPRETAR Y DE MERCANTILIZAR UN MENSAJE QUE YA ESTÁ CLARAMENTE EXPRESADO
Evangelio según san Mateo, PASSOLINI
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jueves, 31 de enero de 2019
miércoles, 31 de mayo de 2017
EVANGÉLICOS. DISCONFORMES CON LA NUEVA ERA
Una iglesia evangélica, "las Asambleas de Dios", que cuentan en Estados Unidos con un millón y medio de seguidores, hace años pidió a su miembros que boicotearan los productos y los parques de atracciones de la Walt Disney Corporation por su falta de moral.
Los evangélicos se mostraban disconformes con la publicación del libro "Growing Up Gay" (Creciendo homosexual), publicado por la editorial Hiperion Press, que pertenece al grupo Disney y que, según las "Asambleas de Dios", anima a los adolescentes a explorar el estilo de vida gay.
Asimismo se sentían ofendidos por la película "Priest", que relata la vida de un sacerdote homosexual y que era distribuida por Miramax, propiedad de Disney.
Además las "Asambleas de Dios" pedían a la compañía Disney que volviera a los valores que hicieron posible la construcción de la nación de Estados Unidos: la honestidad, el respeto, la integridad, la decencia y la confianza.
Los cristianos evangélicos en Estados Unidos han sido muy críticos con la Nueva Era como vehículo para establecer el Nuevo Orden Mundial. La escritora Constance Cumby y otros conservadores cristianos encuentran evidencias de la conspiración satánica en aspectos tales como las escuelas Montessori, los catálogos Whole Earth, restaurantes vegetarianos, centros de salud holística, el nuevo lenguaje cada vez más usado (spaceship earth, aldea global, cerebración izquierda/derecha, etc.)
Constance Cumby estipula el temor de un intrincado y enorme Movimiento Nueva Era, que incluye una red de cientos de organizaciones que desde cada rincón de la tierra trata de hacer salir el Nuevo Orden Mundial, un orden que saca a Dios y deifica a Lucifer.
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/01/lista-de-las-series-de-television-que.html
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/09/los-juegos-del-hambre.html
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/02/el-paganismo-las-sectas-ayer-y-hoy-2.html
http://zarauste.blogspot.com.es/2015/07/el-engano-de-la-new-age-nueva-era.html
Los evangélicos se mostraban disconformes con la publicación del libro "Growing Up Gay" (Creciendo homosexual), publicado por la editorial Hiperion Press, que pertenece al grupo Disney y que, según las "Asambleas de Dios", anima a los adolescentes a explorar el estilo de vida gay.
Asimismo se sentían ofendidos por la película "Priest", que relata la vida de un sacerdote homosexual y que era distribuida por Miramax, propiedad de Disney.
Además las "Asambleas de Dios" pedían a la compañía Disney que volviera a los valores que hicieron posible la construcción de la nación de Estados Unidos: la honestidad, el respeto, la integridad, la decencia y la confianza.
Los cristianos evangélicos en Estados Unidos han sido muy críticos con la Nueva Era como vehículo para establecer el Nuevo Orden Mundial. La escritora Constance Cumby y otros conservadores cristianos encuentran evidencias de la conspiración satánica en aspectos tales como las escuelas Montessori, los catálogos Whole Earth, restaurantes vegetarianos, centros de salud holística, el nuevo lenguaje cada vez más usado (spaceship earth, aldea global, cerebración izquierda/derecha, etc.)
Constance Cumby estipula el temor de un intrincado y enorme Movimiento Nueva Era, que incluye una red de cientos de organizaciones que desde cada rincón de la tierra trata de hacer salir el Nuevo Orden Mundial, un orden que saca a Dios y deifica a Lucifer.
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/01/lista-de-las-series-de-television-que.html
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las Asambleas de Dios,
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Nueva Era,
paganismo,
sociología de las sectas,
Victimas de las sectas
domingo, 11 de septiembre de 2016
LOS JUEGOS DEL HAMBRE
El aristócrata británico lord Alfred Milner expuso su visión del futuro en 1903. Esta visión se está realizando en estos días: derrotar a la democracia auténtica porque la aristocracia comprende cómo funciona la mente humana por medio de las investigaciones de Sigmund Freud, Carl Jung, científicos de la Alemania nacionalsocialista, escuela de Frankfurt, experimentos psicodélicos, bioquímica del cerebro, neuropsiquiatría, etc. (Ian D. Colvin, The Unseen Hand in English History, Nabu Press, Charleston, SC, 2010)
Sigmund Freud se inspiró en Gustave le Bon, del cual se extrae la idea del método de “lavado de cerebro” colectivo, para “destruir el juicio moralmente informado y así lograr que la persona sea más propensa a la sugestión”. (The Psichology of the Crowd, Nueva Jersey, 1995).
Sigmund Freud afirma : “inmerso en una muchedumbre organizada alrededor de emociones, el individuo mostrará su tendencia a ‘dejarse llevar’, a liberarse de todas las inhibiciones morales y sociales” (Psicología de las masas y análisis del yo)
Sigmund Freud llama “deseos infantiles” a las creencias religiosas: “nosotros nos diremos a nosotros mismos que era muy bonito lo de que hubiera un Dios creador del mundo y una benevolente Providencia (…) En cambio vosotros defendéis la fantasía religiosa con todas vuestras fuerzas (…) Pero yo, nosotros, estamos libres de esa atadura. Como estamos dispuestos a renunciar a una buena parte de nuestros deseos infantiles, podemos soportar que unas cuantas de nuestras expectativas resultaran fantasiosas.”
Actualmente el movimiento del transhumanismo defiende el uso de las últimas tecnologías para mejorar las características de los seres humanos, como sus capacidades físicas y mentales. Se trata de un movimiento financiado generosamente y organizado para modificar todos los aspectos de los seres humanos, su fisiología, su biología, los comportamientos y hasta la memoria y los pensamientos de cada uno. Sustenta la idea de que la humanidad debe mejorarse a sí misma de forma activa y dirigir ella misma el curso de su evolución. Los transhumanistas desean convertirse en “posthumanos”.
Pocos humanos son conscientes de que constantemente tienen lugar descubrimientos tecnológicos que hacen que las teorías transhumanistas puedan realmente ponerse en marcha, incluso entrelazadas con las ideas de Carl Jung y de la New Age.
Con ello la oligarquía dominante, con desprecio al género humano, pretende anular la creatividad, el poder de investigación de la mente y de la voluntad, la conciencia moral, todo lo inherente al ser humano. Los instrumentos son las tecnologías de la realidad virtual, la industria cinematográfica, e incluso la discográfica con su vertiente audiovisual. El resultado es manipular la conciencia de las personas, hasta tal punto que ya no se consideren seres humanos, sino más bien un objeto tecnológico sin conciencia de su autodegradación.
El proyecto destructivo de la Nuera Era cuenta con políticos profesionales con un proyecto para destruir tu familia, para controlar las mentes de los más jóvenes y para restringir tus derechos y tus libertades.
Los mayores esfuerzos del proyecto de la Nueva Era están destinados a destruir la familia natural, o tradicional, la que ha sido núcleo del progreso humano, en tanto que las mejores inteligencias se han desarrollado en hogares equilibrados. En tu familia es donde se ha manifestado con naturalidad la cultura, las creencias, las funciones familiares y sociales, la identidad y las raíces de las que procede la civilización. En la familia tus niños adquieren las habilidades necesarias para resistir las embestidas del poder.
El proyecto destructivo de la Nueva Era es compartido por pensadores y políticos que trabajan en la mayoría de los países para implantar un modelo de sociedad similar en todos ellos. Han dado pasos rápidos en las últimas décadas. Están en la ONU, en la Unión Europea y en casi todas las instituciones de cooperación internacional. Presiden los gobiernos de multitud de países en los cinco continentes, y se reúnen en los encuentros de jefes de gobierno.
El proyecto de la Nuera Era se esconde bajo las palabras “progreso”, “tolerancia” y “democracia”, palabras a las que se ha vaciado de su significado legítimo para reutilizarlas como camuflaje del proyecto tiránico con el que te quieren dominar.
La ambigüedad preside la destrucción de tu identidad individual y nacional. El proyecto de la Nueva Era habla de “familia”, pero su propuesta no tiene nada que ver con la realidad de la familia; habla de “matrimonio”, pero promueven otro concepto de matrimonio; desprecian a los padres, pero ofrecen un nuevo concepto de paternidad y de maternidad (“la maternidad no es un hecho natural”).
En la terminología de los “lobbies” internacionales del aborto, la llamada ‘salud sexual y reproductiva’ (Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, 1994) ha servido para promover políticas maltusianas de control de la natalidad, esterilizaciones en masa y de promoción del aborto y de métodos abortivos en los países menos desarrollados, pero con el ropaje de que la mujer conquista libertades exclusivas de ella.
Los políticos, ideólogos, promotores y pensadores que dan la cara para extender el proyecto de la Nueva Era son muchos, a veces muy conocidos, y no aparentan una ambición de poder; parecen humildes, abiertos a las críticas, tolerantes, abiertos al diálogo.
Si son políticos, utilizan los resortes del poder (leyes, instituciones, cambios culturales) para su misión y se apropian de instrumentos de presión y control: gobiernos, cargos jurídicos, bancos y cajas de ahorro, universidades, agentes sociales y culturales, medios de comunicación, agencias de publicidad, movimientos ciudadanos. ¿Habéis visto las películas de ciencia ficción? ¿Por ejemplo, "Los juegos del hambre", "Elysium", "La isla"? Son formas de que a tus hijos les entre el futuro modelo de sociedad.
La transformación social del proyecto destructivo de la Nueva Era se basa en la "reinvención" (término de los gurús del coaching) de lo humano, que pasa por el desprecio a la naturaleza.
Así en la educación se produce, a espaldas de los padres, a tus espaldas, la impune injerencia de los poderes públicos, agentes de la Nueva Era, en la vida privada de los niños y los jóvenes, en su conciencia afectiva, moral y sexual ("hay que eliminar el heterosexismo en el material pedagógico").
Aunque se pretende luchar contra la violencia contra la mujer, en el fondo la Nueva Era favorece y no acaba con esta lacra social. Precisamente en el seno de las familias tradicionales hay menor número y proporción de homicidios que en las “parejas sentimentales”,”parejas de hecho”.
¿Has visto que lo que dicen algunos carteles de tu ciudad que presentan las fiestas nocturnas de música de DJ’s, sexo, drogas sintéticas, a las que van tus hijos: dicen en inglés “Hate my home” (odio mi hogar)?
Pero mira la historia del hijo adolescente de Veronica Eckhardt
https://www.youtube.com/watch?v=n0aGMuMd9Gs
El laicismo del Estado está bien; lo que no está bien es utilizar esa excusa para hacer campañas antirreligiosas.
El nuevo humanoide diseñado por la Nueva Era usurpará a Dios su primer atributo: el de dar y quitar la vida. El Estado decide sobre la vida y la muerte. Regula el procedimiento mediante el cual los ciudadanos insaciables de derechos pueden librarse de los niños concebidos en el seno materno y de los enfermos, los tarados, y los viejos que ya no son útiles ni productivos.
La tolerancia se impone por encima de la razón; el individuo huye de todo compromiso, porque sería un freno de su libertad.
Se utilizan argumentos despectivos, como que “eres menos inteligente y menos libre porque crees en Dios, no eres moderno". Manipulan los instintos y las emociones más bajas de los seres humanos, especialmente de los más jóvenes, y se asocia intencionadamente la religión con valores negativos (intransigencia, intolerancia, violencia, fanatismo) De tal modo que en algunos sectores se excluye a todo creyente.
Se trata de borrar la esencia de tu persona, tu condición natural, psíquica, moral y espiritual, aquello que te permite ser hombre o mujer.
La consecuencia jurídica de este concepto que destruye la identidad del ser humano es que tú ya no tienes derechos intrínsecos. Es el Estado, vicario de los principios de la Nueva Era, quien determina los derechos del nuevo hombre. Queda así al arbitrio del Estado tu propia condición humana y la definición de lo que son tus derechos. Tus derechos de ciudadano se convierten en un “producto” sujeto a vaivenes políticos y a los gustos de los dirigentes de turno.
El laicismo supone la creación desvergonzada de una religión de Estado que obliga a todos los ciudadanos. Se confiere al Estado el mismo carácter sagrado del que se revestían los estados paganos anteriores al cristianismo.
El Estado es la única voluntad, la única verdad, y el ciudadano que se precie debe integrarse en ella, salvo que quiera situarse al otro lado del sistema establecido. Esto es el totalitarismo de la democracia (entronizar las mayorías parlamentarias previamente adoctrinadas como única fuente legítima de la verdad)
El sistema favorece las drogas, la marihuana, el cannabis, para ablandar los cuerpos y las voluntades, y estimula las sectas para crear grupos de pensamiento totalitario donde los adeptos se acostumbran a un régimen de esclavitud y de dependencia.
Junto a la sumisión de toda oposición política, especialmente oposición juvenil, el proyecto de la Nueva Era pretende el fin de todas las disidencias individuales, incluida la tuya.
El Estado promueve sanciones, multas y procesos penales contra la expresión de tu discrepancia, de la crítica al bondadoso sistema de falsas libertades.
Disminuye la natalidad, y tan solo la natalidad de los inmigrantes evita descensos alarmantes.
Los informes de la patronal reclaman, desde hace decenios, siempre más inmigración. Saben que, cuanto mayor sea la oferta de mano de obra, más bajos serán los salarios. Gracias a las facilidades que ofrece la globalización, amenazan a sus asalariados con ponerlos en competencia salvaje con la mano de obra barata venida de países lejanos. La inundación de inmigrantes, que trabajan como nuevos esclavos mientras los poderes públicos hacen como que no se enteran, contribuye a calmar las ansias reivindicativas de los asalariados y de los sindicatos. Las empresas multinacionales también pueden deslocalizar sus centros de producción a escala mundial y poner en competencia a los asalariados de todo el planeta para minimizar coses de producción y reducir los salarios. Esto forma parte también de la Nueva Era.
El proyecto de la Nueva Era requiere la supresión de la excelencia y la rendición incondicional de tu inteligencia y de tu voluntad, así como del talante con que abordas tu actividad profesional.
La supresión de toda barrera imaginable, incluso la barrera de la razón, se impone como objetivo indispensable para la puesta en práctica del proyecto de la Nueva Era. Tu vida, y la de tus hijos, se convierten en un "hecho relativo", que queda a expensas de las necesidades y de las arbitrariedades del poder.
Padres y madres, ¿qué hacéis al respecto?
http://zarauste.blogspot.com.es/2015/08/el-engano-de-la-new-age-nueva-era-ii.html
http://zarauste.blogspot.com.es/2015/07/el-engano-de-la-new-age-nueva-era.html
http://zarauste.blogspot.com.es/2016/02/el-paganismo-las-sectas-ayer-y-hoy-2.html
Sigmund Freud se inspiró en Gustave le Bon, del cual se extrae la idea del método de “lavado de cerebro” colectivo, para “destruir el juicio moralmente informado y así lograr que la persona sea más propensa a la sugestión”. (The Psichology of the Crowd, Nueva Jersey, 1995).
Sigmund Freud afirma : “inmerso en una muchedumbre organizada alrededor de emociones, el individuo mostrará su tendencia a ‘dejarse llevar’, a liberarse de todas las inhibiciones morales y sociales” (Psicología de las masas y análisis del yo)
Sigmund Freud llama “deseos infantiles” a las creencias religiosas: “nosotros nos diremos a nosotros mismos que era muy bonito lo de que hubiera un Dios creador del mundo y una benevolente Providencia (…) En cambio vosotros defendéis la fantasía religiosa con todas vuestras fuerzas (…) Pero yo, nosotros, estamos libres de esa atadura. Como estamos dispuestos a renunciar a una buena parte de nuestros deseos infantiles, podemos soportar que unas cuantas de nuestras expectativas resultaran fantasiosas.”
Actualmente el movimiento del transhumanismo defiende el uso de las últimas tecnologías para mejorar las características de los seres humanos, como sus capacidades físicas y mentales. Se trata de un movimiento financiado generosamente y organizado para modificar todos los aspectos de los seres humanos, su fisiología, su biología, los comportamientos y hasta la memoria y los pensamientos de cada uno. Sustenta la idea de que la humanidad debe mejorarse a sí misma de forma activa y dirigir ella misma el curso de su evolución. Los transhumanistas desean convertirse en “posthumanos”.
Pocos humanos son conscientes de que constantemente tienen lugar descubrimientos tecnológicos que hacen que las teorías transhumanistas puedan realmente ponerse en marcha, incluso entrelazadas con las ideas de Carl Jung y de la New Age.
Con ello la oligarquía dominante, con desprecio al género humano, pretende anular la creatividad, el poder de investigación de la mente y de la voluntad, la conciencia moral, todo lo inherente al ser humano. Los instrumentos son las tecnologías de la realidad virtual, la industria cinematográfica, e incluso la discográfica con su vertiente audiovisual. El resultado es manipular la conciencia de las personas, hasta tal punto que ya no se consideren seres humanos, sino más bien un objeto tecnológico sin conciencia de su autodegradación.
El proyecto destructivo de la Nuera Era cuenta con políticos profesionales con un proyecto para destruir tu familia, para controlar las mentes de los más jóvenes y para restringir tus derechos y tus libertades.
Los mayores esfuerzos del proyecto de la Nueva Era están destinados a destruir la familia natural, o tradicional, la que ha sido núcleo del progreso humano, en tanto que las mejores inteligencias se han desarrollado en hogares equilibrados. En tu familia es donde se ha manifestado con naturalidad la cultura, las creencias, las funciones familiares y sociales, la identidad y las raíces de las que procede la civilización. En la familia tus niños adquieren las habilidades necesarias para resistir las embestidas del poder.
El proyecto destructivo de la Nueva Era es compartido por pensadores y políticos que trabajan en la mayoría de los países para implantar un modelo de sociedad similar en todos ellos. Han dado pasos rápidos en las últimas décadas. Están en la ONU, en la Unión Europea y en casi todas las instituciones de cooperación internacional. Presiden los gobiernos de multitud de países en los cinco continentes, y se reúnen en los encuentros de jefes de gobierno.
El proyecto de la Nuera Era se esconde bajo las palabras “progreso”, “tolerancia” y “democracia”, palabras a las que se ha vaciado de su significado legítimo para reutilizarlas como camuflaje del proyecto tiránico con el que te quieren dominar.
La ambigüedad preside la destrucción de tu identidad individual y nacional. El proyecto de la Nueva Era habla de “familia”, pero su propuesta no tiene nada que ver con la realidad de la familia; habla de “matrimonio”, pero promueven otro concepto de matrimonio; desprecian a los padres, pero ofrecen un nuevo concepto de paternidad y de maternidad (“la maternidad no es un hecho natural”).
En la terminología de los “lobbies” internacionales del aborto, la llamada ‘salud sexual y reproductiva’ (Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, 1994) ha servido para promover políticas maltusianas de control de la natalidad, esterilizaciones en masa y de promoción del aborto y de métodos abortivos en los países menos desarrollados, pero con el ropaje de que la mujer conquista libertades exclusivas de ella.
Los políticos, ideólogos, promotores y pensadores que dan la cara para extender el proyecto de la Nueva Era son muchos, a veces muy conocidos, y no aparentan una ambición de poder; parecen humildes, abiertos a las críticas, tolerantes, abiertos al diálogo.
Si son políticos, utilizan los resortes del poder (leyes, instituciones, cambios culturales) para su misión y se apropian de instrumentos de presión y control: gobiernos, cargos jurídicos, bancos y cajas de ahorro, universidades, agentes sociales y culturales, medios de comunicación, agencias de publicidad, movimientos ciudadanos. ¿Habéis visto las películas de ciencia ficción? ¿Por ejemplo, "Los juegos del hambre", "Elysium", "La isla"? Son formas de que a tus hijos les entre el futuro modelo de sociedad.
La transformación social del proyecto destructivo de la Nueva Era se basa en la "reinvención" (término de los gurús del coaching) de lo humano, que pasa por el desprecio a la naturaleza.
Así en la educación se produce, a espaldas de los padres, a tus espaldas, la impune injerencia de los poderes públicos, agentes de la Nueva Era, en la vida privada de los niños y los jóvenes, en su conciencia afectiva, moral y sexual ("hay que eliminar el heterosexismo en el material pedagógico").
Aunque se pretende luchar contra la violencia contra la mujer, en el fondo la Nueva Era favorece y no acaba con esta lacra social. Precisamente en el seno de las familias tradicionales hay menor número y proporción de homicidios que en las “parejas sentimentales”,”parejas de hecho”.
¿Has visto que lo que dicen algunos carteles de tu ciudad que presentan las fiestas nocturnas de música de DJ’s, sexo, drogas sintéticas, a las que van tus hijos: dicen en inglés “Hate my home” (odio mi hogar)?
Pero mira la historia del hijo adolescente de Veronica Eckhardt
https://www.youtube.com/watch?v=n0aGMuMd9Gs
El laicismo del Estado está bien; lo que no está bien es utilizar esa excusa para hacer campañas antirreligiosas.
El nuevo humanoide diseñado por la Nueva Era usurpará a Dios su primer atributo: el de dar y quitar la vida. El Estado decide sobre la vida y la muerte. Regula el procedimiento mediante el cual los ciudadanos insaciables de derechos pueden librarse de los niños concebidos en el seno materno y de los enfermos, los tarados, y los viejos que ya no son útiles ni productivos.
La tolerancia se impone por encima de la razón; el individuo huye de todo compromiso, porque sería un freno de su libertad.
Se utilizan argumentos despectivos, como que “eres menos inteligente y menos libre porque crees en Dios, no eres moderno". Manipulan los instintos y las emociones más bajas de los seres humanos, especialmente de los más jóvenes, y se asocia intencionadamente la religión con valores negativos (intransigencia, intolerancia, violencia, fanatismo) De tal modo que en algunos sectores se excluye a todo creyente.
Se trata de borrar la esencia de tu persona, tu condición natural, psíquica, moral y espiritual, aquello que te permite ser hombre o mujer.
La consecuencia jurídica de este concepto que destruye la identidad del ser humano es que tú ya no tienes derechos intrínsecos. Es el Estado, vicario de los principios de la Nueva Era, quien determina los derechos del nuevo hombre. Queda así al arbitrio del Estado tu propia condición humana y la definición de lo que son tus derechos. Tus derechos de ciudadano se convierten en un “producto” sujeto a vaivenes políticos y a los gustos de los dirigentes de turno.
El laicismo supone la creación desvergonzada de una religión de Estado que obliga a todos los ciudadanos. Se confiere al Estado el mismo carácter sagrado del que se revestían los estados paganos anteriores al cristianismo.
El Estado es la única voluntad, la única verdad, y el ciudadano que se precie debe integrarse en ella, salvo que quiera situarse al otro lado del sistema establecido. Esto es el totalitarismo de la democracia (entronizar las mayorías parlamentarias previamente adoctrinadas como única fuente legítima de la verdad)
El sistema favorece las drogas, la marihuana, el cannabis, para ablandar los cuerpos y las voluntades, y estimula las sectas para crear grupos de pensamiento totalitario donde los adeptos se acostumbran a un régimen de esclavitud y de dependencia.
Junto a la sumisión de toda oposición política, especialmente oposición juvenil, el proyecto de la Nueva Era pretende el fin de todas las disidencias individuales, incluida la tuya.
El Estado promueve sanciones, multas y procesos penales contra la expresión de tu discrepancia, de la crítica al bondadoso sistema de falsas libertades.
Disminuye la natalidad, y tan solo la natalidad de los inmigrantes evita descensos alarmantes.
Los informes de la patronal reclaman, desde hace decenios, siempre más inmigración. Saben que, cuanto mayor sea la oferta de mano de obra, más bajos serán los salarios. Gracias a las facilidades que ofrece la globalización, amenazan a sus asalariados con ponerlos en competencia salvaje con la mano de obra barata venida de países lejanos. La inundación de inmigrantes, que trabajan como nuevos esclavos mientras los poderes públicos hacen como que no se enteran, contribuye a calmar las ansias reivindicativas de los asalariados y de los sindicatos. Las empresas multinacionales también pueden deslocalizar sus centros de producción a escala mundial y poner en competencia a los asalariados de todo el planeta para minimizar coses de producción y reducir los salarios. Esto forma parte también de la Nueva Era.
El proyecto de la Nueva Era requiere la supresión de la excelencia y la rendición incondicional de tu inteligencia y de tu voluntad, así como del talante con que abordas tu actividad profesional.
La supresión de toda barrera imaginable, incluso la barrera de la razón, se impone como objetivo indispensable para la puesta en práctica del proyecto de la Nueva Era. Tu vida, y la de tus hijos, se convierten en un "hecho relativo", que queda a expensas de las necesidades y de las arbitrariedades del poder.
Padres y madres, ¿qué hacéis al respecto?
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viernes, 8 de enero de 2016
LA MANIPULACIÓN DE LA NUEVA ERA/NEW AGE
Algunos grupos sectarios han hallado nuevas maneras de
reclutar seguidores al obtener acceso a empresas comerciales e
instituciones gubernamentales. Una serie de grupos sectarios han
comenzado a vender programas de dirección de empresas que ponen
el acento en técnicas de influencia coercitiva antes que en la enseñanza
de materias específicas de empresa (capacidad, productividad,
rentabilidad). Son técnicas reprobables porque son semejantes a las
utilizadas en las sectas. En muchos casos, sirven como medios para
incrementar el número de miembros y los fondos económicos de las
organizaciones madre sectarias.
El pensamiento de Werner Erhard fue la inspiración de muchos de los programas que se hicieron populares entre 1971 y 1985. Se llaman programas de entrenamiento para la concientización de grandes grupos (Pecgg) y representaban el pensamiento Nueva Era vendido comercialmente con poderosas estrategias para ponerlas en práctica en grandes grupos empresariales. En la década de 1990 algunos de estos programas permanecían activos y todavía hoy se mantienen con su fraseología ("inteligencia emocional", "reinventarse", "rebirthing", "coaching") y su filosofía Nueva Era. El núcleo de estos programas es la idea de que cada persona puede crear su propia realidad.
Ciertos PECGG incluían Seminarios de Entrenamiento Erhard y sus derivados, tales como: Transformation Technologies y Forum (también de Werner Erhard), Lifespring (John Hanley), Silva Mind Control (José Silva), Direct Centering (Bayard Hora), Actualizations (Stewart Emery), One (Oury Engolz), Life Training (W. R. Whitten y K. B. Brown), MSIA e Insight Seminars (John-Roger Hinkins), PSI World (Thomas D. Wilhite), Arica Institute (O. Ichazo)
Un folleto de Insight Consulting Group afirma que más de cincuenta mil personas han participado en Insight y se alegra de su expansión mundial en Estados Unidos, en Londres, Sydney, Toronto y Vancouver. Entre sus clientes hay compañías pequeñas y medianas y grandes empresas, así como entidades de la Administración Pública. Véase: laboratorios Abbott, Beth Israel Hospital, Campbell Soup, Lockheed, McDonnell Douglas, NBC, Pillsbury, Rockwell, Administración de Seguridad Social, Escuela de Economía de la Universidad de California en Los Ángeles, Marina de Estados Unidos.
Hay instituciones como "International Foundation for Development Alternatives" y el "Executive Conference Centre", ambas con sede en Ginebra, que constituyen la primera escuela para graduados a jornada completa de la Era de Acuario para ejecutivos de alto nivel de las 500 empresas que figuran en la revista Fortune; en esos centros prestigiosos, con programas de gestión empresarial de firmas consultoras concesionarias de Transformation Technologies, se enseña cómo modificar la conducta y el pensamiento. Lo que debe ser denunciado es que la modificación de la conducta y del pensamiento es en realidad la extirpación del "alma", de la propia identidad, y se realiza sin el conocimiento y sin el consentimiento de muchos empleados.
En numerosos casos judiciales, los empleados se quejaron de que les hacían pasar programas que equivalían a una conversión religiosa forzada: un seminario de Sistemas de Gestión Sterling (enfocados habitualmente a dentistas, osteópatas, veterinarios y otros profesionales de la salud) resultó ser un "taller de Cienciología"; los cursos del grupo asesor de administración de empresas Applied Scholastics (que cuenta como clientes a General Motors, Hewlett-Packard y el Ejército de Estados Unidos) también se basan en los escritos del fundador de la Cienciología y fueron objetos de queja de tres empleados de Applied Materials, que pronto fueron expulsados; el programa de empresas Forum fue motivo de quejas de cuatro miembros de "Ohio Children Services Agency" que consideraron haber sido obligados a asistir a sesiones "sectarias" de Forum de tres días; el programa de "desarrollo de liderazgo" instituido por el asesor Charles Krone en la empresa Pacific Bell se basaba en la filosofía de Gurdjieff y fue objeto de las quejas de los empleados y de un estudio pericial ordenado por la Comisión de Servicios Públicos de California; por el programa de una firma consultora afiliada a Transformational Technologies (TransTech, con muchas concesionarias por el mundo), ocho empleados hicieron juicio a "DeKalb Farmers Market" y alegaron que fueron obligados a dejar sus empleos por negarse a participar en un "culto New Age casi religioso". Grandes firmas como Ford Motor, McDonald's, Monsanto, Procter & Gamble, RCA, Scott Paper, IBM, Boeing Aerospace, así como la NASA y departamentos y cuerpos administrativos (Aviación Federal) del gobierno norteamericano han trabajado con Transformational Technologies o con empresas concesionarias de TransTech.
Muchos empleados o individuos son enviados o van por propia voluntad a diversos programas de instrucción y seminarios, relacionados con el progreso personal o con el trabajo. Se enteran del contenido y de las técnicas del programa sólo cuando ya se torna difícil abandonarlo y, si lo abandonan, pueden perder el empleo al ofender al jefe que los envió al programa. Estos programas pueden perjudicar a los empleados y engendrar acciones legales contra los que los contratan, porque son programas que no se relacionan con la capacitación profesional; utilizan ejercicios de terapia de grupo con gran carga de confrontación psicológica, incluso humillación, semejantes a los de las sectas; causan en la mayoría de los participantes diferentes grados de alienación e inestabilidad porque se les insta a abandonar antiguas normas, creencias y objetivos; causan perjuicios psíquicos (colapso, psicosis, fobias, ataques de pánico, depresión, estrés psíquico); chocan con creencias religiosas o éticas personales; ofenden a la sensibilidad y atacan y diezman la personalidad y la identidad; producen consecuencias negativas en el trabajo, donde se genera una gran desigualdad entre el jefe y los empleados, entre un grupo de "informados" y otro de "ajenos".
Es necesario, por tanto, llamar la atención sobre el lado oscuro del pensamiento New Age y demostrar que algunas técnicas e ideas de la New Age son usadas para explotar a la gente e inducirla a entrar en sectas.
Sin embargo, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden a las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
También suelen defender a las sectas los profesionales de la comunicación social, en cuanto que las sectas son noticias o porque algún familiar pertenece a alguna de ellas y es "exótico" mostrarlo al auditorio; los partidarios de la libertad de cultos que, más allá de la calidad moral de las prácticas sectarias, se preocupan por la "libertad"; dirigentes políticos y sociales en general, que tratan de concitar voluntades en torno de sí mismos sin importarles la proveniencia de esas voluntades; profesionales de la comunicación social que, por omisión, evitan polemizar respecto de las sectas para impedir caídas de popularidad o inconvenientes personales potencialmente implícitos en el hecho de que las sectas los ponen en el "listado de enemigos"; los abogados, por razones profesionales; los padres y familiares de jóvenes sectarios que evitan tomar una acción que radicalizaría la ruptura del hijo que abandonó el hogar para unirse al grupo sectario.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
http://www.cnt.es/noticias/trabajadores-de-mercadona-la-empresa-es-una-%E2%80%9Csecta%E2%80%9D-que-maltrata-los-empleados
http://okdiario.com/economia/empresas/trabajadores-de-mercadona-empresa-secta-que-maltrata-empleados-14812
Videografía
Imagine that (2009), film dirigido por Karey Kirkpatrick, donde el actor Thomas Haden Church hace de asesor empresarial 'sui generis', o sea , de la Nueva Era, y Eddy Murphy trata de competir con él.
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
Consumo, el imperio de los sentidos, en: http://www.rtve.es/television/20131003/documentos-tv-consumo-imperio-sentidos/755040.shtml
http://www.rtve.es/noticias/documentos-tv/reportajes/consumo-imperio-sentidos/
El pensamiento de Werner Erhard fue la inspiración de muchos de los programas que se hicieron populares entre 1971 y 1985. Se llaman programas de entrenamiento para la concientización de grandes grupos (Pecgg) y representaban el pensamiento Nueva Era vendido comercialmente con poderosas estrategias para ponerlas en práctica en grandes grupos empresariales. En la década de 1990 algunos de estos programas permanecían activos y todavía hoy se mantienen con su fraseología ("inteligencia emocional", "reinventarse", "rebirthing", "coaching") y su filosofía Nueva Era. El núcleo de estos programas es la idea de que cada persona puede crear su propia realidad.
Ciertos PECGG incluían Seminarios de Entrenamiento Erhard y sus derivados, tales como: Transformation Technologies y Forum (también de Werner Erhard), Lifespring (John Hanley), Silva Mind Control (José Silva), Direct Centering (Bayard Hora), Actualizations (Stewart Emery), One (Oury Engolz), Life Training (W. R. Whitten y K. B. Brown), MSIA e Insight Seminars (John-Roger Hinkins), PSI World (Thomas D. Wilhite), Arica Institute (O. Ichazo)
Un folleto de Insight Consulting Group afirma que más de cincuenta mil personas han participado en Insight y se alegra de su expansión mundial en Estados Unidos, en Londres, Sydney, Toronto y Vancouver. Entre sus clientes hay compañías pequeñas y medianas y grandes empresas, así como entidades de la Administración Pública. Véase: laboratorios Abbott, Beth Israel Hospital, Campbell Soup, Lockheed, McDonnell Douglas, NBC, Pillsbury, Rockwell, Administración de Seguridad Social, Escuela de Economía de la Universidad de California en Los Ángeles, Marina de Estados Unidos.
Hay instituciones como "International Foundation for Development Alternatives" y el "Executive Conference Centre", ambas con sede en Ginebra, que constituyen la primera escuela para graduados a jornada completa de la Era de Acuario para ejecutivos de alto nivel de las 500 empresas que figuran en la revista Fortune; en esos centros prestigiosos, con programas de gestión empresarial de firmas consultoras concesionarias de Transformation Technologies, se enseña cómo modificar la conducta y el pensamiento. Lo que debe ser denunciado es que la modificación de la conducta y del pensamiento es en realidad la extirpación del "alma", de la propia identidad, y se realiza sin el conocimiento y sin el consentimiento de muchos empleados.
En numerosos casos judiciales, los empleados se quejaron de que les hacían pasar programas que equivalían a una conversión religiosa forzada: un seminario de Sistemas de Gestión Sterling (enfocados habitualmente a dentistas, osteópatas, veterinarios y otros profesionales de la salud) resultó ser un "taller de Cienciología"; los cursos del grupo asesor de administración de empresas Applied Scholastics (que cuenta como clientes a General Motors, Hewlett-Packard y el Ejército de Estados Unidos) también se basan en los escritos del fundador de la Cienciología y fueron objetos de queja de tres empleados de Applied Materials, que pronto fueron expulsados; el programa de empresas Forum fue motivo de quejas de cuatro miembros de "Ohio Children Services Agency" que consideraron haber sido obligados a asistir a sesiones "sectarias" de Forum de tres días; el programa de "desarrollo de liderazgo" instituido por el asesor Charles Krone en la empresa Pacific Bell se basaba en la filosofía de Gurdjieff y fue objeto de las quejas de los empleados y de un estudio pericial ordenado por la Comisión de Servicios Públicos de California; por el programa de una firma consultora afiliada a Transformational Technologies (TransTech, con muchas concesionarias por el mundo), ocho empleados hicieron juicio a "DeKalb Farmers Market" y alegaron que fueron obligados a dejar sus empleos por negarse a participar en un "culto New Age casi religioso". Grandes firmas como Ford Motor, McDonald's, Monsanto, Procter & Gamble, RCA, Scott Paper, IBM, Boeing Aerospace, así como la NASA y departamentos y cuerpos administrativos (Aviación Federal) del gobierno norteamericano han trabajado con Transformational Technologies o con empresas concesionarias de TransTech.
Muchos empleados o individuos son enviados o van por propia voluntad a diversos programas de instrucción y seminarios, relacionados con el progreso personal o con el trabajo. Se enteran del contenido y de las técnicas del programa sólo cuando ya se torna difícil abandonarlo y, si lo abandonan, pueden perder el empleo al ofender al jefe que los envió al programa. Estos programas pueden perjudicar a los empleados y engendrar acciones legales contra los que los contratan, porque son programas que no se relacionan con la capacitación profesional; utilizan ejercicios de terapia de grupo con gran carga de confrontación psicológica, incluso humillación, semejantes a los de las sectas; causan en la mayoría de los participantes diferentes grados de alienación e inestabilidad porque se les insta a abandonar antiguas normas, creencias y objetivos; causan perjuicios psíquicos (colapso, psicosis, fobias, ataques de pánico, depresión, estrés psíquico); chocan con creencias religiosas o éticas personales; ofenden a la sensibilidad y atacan y diezman la personalidad y la identidad; producen consecuencias negativas en el trabajo, donde se genera una gran desigualdad entre el jefe y los empleados, entre un grupo de "informados" y otro de "ajenos".
Es necesario, por tanto, llamar la atención sobre el lado oscuro del pensamiento New Age y demostrar que algunas técnicas e ideas de la New Age son usadas para explotar a la gente e inducirla a entrar en sectas.
Sin embargo, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden a las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
También suelen defender a las sectas los profesionales de la comunicación social, en cuanto que las sectas son noticias o porque algún familiar pertenece a alguna de ellas y es "exótico" mostrarlo al auditorio; los partidarios de la libertad de cultos que, más allá de la calidad moral de las prácticas sectarias, se preocupan por la "libertad"; dirigentes políticos y sociales en general, que tratan de concitar voluntades en torno de sí mismos sin importarles la proveniencia de esas voluntades; profesionales de la comunicación social que, por omisión, evitan polemizar respecto de las sectas para impedir caídas de popularidad o inconvenientes personales potencialmente implícitos en el hecho de que las sectas los ponen en el "listado de enemigos"; los abogados, por razones profesionales; los padres y familiares de jóvenes sectarios que evitan tomar una acción que radicalizaría la ruptura del hijo que abandonó el hogar para unirse al grupo sectario.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
http://www.cnt.es/noticias/trabajadores-de-mercadona-la-empresa-es-una-%E2%80%9Csecta%E2%80%9D-que-maltrata-los-empleados
http://okdiario.com/economia/empresas/trabajadores-de-mercadona-empresa-secta-que-maltrata-empleados-14812
Videografía
Imagine that (2009), film dirigido por Karey Kirkpatrick, donde el actor Thomas Haden Church hace de asesor empresarial 'sui generis', o sea , de la Nueva Era, y Eddy Murphy trata de competir con él.
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
Consumo, el imperio de los sentidos, en: http://www.rtve.es/television/20131003/documentos-tv-consumo-imperio-sentidos/755040.shtml
http://www.rtve.es/noticias/documentos-tv/reportajes/consumo-imperio-sentidos/
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LA MANIPULACIÓN DE LA PSICODELIA
En la casa de campo Esalen, en California, se
reunieron los precursores (científicos, artistas, psicoterapeutas) que
perfilaron las ideas y las prácticas básicas del movimiento New Age;
luego, Michael Mac Murphy las aglutinó y el matrimonio Caddy las llevó a
la práctica en el norte de Escocia, desde donde irradió el mensaje. En
Estados Unidos entre los años de 1960 -1970 se formaron comunidades
semejantes a la de Escocia y creció el movimiento de la "contracultura",
y todo ello se englobó dentro de la Nueva Era.
Los teóricos más representativos de la New Age han sido Fritjof Capra, con su obra El Tao de la Física (1975); Marilyn Ferguson, con su libro The Aquarian Conspiracy (1980); Carl Sagan, con su serie televisiva Cosmos (1980).
Se dice que la Nueva Era es un movimiento socio-cultural de gran influencia en Occidente que engloba una colección desordenada de tendencias, submovimientos, grupos y personas que tienen ideas, prácticas e ilusiones con un gran parecido, y por ello resulta difícil describir de forma breve y concisa todo aquello que representa. La Nueva Era no es una secta, pero por desgracia muchos grupos sectarios utilizan técnicas antiguas para persuadir, manipular y someter la voluntad de los demás. Marilyn Ferguson habla de "psicotécnicas" para abrir la mente intuitiva, para cambiar la conciencia, pero estas técnicas pueden ser utilizadas con fines sectarios y manipulativos. Es frecuente que los procesos concientizadores que algunas sectas utilizan den paso a un "lavado de cerebro" o a lo que los especialistas han llamado "violación psíquica", que se define como la anulación absoluta de la personalidad individual de los miembros de la secta, reemplazándola por otra útil a los propósitos de ésta.
Por otra parte, resulta disparatado unir en el mismo grupo de"psicotécnicas", como si tuvieran la misma validez, la brujería y el espiritismo con prácticas que parecen más trascendentales como la meditación.
Dentro del esoterismo hay que destacar varios grupos y personalidades que han ejercido una profunda influencia en el movimiento New Age: el Cristianismo, el movimiento Rosacruz (con derivaciones masónicas), la Sociedad Teosófica (H. P. Blavatsky y Annie Besant), la Escuela del Cuarto Camino de Gurdjieff, el paleontólogo evolucionista Pierre Teihard de Chardin, el psicoanalista Carl Gustav Jung, la psicología transpersonal (término acuñado por Stanislav Grof), la terapia Gestalt (del gurú Fritz Perls), el Espiritismo, filosofías y religiones de Oriente (el Taoísmo, el Tantrismo, el Hinduismo, el Budismo), el Gnosticismo (cuya versión contemporánea, con muchas escuelas, viene del antropólogo Samael Aun Weor), la Astrología, el Chamanismo (con el referente de Carlos Castaneda), la Ufología, el movimiento Hippy, el movimiento del "potencial humano", James Lovelock (con su hipótesis de Gaia), la Cienciología, la Teoría de la Relatividad (Einstein) y la mecánica cuántica, la idea del Nuevo Orden Mundial después del final de la Guerra Fría.
No es extraño que, después de que la mayoría social ha aceptado tendencias tan dispares, nuestros hijos universitarios tengan una extraña amalgama de creencias mezcladas de todo este cúmulo de ideas de la Nueva Era.
En los festivales de música (Monterrey, 1967; Newport y Denver, 1969; Woodstock, llamado "Festival de Acuario"), los jóvenes fueron los "conejillos de Indias", víctimas de un experimento planificado, a gran escala, con drogas alucinógenas de efectos psicóticos, con secuelas emocionales asociadas. Este experimento tenía la complicidad del gobierno y del FBI; era todo un plan secreto para subvertir los valores constructivos de Estados Unidos. En esa época los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Inglaterra investigaron la creencias y los medios del chamanismo (con sus drogas alucinógenas), la brujería, la magia ceremonial, el esoterismo, las religiones mistéricas y orientales, y los despojaron de su verdadera razón, consistente en que el desarrollo de poderes psíquicos es un paso de la perfección espiritual y de la elevación de la conciencia, y los utilizaron para crear asesinos, convertir agentes de espionaje, interrogar a prisioneros, obtener información y manipular la conciencia, la memoria y la percepción de la realidad. Son conocidos los programas de control mental generados por esta satánica simbiosis: Bluebird, Artichoke, MK-Ultra.
Dijo Theodore Roszak en su libro de 1970 El nacimiento de una contracultura: empezamos a albergar sospechas muy serias sobre el carácter supuestamente revolucionario de la cruzada psicodélica cuando vemos publicaciones tan claramente reaccionarias como Life y Time prestar una atención tan clamorosa al psicodelismo desde 1957.
El número de Life del 13 de mayo de 1957 contenía un tentador y sugestivo artículo titulado "En busca del hongo mágico", firmado por R. Gordon Wasson, uno de los vicepresidentes de "J. P. Morgan", y por su esposa. El artículo relataba las aventuras visionarias vividas por ellos y un fotógrafo neoyorquino de sociedad en 1955, entre practicantes del culto al Psilocybe, en Méjico. El artículo, lleno de ilustraciones y de descripciones detalladas del hongo, exponía los pormenores de las religiones ocultas y orientales y terminaba asegurando a sus lectores "que el hongo pone estas visiones al alcance de muchas personas". Desde entonces, el psicodelismo ha tenido buena prensa en las publicaciones Time y Life, excepto cuando se mezcla con bohemios jóvenes y turbulentos.
Independientemente de sus fallos, la prensa de Henry Luce tiene un olfato muy fino en lo que respecta a lo que la sociedad tecnocrática puede o no asimilar. Sospecho -dice Theodore Roszak- que dicha prensa astutamente percibió que una pildorita, privada y agradable, podía ser un medio muy socorrido para mantener un cierto grado de estabilidad emocional en el estado social. Los jóvenes que beben de las fuentes psicodélicas de Doors of perception de Huxley olvidan el mismo autor en su Brave New World entreveía que lo insoportable se haría soportable con un producto químico visionario llamado 'soma', cuyo objetivo era producir "hombres sanos, hombres obedientes, estables en su satisfacción".
En los mismos años, varios jóvenes ingleses, ayudados por un grupo de psiquiatras radicales, formaron una asociación para investigar las drogas psicotrópicas y "los métodos para alterar la conciencia en general", así como para liberalizar la legislación británica sobre narcóticos. Al constituirse como asociación adoptaron precisamente el nombre SOMA (Society of Mental Awareness). Están jugando con fuego; están adaptando los agentes psicodélicos a las exigencias de la tecnocracia. Semejante integración sería un ejemplo de "desublimación represiva", señalada por Herbert Marcuse de la Escuela de Frankfurt.
Sus antecedentes históricos parecen indicar que el papel de los agentes narcóticos es el de controlar y estabilizar. De Quincey sugería la afición al opio entre los aristócratas y los artistas ingleses de su época (1820-1830) y estaba convencido de que el hábito proliferaba entre los obreros de los telares de algodón.
Los historiadores del periodo saben que era práctica común entre las madres de familias trabajadoras administrar a sus hijos desde la cuna fuertes dosis de láudano, llamado "bendición de la madre"; así que el uso de la droga servía para amortiguar el descontento social en los primeros tiempos de la industrialización inglesa.
El láudano y la morfina también cobraron sus víctimas a un nivel social más elevado, en Inglaterra; entre sus adictos se cuentan Coleridge, Dickens, Carlyle, Rossetti, Elizabeth Barrett Browning y el laureado poeta Tennyson. Es sorprendente que la sociedad victoriana no tuviese muchos reparos en aceptar ese hábito en tales mentes próceres, mientras que en 1960 y 1970 se amenazaba a John Lennon y a Mick Jagger con severos castigos por jugar con cannabis.
Por mucho que busquemos a los aficionados a los narcóticos más bohemios del siglo XIX -Teófilo Gautier, Charles Baudelaire-, no encontraremos en ellos revolucionarios sociales.
¿Por qué no habría de incluir la sociedad tecnocrática en su arsenal de "métodos de control social" y de relajamiento emocional uno tan depurado y sutil como el psicodelismo? Un "viaje" ocasional... ¿qué peligro tiene esta travesura privada para el orden establecido, siempre que no vaya ligada a ninguna forma de disconformidad explosiva? Perversa justificación.
Si los cerebros de la RAND Corporation ya consideraron introducir tranquilizantes y sedantes en las situaciones represivas más odiosas -la vida en un refugio atómico después de un ataque termonuclear- como medios de aliviar la presión de la desesperación, ¿por qué no considerar con el mismo fin los agentes psicodélicos?
Además, no hay que perder de vista que muchos ciudadanos respetables, sin actitudes sociales o culturales radicales, emplean normalmente una amplia gama de narcóticos, barbitúricos, anfetaminas, tranquilizantes, millones de recetas de drogas psicotrópicas, antidepresivos... Lo más curioso: el sector de población más dependiente de las drogas no es el de la juventud rebelde, los jóvenes bohemios, sino el de las mujeres de edad que padecen insomnio y necesitan calmar sus nervios.
Así, los reajustes y las funciones que solían dejarse a la iniciativa del organismo -sueño, vigilia, relajación, potencia sexual, digestión, deyección, etc.- se transfieren de forma antinatural a un creciente repertorio de pociones químicas y farmacológicas. Al parecer, los tradicionales procesos orgánicos del cuerpo humano no consiguen adaptarse a las exigencias de la civilización tecnocrática.
Ateniéndonos estrictamente a los hechos, ésta es una acusación condenatoria de la civilización contemporánea, puesto que en ninguno de los proyectos que realizamos para acondicionar nuestro medio ambiente tiene cabida el ser humano. La forma más conveniente de hacer frente a esta situación sin tocar los valores tecnocráticos es, lamentablemente, atiborrar el organismo con montones de productos farmacológicos.
Inicialmente, la Conspiración de Acuario fue un proyecto secreto del Gobierno de Estados Unidos asignado al Stanford Research Institute (SRI) y creado en 1946 por el Instituto Tavistock de Inglaterra con el fin de estudiar de qué manera afectan a la sociedad las tendencias sociales y culturales de reciente creación como el libertarismo, el libertarismo de izquierdas, el liberalismo, el socialismo, el anarquismo, el comunismo, el materialismo, el naturismo, el misticismo, el hedonismo, la espiritualidad, el ecologismo, el feminismo, la New Age y muchas otras orientaciones de la sociedad.
Hubo un informe acerca de la Conspiración de Acuario, y se publicó en 1974 en Estados Unidos con el nombre en clave de The Changing Images of Man, informe dirigido por un panel de veintitrés expertos en controlar la mente; entre ellos, la antropóloga Margaret Mead, el psicólogo conductista B. F. Skinner, Ervin Laszlo, de las Naciones Unidas y sir Geoffrey Vickers, de la Inteligencia Británica. El objetivo del estudio llevado a cabo por el Stanford Research Institute es que la humanidad deje de desear el progreso industrial a favor de la "espiritualidad". El profesor Willis Harmon, supervisor de este proyecto y "futurista" cuya especialidad es promover un paradigma social postindustrial, explica:
"Nuestro sistema de tecnología, sumamente desarrollado, lleva aparejadas mayores vulnerabilidades y fallos. De hecho, el alcance y el impacto derivados de los problemas sociales que están apareciendo en la actualidad plantean una seria amenaza a nuestra civilización (...). Si nuestras predicciones sobre el futuro demuestran ser acertadas, es de esperar que los problemas asociados a esta tendencia se vuelvan más graves y universales y ocurran con mucha rapidez."
El estudio llega a la conclusión perversa de que debemos cambiar cuanto antes la imagen industrial del hombre: "las imágenes del hombre que han dominado durante los dos últimos siglos no serán adecuadas en la era posindustrial." Lo que buscan estos "ingenieros sociales" es el concepto y la imagen de un hombre espiritual, sumiso, dependiente, ablandado con drogas y productos farmacéuticos.
El informe termina prediciendo que hay numerosos movimientos sociales que pueden terminar desembocando en una imagen nueva e inspiradora, indicadores del posible surgimiento de una imagen nueva de la sociedad: la participación de los jóvenes en los procesos políticos, el movimiento de liberación de la mujer, la rebelión de los jóvenes contra los errores de la sociedad, la revelación de la responsabilidad social de las empresas, la brecha generacional como modelo de cambio, la tendencia antitecnológica de muchos jóvenes, la experimentación con nuevas estructuras familiares y nuevas relaciones interpersonales, el surgimiento de comunas como estilo de vida alternativo, el surgimiento de movimientos conservacionistas/ecologistas, el aumento de interés por los puntos de vista religiosos y filosóficos orientales, un renovado interés por el cristianismo "fundamentalista", la preocupación de los sindicatos por la calidad del entorno de trabajo, un interés creciente por la meditación y otras disciplinas espirituales, un mayor interés por el proceso de "autorrealización".
El profesor Willis Harmon así promovía un paradigma social postindustrial como versión popular del método para manipular o "ablandar", según los manuales del Instituto Tavistock, a Estados Unidos primero, para exportar el modelo estadounidense al resto del mundo. Ablandado de este modo, Estados Unidos se consideraba que ya estaba maduro para la introducción de drogas. Esto también era parte integral de la Conspiración de Acuario. La proliferación del consumo de drogas fue uno de los temas que se estudiaron en la Unidad de Investigación de Ciencias Políticas del Centro Columbus que tenía el Instituto Tavistock en la Universidad de Sussex. Se lo conocía como el centro de "conmociones de futuro", un nombre dado a la psicología orientada al futuro y diseñada para manipular a grupos enteros de población. Estados Unidos sería programado para acostumbrarse de tal modo a esos cambios planificados que resultase difícil percibirlos cuando tuvieran lugar.
De hecho, esta ambiciosa iniciativa, trascendental para la tecnología de "armas silenciosas", fue debatida y llevada a la práctica por primera vez como doctrina oficial por el Comité de Política del Club Bilderberg en su reunión inaugural de 1954. Luego utilizaron la expresión "Guerra Tranquila" para describir la manifiesta metodología táctica que iba a usarse para subyugar a la especie humana. El documento, Top secret: Silent Weapons for Quiet Wars. An Introductory Programming Manual, se hizo público de forma casi accidental el 7 de julio de 1986. El documento revelaba los detalles de un plan urdido durante la Guerra Fría y proponía controlar a las masas de población mediante la manipulación de la industria, los pasatiempos, la educación y las tendencias políticas de la gente. Llamaba a una revolución "tranquila" que enfrentara a un hermano contra otro y desviara la atención del público de lo que sucede en realidad.
Una parte del documento dice: "Es francamente imposible hablar de ingeniería social o de la automatización de una sociedad, es decir, de la creación de sistemas sociales automáticos (armas silenciosas) a escala nacional o mundial sin hablar de amplios objetivos de control social y de destrucción de la vida humana, como, por ejemplo, la esclavitud y el genocidio. Este manual es en sí mismo una declaración de intenciones. Tales escritos deben ser apartados del escrutinio público."
En Tavistock (financiado por la Fundación Rockefeller desde 1934, para crear muchos Institutos de Trabajo), Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría de la "turbulencia social" para suavizar el efecto de impresiones futuras: se puede ablandar moralmente a la población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros, ataques terroristas. Si las impresiones van muy seguidas y se administran cada vez con mayor intensidad, es posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectivo, a la apatía y la ausencia de toma de decisiones. Con ello los grupos sociales son más fáciles de controlar. Así se pretende, con la ayuda de la televisión, cambiar de "paradigma", modificar los conceptos básicos, cambiar todas las reglas de la sociedad. Para sobrevivir en este estado, la gente necesitará crear una religión nueva, adherirse a alguna secta oriental. Esta es la "Nueva Era", la "Era de Acuario" que predican Tavistock y la Escuela de Sociología de Frankfurt (Alemania).
Todo esto responde a planes que se remontan más atrás en el tiempo. H. G. Wells, escritor británico de ciencia ficción y perteneciente al grupo "Mesa Redonda", en su libro Open Conspiracy (1928), afirmaba: la revolución mundial sólo se puede alcanzar empleando la contracultura como ariete contra un público que no sospecha nada.
En efecto, a principios del siglo XX, la oligarquía británica dirigente fundó un centro político para sus operaciones, el grupo de la "Mesa Redonda", sociedad secreta de inteligencia creada por John Ruskin y su mentor Cecil Rhodes. En 1903 explicaba lord Alfred Milner: "podemos derrotar a la democracia porque comprendemos cómo funciona la mente humana."
El grupo británico "Mesa Redonda" creó agrupaciones sectarias diseñadas para distintas funciones culturales (Aurora Dorada con Aleister Crowley, Hijos del Sol con Aldous Huxley, Hermandad Prerrafelista, salones vanguardistas como el de Gertrude Stein) y políticas (entre ellas, la secta-partido nazi con Adolf Hitler). Desde entonces, ha sido constante la infiltración de la inteligencia británica primero y de la británica y norteamericana después en todas las instituciones importantes del mundo.
Las diez conferencias sobre Cibernética (1946-1953) auspiciadas por la fundación estadounidense "Josiah Macy Jr." contaron con la presencia del cerebro Norbert Wiener, científicos sociólogos y defensores de la contracultura. Este grupo de la Cibernética, aliado con las instituciones nombradas anteriormente, buscaba: provocar artificialmente movimientos sociales que parecieran espontáneos; reducir la variedad de opiniones; negar la parte espiritual y creativa del arte; controlar la información ofrecida por los medios de comunicación; mecanizar los pensamientos del hombre; crear un "fascismo de rostro democrático". Para estos científicos, los ordenadores, igual que el LSD, iban a servir en el futuro para controlar las mentes, los hábitos, e imponer el pensamiento único.
Así, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden la psicodelia, la permisividad hacia las drogas y las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Theodore Roszak, El nacimiento de una contracultura, 1970
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
Los teóricos más representativos de la New Age han sido Fritjof Capra, con su obra El Tao de la Física (1975); Marilyn Ferguson, con su libro The Aquarian Conspiracy (1980); Carl Sagan, con su serie televisiva Cosmos (1980).
Se dice que la Nueva Era es un movimiento socio-cultural de gran influencia en Occidente que engloba una colección desordenada de tendencias, submovimientos, grupos y personas que tienen ideas, prácticas e ilusiones con un gran parecido, y por ello resulta difícil describir de forma breve y concisa todo aquello que representa. La Nueva Era no es una secta, pero por desgracia muchos grupos sectarios utilizan técnicas antiguas para persuadir, manipular y someter la voluntad de los demás. Marilyn Ferguson habla de "psicotécnicas" para abrir la mente intuitiva, para cambiar la conciencia, pero estas técnicas pueden ser utilizadas con fines sectarios y manipulativos. Es frecuente que los procesos concientizadores que algunas sectas utilizan den paso a un "lavado de cerebro" o a lo que los especialistas han llamado "violación psíquica", que se define como la anulación absoluta de la personalidad individual de los miembros de la secta, reemplazándola por otra útil a los propósitos de ésta.
Por otra parte, resulta disparatado unir en el mismo grupo de"psicotécnicas", como si tuvieran la misma validez, la brujería y el espiritismo con prácticas que parecen más trascendentales como la meditación.
Dentro del esoterismo hay que destacar varios grupos y personalidades que han ejercido una profunda influencia en el movimiento New Age: el Cristianismo, el movimiento Rosacruz (con derivaciones masónicas), la Sociedad Teosófica (H. P. Blavatsky y Annie Besant), la Escuela del Cuarto Camino de Gurdjieff, el paleontólogo evolucionista Pierre Teihard de Chardin, el psicoanalista Carl Gustav Jung, la psicología transpersonal (término acuñado por Stanislav Grof), la terapia Gestalt (del gurú Fritz Perls), el Espiritismo, filosofías y religiones de Oriente (el Taoísmo, el Tantrismo, el Hinduismo, el Budismo), el Gnosticismo (cuya versión contemporánea, con muchas escuelas, viene del antropólogo Samael Aun Weor), la Astrología, el Chamanismo (con el referente de Carlos Castaneda), la Ufología, el movimiento Hippy, el movimiento del "potencial humano", James Lovelock (con su hipótesis de Gaia), la Cienciología, la Teoría de la Relatividad (Einstein) y la mecánica cuántica, la idea del Nuevo Orden Mundial después del final de la Guerra Fría.
No es extraño que, después de que la mayoría social ha aceptado tendencias tan dispares, nuestros hijos universitarios tengan una extraña amalgama de creencias mezcladas de todo este cúmulo de ideas de la Nueva Era.
En los festivales de música (Monterrey, 1967; Newport y Denver, 1969; Woodstock, llamado "Festival de Acuario"), los jóvenes fueron los "conejillos de Indias", víctimas de un experimento planificado, a gran escala, con drogas alucinógenas de efectos psicóticos, con secuelas emocionales asociadas. Este experimento tenía la complicidad del gobierno y del FBI; era todo un plan secreto para subvertir los valores constructivos de Estados Unidos. En esa época los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Inglaterra investigaron la creencias y los medios del chamanismo (con sus drogas alucinógenas), la brujería, la magia ceremonial, el esoterismo, las religiones mistéricas y orientales, y los despojaron de su verdadera razón, consistente en que el desarrollo de poderes psíquicos es un paso de la perfección espiritual y de la elevación de la conciencia, y los utilizaron para crear asesinos, convertir agentes de espionaje, interrogar a prisioneros, obtener información y manipular la conciencia, la memoria y la percepción de la realidad. Son conocidos los programas de control mental generados por esta satánica simbiosis: Bluebird, Artichoke, MK-Ultra.
Dijo Theodore Roszak en su libro de 1970 El nacimiento de una contracultura: empezamos a albergar sospechas muy serias sobre el carácter supuestamente revolucionario de la cruzada psicodélica cuando vemos publicaciones tan claramente reaccionarias como Life y Time prestar una atención tan clamorosa al psicodelismo desde 1957.
El número de Life del 13 de mayo de 1957 contenía un tentador y sugestivo artículo titulado "En busca del hongo mágico", firmado por R. Gordon Wasson, uno de los vicepresidentes de "J. P. Morgan", y por su esposa. El artículo relataba las aventuras visionarias vividas por ellos y un fotógrafo neoyorquino de sociedad en 1955, entre practicantes del culto al Psilocybe, en Méjico. El artículo, lleno de ilustraciones y de descripciones detalladas del hongo, exponía los pormenores de las religiones ocultas y orientales y terminaba asegurando a sus lectores "que el hongo pone estas visiones al alcance de muchas personas". Desde entonces, el psicodelismo ha tenido buena prensa en las publicaciones Time y Life, excepto cuando se mezcla con bohemios jóvenes y turbulentos.
Independientemente de sus fallos, la prensa de Henry Luce tiene un olfato muy fino en lo que respecta a lo que la sociedad tecnocrática puede o no asimilar. Sospecho -dice Theodore Roszak- que dicha prensa astutamente percibió que una pildorita, privada y agradable, podía ser un medio muy socorrido para mantener un cierto grado de estabilidad emocional en el estado social. Los jóvenes que beben de las fuentes psicodélicas de Doors of perception de Huxley olvidan el mismo autor en su Brave New World entreveía que lo insoportable se haría soportable con un producto químico visionario llamado 'soma', cuyo objetivo era producir "hombres sanos, hombres obedientes, estables en su satisfacción".
En los mismos años, varios jóvenes ingleses, ayudados por un grupo de psiquiatras radicales, formaron una asociación para investigar las drogas psicotrópicas y "los métodos para alterar la conciencia en general", así como para liberalizar la legislación británica sobre narcóticos. Al constituirse como asociación adoptaron precisamente el nombre SOMA (Society of Mental Awareness). Están jugando con fuego; están adaptando los agentes psicodélicos a las exigencias de la tecnocracia. Semejante integración sería un ejemplo de "desublimación represiva", señalada por Herbert Marcuse de la Escuela de Frankfurt.
Sus antecedentes históricos parecen indicar que el papel de los agentes narcóticos es el de controlar y estabilizar. De Quincey sugería la afición al opio entre los aristócratas y los artistas ingleses de su época (1820-1830) y estaba convencido de que el hábito proliferaba entre los obreros de los telares de algodón.
Los historiadores del periodo saben que era práctica común entre las madres de familias trabajadoras administrar a sus hijos desde la cuna fuertes dosis de láudano, llamado "bendición de la madre"; así que el uso de la droga servía para amortiguar el descontento social en los primeros tiempos de la industrialización inglesa.
El láudano y la morfina también cobraron sus víctimas a un nivel social más elevado, en Inglaterra; entre sus adictos se cuentan Coleridge, Dickens, Carlyle, Rossetti, Elizabeth Barrett Browning y el laureado poeta Tennyson. Es sorprendente que la sociedad victoriana no tuviese muchos reparos en aceptar ese hábito en tales mentes próceres, mientras que en 1960 y 1970 se amenazaba a John Lennon y a Mick Jagger con severos castigos por jugar con cannabis.
Por mucho que busquemos a los aficionados a los narcóticos más bohemios del siglo XIX -Teófilo Gautier, Charles Baudelaire-, no encontraremos en ellos revolucionarios sociales.
¿Por qué no habría de incluir la sociedad tecnocrática en su arsenal de "métodos de control social" y de relajamiento emocional uno tan depurado y sutil como el psicodelismo? Un "viaje" ocasional... ¿qué peligro tiene esta travesura privada para el orden establecido, siempre que no vaya ligada a ninguna forma de disconformidad explosiva? Perversa justificación.
Si los cerebros de la RAND Corporation ya consideraron introducir tranquilizantes y sedantes en las situaciones represivas más odiosas -la vida en un refugio atómico después de un ataque termonuclear- como medios de aliviar la presión de la desesperación, ¿por qué no considerar con el mismo fin los agentes psicodélicos?
Además, no hay que perder de vista que muchos ciudadanos respetables, sin actitudes sociales o culturales radicales, emplean normalmente una amplia gama de narcóticos, barbitúricos, anfetaminas, tranquilizantes, millones de recetas de drogas psicotrópicas, antidepresivos... Lo más curioso: el sector de población más dependiente de las drogas no es el de la juventud rebelde, los jóvenes bohemios, sino el de las mujeres de edad que padecen insomnio y necesitan calmar sus nervios.
Así, los reajustes y las funciones que solían dejarse a la iniciativa del organismo -sueño, vigilia, relajación, potencia sexual, digestión, deyección, etc.- se transfieren de forma antinatural a un creciente repertorio de pociones químicas y farmacológicas. Al parecer, los tradicionales procesos orgánicos del cuerpo humano no consiguen adaptarse a las exigencias de la civilización tecnocrática.
Ateniéndonos estrictamente a los hechos, ésta es una acusación condenatoria de la civilización contemporánea, puesto que en ninguno de los proyectos que realizamos para acondicionar nuestro medio ambiente tiene cabida el ser humano. La forma más conveniente de hacer frente a esta situación sin tocar los valores tecnocráticos es, lamentablemente, atiborrar el organismo con montones de productos farmacológicos.
Inicialmente, la Conspiración de Acuario fue un proyecto secreto del Gobierno de Estados Unidos asignado al Stanford Research Institute (SRI) y creado en 1946 por el Instituto Tavistock de Inglaterra con el fin de estudiar de qué manera afectan a la sociedad las tendencias sociales y culturales de reciente creación como el libertarismo, el libertarismo de izquierdas, el liberalismo, el socialismo, el anarquismo, el comunismo, el materialismo, el naturismo, el misticismo, el hedonismo, la espiritualidad, el ecologismo, el feminismo, la New Age y muchas otras orientaciones de la sociedad.
Hubo un informe acerca de la Conspiración de Acuario, y se publicó en 1974 en Estados Unidos con el nombre en clave de The Changing Images of Man, informe dirigido por un panel de veintitrés expertos en controlar la mente; entre ellos, la antropóloga Margaret Mead, el psicólogo conductista B. F. Skinner, Ervin Laszlo, de las Naciones Unidas y sir Geoffrey Vickers, de la Inteligencia Británica. El objetivo del estudio llevado a cabo por el Stanford Research Institute es que la humanidad deje de desear el progreso industrial a favor de la "espiritualidad". El profesor Willis Harmon, supervisor de este proyecto y "futurista" cuya especialidad es promover un paradigma social postindustrial, explica:
"Nuestro sistema de tecnología, sumamente desarrollado, lleva aparejadas mayores vulnerabilidades y fallos. De hecho, el alcance y el impacto derivados de los problemas sociales que están apareciendo en la actualidad plantean una seria amenaza a nuestra civilización (...). Si nuestras predicciones sobre el futuro demuestran ser acertadas, es de esperar que los problemas asociados a esta tendencia se vuelvan más graves y universales y ocurran con mucha rapidez."
El estudio llega a la conclusión perversa de que debemos cambiar cuanto antes la imagen industrial del hombre: "las imágenes del hombre que han dominado durante los dos últimos siglos no serán adecuadas en la era posindustrial." Lo que buscan estos "ingenieros sociales" es el concepto y la imagen de un hombre espiritual, sumiso, dependiente, ablandado con drogas y productos farmacéuticos.
El informe termina prediciendo que hay numerosos movimientos sociales que pueden terminar desembocando en una imagen nueva e inspiradora, indicadores del posible surgimiento de una imagen nueva de la sociedad: la participación de los jóvenes en los procesos políticos, el movimiento de liberación de la mujer, la rebelión de los jóvenes contra los errores de la sociedad, la revelación de la responsabilidad social de las empresas, la brecha generacional como modelo de cambio, la tendencia antitecnológica de muchos jóvenes, la experimentación con nuevas estructuras familiares y nuevas relaciones interpersonales, el surgimiento de comunas como estilo de vida alternativo, el surgimiento de movimientos conservacionistas/ecologistas, el aumento de interés por los puntos de vista religiosos y filosóficos orientales, un renovado interés por el cristianismo "fundamentalista", la preocupación de los sindicatos por la calidad del entorno de trabajo, un interés creciente por la meditación y otras disciplinas espirituales, un mayor interés por el proceso de "autorrealización".
El profesor Willis Harmon así promovía un paradigma social postindustrial como versión popular del método para manipular o "ablandar", según los manuales del Instituto Tavistock, a Estados Unidos primero, para exportar el modelo estadounidense al resto del mundo. Ablandado de este modo, Estados Unidos se consideraba que ya estaba maduro para la introducción de drogas. Esto también era parte integral de la Conspiración de Acuario. La proliferación del consumo de drogas fue uno de los temas que se estudiaron en la Unidad de Investigación de Ciencias Políticas del Centro Columbus que tenía el Instituto Tavistock en la Universidad de Sussex. Se lo conocía como el centro de "conmociones de futuro", un nombre dado a la psicología orientada al futuro y diseñada para manipular a grupos enteros de población. Estados Unidos sería programado para acostumbrarse de tal modo a esos cambios planificados que resultase difícil percibirlos cuando tuvieran lugar.
De hecho, esta ambiciosa iniciativa, trascendental para la tecnología de "armas silenciosas", fue debatida y llevada a la práctica por primera vez como doctrina oficial por el Comité de Política del Club Bilderberg en su reunión inaugural de 1954. Luego utilizaron la expresión "Guerra Tranquila" para describir la manifiesta metodología táctica que iba a usarse para subyugar a la especie humana. El documento, Top secret: Silent Weapons for Quiet Wars. An Introductory Programming Manual, se hizo público de forma casi accidental el 7 de julio de 1986. El documento revelaba los detalles de un plan urdido durante la Guerra Fría y proponía controlar a las masas de población mediante la manipulación de la industria, los pasatiempos, la educación y las tendencias políticas de la gente. Llamaba a una revolución "tranquila" que enfrentara a un hermano contra otro y desviara la atención del público de lo que sucede en realidad.
Una parte del documento dice: "Es francamente imposible hablar de ingeniería social o de la automatización de una sociedad, es decir, de la creación de sistemas sociales automáticos (armas silenciosas) a escala nacional o mundial sin hablar de amplios objetivos de control social y de destrucción de la vida humana, como, por ejemplo, la esclavitud y el genocidio. Este manual es en sí mismo una declaración de intenciones. Tales escritos deben ser apartados del escrutinio público."
En Tavistock (financiado por la Fundación Rockefeller desde 1934, para crear muchos Institutos de Trabajo), Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría de la "turbulencia social" para suavizar el efecto de impresiones futuras: se puede ablandar moralmente a la población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros, ataques terroristas. Si las impresiones van muy seguidas y se administran cada vez con mayor intensidad, es posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectivo, a la apatía y la ausencia de toma de decisiones. Con ello los grupos sociales son más fáciles de controlar. Así se pretende, con la ayuda de la televisión, cambiar de "paradigma", modificar los conceptos básicos, cambiar todas las reglas de la sociedad. Para sobrevivir en este estado, la gente necesitará crear una religión nueva, adherirse a alguna secta oriental. Esta es la "Nueva Era", la "Era de Acuario" que predican Tavistock y la Escuela de Sociología de Frankfurt (Alemania).
Todo esto responde a planes que se remontan más atrás en el tiempo. H. G. Wells, escritor británico de ciencia ficción y perteneciente al grupo "Mesa Redonda", en su libro Open Conspiracy (1928), afirmaba: la revolución mundial sólo se puede alcanzar empleando la contracultura como ariete contra un público que no sospecha nada.
En efecto, a principios del siglo XX, la oligarquía británica dirigente fundó un centro político para sus operaciones, el grupo de la "Mesa Redonda", sociedad secreta de inteligencia creada por John Ruskin y su mentor Cecil Rhodes. En 1903 explicaba lord Alfred Milner: "podemos derrotar a la democracia porque comprendemos cómo funciona la mente humana."
El grupo británico "Mesa Redonda" creó agrupaciones sectarias diseñadas para distintas funciones culturales (Aurora Dorada con Aleister Crowley, Hijos del Sol con Aldous Huxley, Hermandad Prerrafelista, salones vanguardistas como el de Gertrude Stein) y políticas (entre ellas, la secta-partido nazi con Adolf Hitler). Desde entonces, ha sido constante la infiltración de la inteligencia británica primero y de la británica y norteamericana después en todas las instituciones importantes del mundo.
Las diez conferencias sobre Cibernética (1946-1953) auspiciadas por la fundación estadounidense "Josiah Macy Jr." contaron con la presencia del cerebro Norbert Wiener, científicos sociólogos y defensores de la contracultura. Este grupo de la Cibernética, aliado con las instituciones nombradas anteriormente, buscaba: provocar artificialmente movimientos sociales que parecieran espontáneos; reducir la variedad de opiniones; negar la parte espiritual y creativa del arte; controlar la información ofrecida por los medios de comunicación; mecanizar los pensamientos del hombre; crear un "fascismo de rostro democrático". Para estos científicos, los ordenadores, igual que el LSD, iban a servir en el futuro para controlar las mentes, los hábitos, e imponer el pensamiento único.
Así, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden la psicodelia, la permisividad hacia las drogas y las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Theodore Roszak, El nacimiento de una contracultura, 1970
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
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miércoles, 22 de julio de 2015
EL ENGAÑO DE LA NEW AGE / NUEVA ERA
En la casa de campo Esalen, en California, se reunieron los precursores (científicos, artistas, psicoterapeutas) que perfilaron las ideas y las prácticas básicas del movimiento New Age; luego, Michael Mac Murphy las aglutinó y el matrimonio Caddy las llevó a la práctica en el norte de Escocia, desde donde irradió el mensaje. En Estados Unidos entre los años de 1960 -1970 se formaron comunidades semejantes a la de Escocia y creció el movimiento de la "contracultura", y todo ello se englobó dentro de la Nueva Era.
Los teóricos más representativos de la New Age han sido Fritjof Capra, con su obra El Tao de la Física (1975); Marilyn Ferguson, con su libro The Aquarian Conspiracy (1980); Carl Sagan, con su serie televisiva Cosmos (1980).
Se dice que la Nueva Era es un movimiento socio-cultural de gran influencia en Occidente que engloba una colección desordenada de tendencias, submovimientos, grupos y personas que tienen ideas, prácticas e ilusiones con un gran parecido, y por ello resulta difícil describir de forma breve y concisa todo aquello que representa. La Nueva Era no es una secta, pero por desgracia muchos grupos sectarios utilizan técnicas antiguas para persuadir, manipular y someter la voluntad de los demás. Marilyn Ferguson habla de "psicotécnicas" para abrir la mente intuitiva, para cambiar la conciencia, pero estas técnicas pueden ser utilizadas con fines sectarios y manipulativos. Es frecuente que los procesos concientizadores que algunas sectas utilizan den paso a un "lavado de cerebro" o a lo que los especialistas han llamado "violación psíquica", que se define como la anulación absoluta de la personalidad individual de los miembros de la secta, reemplazándola por otra útil a los propósitos de ésta.
Por otra parte, resulta disparatado unir en el mismo grupo de"psicotécnicas", como si tuvieran la misma validez, la brujería y el espiritismo con prácticas que parecen más trascendentales como la meditación.
Dentro del esoterismo hay que destacar varios grupos y personalidades que han ejercido una profunda influencia en el movimiento New Age: el Cristianismo, el movimiento Rosacruz (con derivaciones masónicas), la Sociedad Teosófica (H. P. Blavatsky y Annie Besant), la Escuela del Cuarto Camino de Gurdjieff, el paleontólogo evolucionista Pierre Teihard de Chardin, el psicoanalista Carl Gustav Jung, la psicología transpersonal (término acuñado por Stanislav Grof), la terapia Gestalt (del gurú Fritz Perls), el Espiritismo, filosofías y religiones de Oriente (el Taoísmo, el Tantrismo, el Hinduismo, el Budismo), el Gnosticismo (cuya versión contemporánea, con muchas escuelas, viene del antropólogo Samael Aun Weor), la Astrología, el Chamanismo (con el referente de Carlos Castaneda), la Ufología, el movimiento Hippy, el movimiento del "potencial humano", James Lovelock (con su hipótesis de Gaia), la Cienciología, la Teoría de la Relatividad (Einstein) y la mecánica cuántica, la idea del Nuevo Orden Mundial después del final de la Guerra Fría.
No es extraño que, después de que la mayoría social ha aceptado tendencias tan dispares, nuestros hijos universitarios tengan una extraña amalgama de creencias mezcladas de todo este cúmulo de ideas de la Nueva Era.
En los festivales de música (Monterrey, 1967; Newport y Denver, 1969; Woodstock, llamado "Festival de Acuario"), los jóvenes fueron los "conejillos de Indias", víctimas de un experimento planificado, a gran escala, con drogas alucinógenas de efectos psicóticos, con secuelas emocionales asociadas. Este experimento tenía la complicidad del gobierno y del FBI; era todo un plan secreto para subvertir los valores constructivos de Estados Unidos. En esa época los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Inglaterra investigaron la creencias y los medios del chamanismo (con sus drogas alucinógenas), la brujería, la magia ceremonial, el esoterismo, las religiones mistéricas y orientales, y los despojaron de su verdadera razón, consistente en que el desarrollo de poderes psíquicos es un paso de la perfección espiritual y de la elevación de la conciencia, y los utilizaron para crear asesinos, convertir agentes de espionaje, interrogar a prisioneros, obtener información y manipular la conciencia, la memoria y la percepción de la realidad. Son conocidos los programas de control mental generados por esta satánica simbiosis: Bluebird, Artichoke, MK-Ultra.
Inicialmente, la Conspiración de Acuario fue un proyecto secreto del Gobierno de Estados Unidos asignado al Stanford Research Institute (SRI) y creado en 1946 por el Instituto Tavistock de Inglaterra con el fin de estudiar de qué manera afectan a la sociedad las tendencias sociales y culturales de reciente creación como el libertarismo, el libertarismo de izquierdas, el liberalismo, el socialismo, el anarquismo, el comunismo, el materialismo, el naturismo, el misticismo, el hedonismo, la espiritualidad, el ecologismo, el feminismo, la New Age y muchas otras orientaciones de la sociedad.
Hubo un informe acerca de la Conspiración de Acuario, y se publicó en 1974 en Estados Unidos con el nombre en clave de The Changing Images of Man, informe dirigido por un panel de veintitrés expertos en controlar la mente; entre ellos, la antropóloga Margaret Mead, el psicólogo conductista B. F. Skinner, Ervin Laszlo, de las Naciones Unidas y sir Geoffrey Vickers, de la Inteligencia Británica. El objetivo del estudio llevado a cabo por el Stanford Research Institute es que la humanidad deje de desear el progreso industrial a favor de la "espiritualidad". El profesor Willis Harmon, supervisor de este proyecto y "futurista" cuya especialidad es promover un paradigma social postindustrial, explica:
"Nuestro sistema de tecnología, sumamente desarrollado, lleva aparejadas mayores vulnerabilidades y fallos. De hecho, el alcance y el impacto derivados de los problemas sociales que están apareciendo en la actualidad plantean una seria amenaza a nuestra civilización (...). Si nuestras predicciones sobre el futuro demuestran ser acertadas, es de esperar que los problemas asociados a esta tendencia se vuelvan más graves y universales y ocurran con mucha rapidez."
El estudio llega a la conclusión perversa de que debemos cambiar cuanto antes la imagen industrial del hombre: "las imágenes del hombre que han dominado durante los dos últimos siglos no serán adecuadas en la era posindustrial." Lo que buscan estos "ingenieros sociales" es el concepto y la imagen de un hombre espiritual, sumiso, dependiente, ablandado con drogas y productos farmacéuticos.
El informe termina prediciendo que hay numerosos movimientos sociales que pueden terminar desembocando en una imagen nueva e inspiradora, indicadores del posible surgimiento de una imagen nueva de la sociedad: la participación de los jóvenes en los procesos políticos, el movimiento de liberación de la mujer, la rebelión de los jóvenes contra los errores de la sociedad, la revelación de la responsabilidad social de las empresas, la brecha generacional como modelo de cambio, la tendencia antitecnológica de muchos jóvenes, la experimentación con nuevas estructuras familiares y nuevas relaciones interpersonales, el surgimiento de comunas como estilo de vida alternativo, el surgimiento de movimientos conservacionistas/ecologistas, el aumento de interés por los puntos de vista religiosos y filosóficos orientales, un renovado interés por el cristianismo "fundamentalista", la preocupación de los sindicatos por la calidad del entorno de trabajo, un interés creciente por la meditación y otras disciplinas espirituales, un mayor interés por el proceso de "autorrealización".
El profesor Willis Harmon así promovía un paradigma social postindustrial como versión popular del método para manipular o "ablandar", según los manuales del Instituto Tavistock, a Estados Unidos primero, para exportar el modelo estadounidense al resto del mundo. Ablandado de este modo, Estados Unidos se consideraba que ya estaba maduro para la introducción de drogas. Esto también era parte integral de la Conspiración de Acuario. La proliferación del consumo de drogas fue uno de los temas que se estudiaron en la Unidad de Investigación de Ciencias Políticas del Centro Columbus que tenía el Instituto Tavistock en la Universidad de Sussex. Se lo conocía como el centro de "conmociones de futuro", un nombre dado a la psicología orientada al futuro y diseñada para manipular a grupos enteros de población. Estados Unidos sería programado para acostumbrarse de tal modo a esos cambios planificados que resultase difícil percibirlos cuando tuvieran lugar.
De hecho, esta ambiciosa iniciativa, trascendental para la tecnología de "armas silenciosas", fue debatida y llevada a la práctica por primera vez como doctrina oficial por el Comité de Política del Club Bilderberg en su reunión inaugural de 1954. Luego utilizaron la expresión "Guerra Tranquila" para describir la manifiesta metodología táctica que iba a usarse para subyugar a la especie humana. El documento, Top secret: Silent Weapons for Quiet Wars. An Introductory Programming Manual, se hizo público de forma casi accidental el 7 de julio de 1986. El documento revelaba los detalles de un plan urdido durante la Guerra Fría y proponía controlar a las masas de población mediante la manipulación de la industria, los pasatiempos, la educación y las tendencias políticas de la gente. Llamaba a una revolución "tranquila" que enfrentara a un hermano contra otro y desviara la atención del público de lo que sucede en realidad.
Una parte del documento dice: "Es francamente imposible hablar de ingeniería social o de la automatización de una sociedad, es decir, de la creación de sistemas sociales automáticos (armas silenciosas) a escala nacional o mundial sin hablar de amplios objetivos de control social y de destrucción de la vida humana, como, por ejemplo, la esclavitud y el genocidio. Este manual es en sí mismo una declaración de intenciones. Tales escritos deben ser apartados del escrutinio público."
En Tavistock (financiado por la Fundación Rockefeller desde 1934, para crear muchos Institutos de Trabajo), Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría de la "turbulencia social" para suavizar el efecto de impresiones futuras: se puede ablandar moralmente a la población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros, ataques terroristas. Si las impresiones van muy seguidas y se administran cada vez con mayor intensidad, es posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectivo, a la apatía y la ausencia de toma de decisiones. Con ello los grupos sociales son más fáciles de controlar. Así se pretende, con la ayuda de la televisión, cambiar de "paradigma", modificar los conceptos básicos, cambiar todas las reglas de la sociedad. Para sobrevivir en este estado, la gente necesitará crear una religión nueva, adherirse a alguna secta oriental. Esta es la "Nueva Era", la "Era de Acuario" que predican Tavistock y la Escuela de Sociología de Frankfurt (Alemania).
Todo esto responde a planes que se remontan más atrás en el tiempo. H. G. Wells, escritor británico de ciencia ficción y perteneciente al grupo "Mesa Redonda", en su libro Open Conspiracy (1928), afirmaba: la revolución mundial sólo se puede alcanzar empleando la contracultura como ariete contra un público que no sospecha nada.
En efecto, a principios del siglo XX, la oligarquía británica dirigente fundó un centro político para sus operaciones, el grupo de la "Mesa Redonda", sociedad secreta de inteligencia creada por John Ruskin y su mentor Cecil Rhodes. En 1903 explicaba lord Alfred Milner: "podemos derrotar a la democracia porque comprendemos cómo funciona la mente humana."
El grupo británico "Mesa Redonda" creó agrupaciones sectarias diseñadas para distintas funciones culturales (Aurora Dorada con Aleister Crowley, Hijos del Sol con Aldous Huxley, Hermandad Prerrafelista, salones vanguardistas como el de Gertrude Stein) y políticas (entre ellas, la secta-partido nazi con Adolf Hitler). Desde entonces, ha sido constante la infiltración de la inteligencia británica primero y de la británica y norteamericana después en todas las instituciones importantes del mundo.
Las diez conferencias sobre Cibernética (1946-1953) auspiciadas por la fundación estadounidense "Josiah Macy Jr." contaron con la presencia del cerebro Norbert Wiener, científicos sociólogos y defensores de la contracultura. Este grupo de la Cibernética, aliado con las instituciones nombradas anteriormente, buscaba: provocar artificialmente movimientos sociales que parecieran espontáneos; reducir la variedad de opiniones; negar la parte espiritual y creativa del arte; controlar la información ofrecida por los medios de comunicación; mecanizar los pensamientos del hombre; crear un "fascismo de rostro democrático". Para estos científicos, los ordenadores, igual que el LSD, iban a servir en el futuro para controlar las mentes, los hábitos, e imponer el pensamiento único.
Así, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden a las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
También suelen defender a las sectas los profesionales de la comunicación social, en cuanto que las sectas son noticias o porque algún familiar pertenece a alguna de ellas y es "exótico" mostrarlo al auditorio; los partidarios de la libertad de cultos que, más allá de la calidad moral de las prácticas sectarias, se preocupan por la "libertad"; dirigentes políticos y sociales en general, que tratan de concitar voluntades en torno de sí mismos sin importarles la proveniencia de esas voluntades; profesionales de la comunicación social que, por omisión, evitan polemizar respecto de las sectas para impedir caídas de popularidad o inconvenientes personales potencialmente implícitos en el hecho de que las sectas los ponen en el "listado de enemigos"; los abogados, por razones profesionales; los padres y familiares de jóvenes sectarios que evitan tomar una acción que radicalizaría la ruptura del hijo que abandonó el hogar para unirse al grupo sectario.
Algunos grupos sectarios han hallado nuevas maneras de reclutar seguidores al obtener acceso a empresas comerciales e instituciones gubernamentales. Una serie de grupos sectarios han comenzado a vender programas de dirección de empresas que ponen el acento en técnicas de influencia coercitiva antes que en la enseñanza de materias específicas de empresa (capacidad, productividad, rentabilidad). Son técnicas reprobables porque son semejantes a las utilizadas en las sectas. En muchos casos, sirven como medios para incrementar el número de miembros y los fondos económicos de las organizaciones madre sectarias.
El pensamiento de Werner Erhard fue la inspiración de muchos de los programas que se hicieron populares entre 1971 y 1985. Se llaman programas de entrenamiento para la concientización de grandes grupos (Pecgg) y representaban el pensamiento Nueva Era vendido comercialmente con poderosas estrategias para ponerlas en práctica en grandes grupos empresariales. En la década de 1990 algunos de estos programas permanecían activos y todavía hoy se mantienen con su fraseología ("inteligencia emocional", "reinventarse", "rebirthing", "coaching") y su filosofía Nueva Era. El núcleo de estos programas es la idea de que cada persona puede crear su propia realidad.
Ciertos PECGG incluían Seminarios de Entrenamiento Erhard y sus derivados, tales como: Transformation Technologies y Forum (también de Werner Erhard), Lifespring (John Hanley), Silva Mind Control (José Silva), Direct Centering (Bayard Hora), Actualizations (Stewart Emery), One (Oury Engolz), Life Training (W. R. Whitten y K. B. Brown), MSIA e Insight Seminars (John-Roger Hinkins), PSI World (Thomas D. Wilhite), Arica Institute (O. Ichazo)
Un folleto de Insight Consulting Group afirma que más de cincuenta mil personas han participado en Insight y se alegra de su expansión mundial en Estados Unidos, en Londres, Sydney, Toronto y Vancouver. Entre sus clientes hay compañías pequeñas y medianas y grandes empresas, así como entidades de la Administración Pública. Véase: laboratorios Abbott, Beth Israel Hospital, Campbell Soup, Lockheed, McDonnell Douglas, NBC, Pillsbury, Rockwell, Administración de Seguridad Social, Escuela de Economía de la Universidad de California en Los Ángeles, Marina de Estados Unidos.
Hay instituciones como "International Foundation for Development Alternatives" y el "Executive Conference Centre", ambas con sede en Ginebra, que constituyen la primera escuela para graduados a jornada completa de la Era de Acuario para ejecutivos de alto nivel de las 500 empresas que figuran en la revista Fortune; en esos centros prestigiosos, con programas de gestión empresarial de firmas consultoras concesionarias de Transformation Technologies, se enseña cómo modificar la conducta y el pensamiento. Lo que debe ser denunciado es que la modificación de la conducta y del pensamiento es en realidad la extirpación del "alma", de la propia identidad, y se realiza sin el conocimiento y sin el consentimiento de muchos empleados.
En numerosos casos judiciales, los empleados se quejaron de que les hacían pasar programas que equivalían a una conversión religiosa forzada: un seminario de Sistemas de Gestión Sterling (enfocados habitualmente a dentistas, osteópatas, veterinarios y otros profesionales de la salud) resultó ser un "taller de Cienciología"; los cursos del grupo asesor de administración de empresas Applied Scholastics (que cuenta como clientes a General Motors, Hewlett-Packard y el Ejército de Estados Unidos) también se basan en los escritos del fundador de la Cienciología y fueron objetos de queja de tres empleados de Applied Materials, que pronto fueron expulsados; el programa de empresas Forum fue motivo de quejas de cuatro miembros de "Ohio Children Services Agency" que consideraron haber sido obligados a asistir a sesiones "sectarias" de Forum de tres días; el programa de "desarrollo de liderazgo" instituido por el asesor Charles Krone en la empresa Pacific Bell se basaba en la filosofía de Gurdjieff y fue objeto de las quejas de los empleados y de un estudio pericial ordenado por la Comisión de Servicios Públicos de California; por el programa de una firma consultora afiliada a Transformational Technologies (TransTech, con muchas concesionarias por el mundo), ocho empleados hicieron juicio a "DeKalb Farmers Market" y alegaron que fueron obligados a dejar sus empleos por negarse a participar en un "culto New Age casi religioso". Grandes firmas como Ford Motor, McDonald's, Monsanto, Procter & Gamble, RCA, Scott Paper, IBM, Boeing Aerospace, así como la NASA y departamentos y cuerpos administrativos (Aviación Federal) del gobierno norteamericano han trabajado con Transformational Technologies o con empresas concesionarias de TransTech.
Muchos empleados o individuos son enviados o van por propia voluntad a diversos programas de instrucción y seminarios, relacionados con el progreso personal o con el trabajo. Se enteran del contenido y de las técnicas del programa sólo cuando ya se torna difícil abandonarlo y, si lo abandonan, pueden perder el empleo al ofender al jefe que los envió al programa. Estos programas pueden perjudicar a los empleados y engendrar acciones legales contra los que los contratan, porque son programas que no se relacionan con la capacitación profesional; utilizan ejercicios de terapia de grupo con gran carga de confrontación psicológica, incluso humillación, semejantes a los de las sectas; causan en la mayoría de los participantes diferentes grados de alienación e inestabilidad porque se les insta a abandonar antiguas normas, creencias y objetivos; causan perjuicios psíquicos (colapso, psicosis, fobias, ataques de pánico, depresión, estrés psíquico); chocan con creencias religiosas o éticas personales; ofenden a la sensibilidad y atacan y diezman la personalidad y la identidad; producen consecuencias negativas en el trabajo, donde se genera una gran desigualdad entre el jefe y los empleados, entre un grupo de "informados" y otro de "ajenos".
Es necesario, por tanto, llamar la atención sobre el lado oscuro del pensamiento New Age y demostrar que algunas técnicas e ideas de la New Age son usadas para explotar a la gente e inducirla a entrar en sectas.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
Videografía
Imagine that (2009), film dirigido por Karey Kirkpatrick, donde el actor Thomas Haden Church hace de asesor empresarial 'sui generis', o sea , de la Nueva Era, y Eddy Murphy trata de competir con él.
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
Consumo, el imperio de los sentidos, en: http://www.rtve.es/television/20131003/documentos-tv-consumo-imperio-sentidos/755040.shtml
http://www.rtve.es/noticias/documentos-tv/reportajes/consumo-imperio-sentidos/
Los teóricos más representativos de la New Age han sido Fritjof Capra, con su obra El Tao de la Física (1975); Marilyn Ferguson, con su libro The Aquarian Conspiracy (1980); Carl Sagan, con su serie televisiva Cosmos (1980).
Se dice que la Nueva Era es un movimiento socio-cultural de gran influencia en Occidente que engloba una colección desordenada de tendencias, submovimientos, grupos y personas que tienen ideas, prácticas e ilusiones con un gran parecido, y por ello resulta difícil describir de forma breve y concisa todo aquello que representa. La Nueva Era no es una secta, pero por desgracia muchos grupos sectarios utilizan técnicas antiguas para persuadir, manipular y someter la voluntad de los demás. Marilyn Ferguson habla de "psicotécnicas" para abrir la mente intuitiva, para cambiar la conciencia, pero estas técnicas pueden ser utilizadas con fines sectarios y manipulativos. Es frecuente que los procesos concientizadores que algunas sectas utilizan den paso a un "lavado de cerebro" o a lo que los especialistas han llamado "violación psíquica", que se define como la anulación absoluta de la personalidad individual de los miembros de la secta, reemplazándola por otra útil a los propósitos de ésta.
Por otra parte, resulta disparatado unir en el mismo grupo de"psicotécnicas", como si tuvieran la misma validez, la brujería y el espiritismo con prácticas que parecen más trascendentales como la meditación.
Dentro del esoterismo hay que destacar varios grupos y personalidades que han ejercido una profunda influencia en el movimiento New Age: el Cristianismo, el movimiento Rosacruz (con derivaciones masónicas), la Sociedad Teosófica (H. P. Blavatsky y Annie Besant), la Escuela del Cuarto Camino de Gurdjieff, el paleontólogo evolucionista Pierre Teihard de Chardin, el psicoanalista Carl Gustav Jung, la psicología transpersonal (término acuñado por Stanislav Grof), la terapia Gestalt (del gurú Fritz Perls), el Espiritismo, filosofías y religiones de Oriente (el Taoísmo, el Tantrismo, el Hinduismo, el Budismo), el Gnosticismo (cuya versión contemporánea, con muchas escuelas, viene del antropólogo Samael Aun Weor), la Astrología, el Chamanismo (con el referente de Carlos Castaneda), la Ufología, el movimiento Hippy, el movimiento del "potencial humano", James Lovelock (con su hipótesis de Gaia), la Cienciología, la Teoría de la Relatividad (Einstein) y la mecánica cuántica, la idea del Nuevo Orden Mundial después del final de la Guerra Fría.
No es extraño que, después de que la mayoría social ha aceptado tendencias tan dispares, nuestros hijos universitarios tengan una extraña amalgama de creencias mezcladas de todo este cúmulo de ideas de la Nueva Era.
En los festivales de música (Monterrey, 1967; Newport y Denver, 1969; Woodstock, llamado "Festival de Acuario"), los jóvenes fueron los "conejillos de Indias", víctimas de un experimento planificado, a gran escala, con drogas alucinógenas de efectos psicóticos, con secuelas emocionales asociadas. Este experimento tenía la complicidad del gobierno y del FBI; era todo un plan secreto para subvertir los valores constructivos de Estados Unidos. En esa época los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Inglaterra investigaron la creencias y los medios del chamanismo (con sus drogas alucinógenas), la brujería, la magia ceremonial, el esoterismo, las religiones mistéricas y orientales, y los despojaron de su verdadera razón, consistente en que el desarrollo de poderes psíquicos es un paso de la perfección espiritual y de la elevación de la conciencia, y los utilizaron para crear asesinos, convertir agentes de espionaje, interrogar a prisioneros, obtener información y manipular la conciencia, la memoria y la percepción de la realidad. Son conocidos los programas de control mental generados por esta satánica simbiosis: Bluebird, Artichoke, MK-Ultra.
Inicialmente, la Conspiración de Acuario fue un proyecto secreto del Gobierno de Estados Unidos asignado al Stanford Research Institute (SRI) y creado en 1946 por el Instituto Tavistock de Inglaterra con el fin de estudiar de qué manera afectan a la sociedad las tendencias sociales y culturales de reciente creación como el libertarismo, el libertarismo de izquierdas, el liberalismo, el socialismo, el anarquismo, el comunismo, el materialismo, el naturismo, el misticismo, el hedonismo, la espiritualidad, el ecologismo, el feminismo, la New Age y muchas otras orientaciones de la sociedad.
Hubo un informe acerca de la Conspiración de Acuario, y se publicó en 1974 en Estados Unidos con el nombre en clave de The Changing Images of Man, informe dirigido por un panel de veintitrés expertos en controlar la mente; entre ellos, la antropóloga Margaret Mead, el psicólogo conductista B. F. Skinner, Ervin Laszlo, de las Naciones Unidas y sir Geoffrey Vickers, de la Inteligencia Británica. El objetivo del estudio llevado a cabo por el Stanford Research Institute es que la humanidad deje de desear el progreso industrial a favor de la "espiritualidad". El profesor Willis Harmon, supervisor de este proyecto y "futurista" cuya especialidad es promover un paradigma social postindustrial, explica:
"Nuestro sistema de tecnología, sumamente desarrollado, lleva aparejadas mayores vulnerabilidades y fallos. De hecho, el alcance y el impacto derivados de los problemas sociales que están apareciendo en la actualidad plantean una seria amenaza a nuestra civilización (...). Si nuestras predicciones sobre el futuro demuestran ser acertadas, es de esperar que los problemas asociados a esta tendencia se vuelvan más graves y universales y ocurran con mucha rapidez."
El estudio llega a la conclusión perversa de que debemos cambiar cuanto antes la imagen industrial del hombre: "las imágenes del hombre que han dominado durante los dos últimos siglos no serán adecuadas en la era posindustrial." Lo que buscan estos "ingenieros sociales" es el concepto y la imagen de un hombre espiritual, sumiso, dependiente, ablandado con drogas y productos farmacéuticos.
El informe termina prediciendo que hay numerosos movimientos sociales que pueden terminar desembocando en una imagen nueva e inspiradora, indicadores del posible surgimiento de una imagen nueva de la sociedad: la participación de los jóvenes en los procesos políticos, el movimiento de liberación de la mujer, la rebelión de los jóvenes contra los errores de la sociedad, la revelación de la responsabilidad social de las empresas, la brecha generacional como modelo de cambio, la tendencia antitecnológica de muchos jóvenes, la experimentación con nuevas estructuras familiares y nuevas relaciones interpersonales, el surgimiento de comunas como estilo de vida alternativo, el surgimiento de movimientos conservacionistas/ecologistas, el aumento de interés por los puntos de vista religiosos y filosóficos orientales, un renovado interés por el cristianismo "fundamentalista", la preocupación de los sindicatos por la calidad del entorno de trabajo, un interés creciente por la meditación y otras disciplinas espirituales, un mayor interés por el proceso de "autorrealización".
El profesor Willis Harmon así promovía un paradigma social postindustrial como versión popular del método para manipular o "ablandar", según los manuales del Instituto Tavistock, a Estados Unidos primero, para exportar el modelo estadounidense al resto del mundo. Ablandado de este modo, Estados Unidos se consideraba que ya estaba maduro para la introducción de drogas. Esto también era parte integral de la Conspiración de Acuario. La proliferación del consumo de drogas fue uno de los temas que se estudiaron en la Unidad de Investigación de Ciencias Políticas del Centro Columbus que tenía el Instituto Tavistock en la Universidad de Sussex. Se lo conocía como el centro de "conmociones de futuro", un nombre dado a la psicología orientada al futuro y diseñada para manipular a grupos enteros de población. Estados Unidos sería programado para acostumbrarse de tal modo a esos cambios planificados que resultase difícil percibirlos cuando tuvieran lugar.
De hecho, esta ambiciosa iniciativa, trascendental para la tecnología de "armas silenciosas", fue debatida y llevada a la práctica por primera vez como doctrina oficial por el Comité de Política del Club Bilderberg en su reunión inaugural de 1954. Luego utilizaron la expresión "Guerra Tranquila" para describir la manifiesta metodología táctica que iba a usarse para subyugar a la especie humana. El documento, Top secret: Silent Weapons for Quiet Wars. An Introductory Programming Manual, se hizo público de forma casi accidental el 7 de julio de 1986. El documento revelaba los detalles de un plan urdido durante la Guerra Fría y proponía controlar a las masas de población mediante la manipulación de la industria, los pasatiempos, la educación y las tendencias políticas de la gente. Llamaba a una revolución "tranquila" que enfrentara a un hermano contra otro y desviara la atención del público de lo que sucede en realidad.
Una parte del documento dice: "Es francamente imposible hablar de ingeniería social o de la automatización de una sociedad, es decir, de la creación de sistemas sociales automáticos (armas silenciosas) a escala nacional o mundial sin hablar de amplios objetivos de control social y de destrucción de la vida humana, como, por ejemplo, la esclavitud y el genocidio. Este manual es en sí mismo una declaración de intenciones. Tales escritos deben ser apartados del escrutinio público."
En Tavistock (financiado por la Fundación Rockefeller desde 1934, para crear muchos Institutos de Trabajo), Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría de la "turbulencia social" para suavizar el efecto de impresiones futuras: se puede ablandar moralmente a la población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros, ataques terroristas. Si las impresiones van muy seguidas y se administran cada vez con mayor intensidad, es posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectivo, a la apatía y la ausencia de toma de decisiones. Con ello los grupos sociales son más fáciles de controlar. Así se pretende, con la ayuda de la televisión, cambiar de "paradigma", modificar los conceptos básicos, cambiar todas las reglas de la sociedad. Para sobrevivir en este estado, la gente necesitará crear una religión nueva, adherirse a alguna secta oriental. Esta es la "Nueva Era", la "Era de Acuario" que predican Tavistock y la Escuela de Sociología de Frankfurt (Alemania).
Todo esto responde a planes que se remontan más atrás en el tiempo. H. G. Wells, escritor británico de ciencia ficción y perteneciente al grupo "Mesa Redonda", en su libro Open Conspiracy (1928), afirmaba: la revolución mundial sólo se puede alcanzar empleando la contracultura como ariete contra un público que no sospecha nada.
En efecto, a principios del siglo XX, la oligarquía británica dirigente fundó un centro político para sus operaciones, el grupo de la "Mesa Redonda", sociedad secreta de inteligencia creada por John Ruskin y su mentor Cecil Rhodes. En 1903 explicaba lord Alfred Milner: "podemos derrotar a la democracia porque comprendemos cómo funciona la mente humana."
El grupo británico "Mesa Redonda" creó agrupaciones sectarias diseñadas para distintas funciones culturales (Aurora Dorada con Aleister Crowley, Hijos del Sol con Aldous Huxley, Hermandad Prerrafelista, salones vanguardistas como el de Gertrude Stein) y políticas (entre ellas, la secta-partido nazi con Adolf Hitler). Desde entonces, ha sido constante la infiltración de la inteligencia británica primero y de la británica y norteamericana después en todas las instituciones importantes del mundo.
Las diez conferencias sobre Cibernética (1946-1953) auspiciadas por la fundación estadounidense "Josiah Macy Jr." contaron con la presencia del cerebro Norbert Wiener, científicos sociólogos y defensores de la contracultura. Este grupo de la Cibernética, aliado con las instituciones nombradas anteriormente, buscaba: provocar artificialmente movimientos sociales que parecieran espontáneos; reducir la variedad de opiniones; negar la parte espiritual y creativa del arte; controlar la información ofrecida por los medios de comunicación; mecanizar los pensamientos del hombre; crear un "fascismo de rostro democrático". Para estos científicos, los ordenadores, igual que el LSD, iban a servir en el futuro para controlar las mentes, los hábitos, e imponer el pensamiento único.
Así, lamentablemente, las autoridades políticas, de forma expresa o por omisión, defienden a las sectas por muchos motivos; entre ellos están: las conveniencias públicas, pues los grupos sectarios pueden serles proclives y, además, distraen la atención popular de los problemas concretos y cotidianos; el temor de ser acusados de violentar las libertades de religión y de conciencia, abriendo un frente crítico que debilitaría a las autoridades políticas; la precaución práctica, ya que hay sectas internacionales con gran influencia política o con poderosos medios de intervención pública en el país; la creencia de que "por todos los caminos se llega a Roma"; la promoción de la igualdad ante la ley sin otras consideraciones.
También suelen defender a las sectas los profesionales de la comunicación social, en cuanto que las sectas son noticias o porque algún familiar pertenece a alguna de ellas y es "exótico" mostrarlo al auditorio; los partidarios de la libertad de cultos que, más allá de la calidad moral de las prácticas sectarias, se preocupan por la "libertad"; dirigentes políticos y sociales en general, que tratan de concitar voluntades en torno de sí mismos sin importarles la proveniencia de esas voluntades; profesionales de la comunicación social que, por omisión, evitan polemizar respecto de las sectas para impedir caídas de popularidad o inconvenientes personales potencialmente implícitos en el hecho de que las sectas los ponen en el "listado de enemigos"; los abogados, por razones profesionales; los padres y familiares de jóvenes sectarios que evitan tomar una acción que radicalizaría la ruptura del hijo que abandonó el hogar para unirse al grupo sectario.
Algunos grupos sectarios han hallado nuevas maneras de reclutar seguidores al obtener acceso a empresas comerciales e instituciones gubernamentales. Una serie de grupos sectarios han comenzado a vender programas de dirección de empresas que ponen el acento en técnicas de influencia coercitiva antes que en la enseñanza de materias específicas de empresa (capacidad, productividad, rentabilidad). Son técnicas reprobables porque son semejantes a las utilizadas en las sectas. En muchos casos, sirven como medios para incrementar el número de miembros y los fondos económicos de las organizaciones madre sectarias.
El pensamiento de Werner Erhard fue la inspiración de muchos de los programas que se hicieron populares entre 1971 y 1985. Se llaman programas de entrenamiento para la concientización de grandes grupos (Pecgg) y representaban el pensamiento Nueva Era vendido comercialmente con poderosas estrategias para ponerlas en práctica en grandes grupos empresariales. En la década de 1990 algunos de estos programas permanecían activos y todavía hoy se mantienen con su fraseología ("inteligencia emocional", "reinventarse", "rebirthing", "coaching") y su filosofía Nueva Era. El núcleo de estos programas es la idea de que cada persona puede crear su propia realidad.
Ciertos PECGG incluían Seminarios de Entrenamiento Erhard y sus derivados, tales como: Transformation Technologies y Forum (también de Werner Erhard), Lifespring (John Hanley), Silva Mind Control (José Silva), Direct Centering (Bayard Hora), Actualizations (Stewart Emery), One (Oury Engolz), Life Training (W. R. Whitten y K. B. Brown), MSIA e Insight Seminars (John-Roger Hinkins), PSI World (Thomas D. Wilhite), Arica Institute (O. Ichazo)
Un folleto de Insight Consulting Group afirma que más de cincuenta mil personas han participado en Insight y se alegra de su expansión mundial en Estados Unidos, en Londres, Sydney, Toronto y Vancouver. Entre sus clientes hay compañías pequeñas y medianas y grandes empresas, así como entidades de la Administración Pública. Véase: laboratorios Abbott, Beth Israel Hospital, Campbell Soup, Lockheed, McDonnell Douglas, NBC, Pillsbury, Rockwell, Administración de Seguridad Social, Escuela de Economía de la Universidad de California en Los Ángeles, Marina de Estados Unidos.
Hay instituciones como "International Foundation for Development Alternatives" y el "Executive Conference Centre", ambas con sede en Ginebra, que constituyen la primera escuela para graduados a jornada completa de la Era de Acuario para ejecutivos de alto nivel de las 500 empresas que figuran en la revista Fortune; en esos centros prestigiosos, con programas de gestión empresarial de firmas consultoras concesionarias de Transformation Technologies, se enseña cómo modificar la conducta y el pensamiento. Lo que debe ser denunciado es que la modificación de la conducta y del pensamiento es en realidad la extirpación del "alma", de la propia identidad, y se realiza sin el conocimiento y sin el consentimiento de muchos empleados.
En numerosos casos judiciales, los empleados se quejaron de que les hacían pasar programas que equivalían a una conversión religiosa forzada: un seminario de Sistemas de Gestión Sterling (enfocados habitualmente a dentistas, osteópatas, veterinarios y otros profesionales de la salud) resultó ser un "taller de Cienciología"; los cursos del grupo asesor de administración de empresas Applied Scholastics (que cuenta como clientes a General Motors, Hewlett-Packard y el Ejército de Estados Unidos) también se basan en los escritos del fundador de la Cienciología y fueron objetos de queja de tres empleados de Applied Materials, que pronto fueron expulsados; el programa de empresas Forum fue motivo de quejas de cuatro miembros de "Ohio Children Services Agency" que consideraron haber sido obligados a asistir a sesiones "sectarias" de Forum de tres días; el programa de "desarrollo de liderazgo" instituido por el asesor Charles Krone en la empresa Pacific Bell se basaba en la filosofía de Gurdjieff y fue objeto de las quejas de los empleados y de un estudio pericial ordenado por la Comisión de Servicios Públicos de California; por el programa de una firma consultora afiliada a Transformational Technologies (TransTech, con muchas concesionarias por el mundo), ocho empleados hicieron juicio a "DeKalb Farmers Market" y alegaron que fueron obligados a dejar sus empleos por negarse a participar en un "culto New Age casi religioso". Grandes firmas como Ford Motor, McDonald's, Monsanto, Procter & Gamble, RCA, Scott Paper, IBM, Boeing Aerospace, así como la NASA y departamentos y cuerpos administrativos (Aviación Federal) del gobierno norteamericano han trabajado con Transformational Technologies o con empresas concesionarias de TransTech.
Muchos empleados o individuos son enviados o van por propia voluntad a diversos programas de instrucción y seminarios, relacionados con el progreso personal o con el trabajo. Se enteran del contenido y de las técnicas del programa sólo cuando ya se torna difícil abandonarlo y, si lo abandonan, pueden perder el empleo al ofender al jefe que los envió al programa. Estos programas pueden perjudicar a los empleados y engendrar acciones legales contra los que los contratan, porque son programas que no se relacionan con la capacitación profesional; utilizan ejercicios de terapia de grupo con gran carga de confrontación psicológica, incluso humillación, semejantes a los de las sectas; causan en la mayoría de los participantes diferentes grados de alienación e inestabilidad porque se les insta a abandonar antiguas normas, creencias y objetivos; causan perjuicios psíquicos (colapso, psicosis, fobias, ataques de pánico, depresión, estrés psíquico); chocan con creencias religiosas o éticas personales; ofenden a la sensibilidad y atacan y diezman la personalidad y la identidad; producen consecuencias negativas en el trabajo, donde se genera una gran desigualdad entre el jefe y los empleados, entre un grupo de "informados" y otro de "ajenos".
Es necesario, por tanto, llamar la atención sobre el lado oscuro del pensamiento New Age y demostrar que algunas técnicas e ideas de la New Age son usadas para explotar a la gente e inducirla a entrar en sectas.
Bibliografía:
Asociación AIS, Infosect, nº 52, segundo trimestre, 2001
Daniel Estulin, El Instituto Tavistock, 2011
Humberto Lagos Schuffeneger, La máscara derrumbada. Sociología de las sectas religiosas, 1996.
Margaret Th. Singer y Janja Lalich, Las sectas entre nosotros, 1997
Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fría cultural, 2013
Videografía
Imagine that (2009), film dirigido por Karey Kirkpatrick, donde el actor Thomas Haden Church hace de asesor empresarial 'sui generis', o sea , de la Nueva Era, y Eddy Murphy trata de competir con él.
El Instituto Tavistock, en: http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/temporada-10/programa-410/
Consumo, el imperio de los sentidos, en: http://www.rtve.es/television/20131003/documentos-tv-consumo-imperio-sentidos/755040.shtml
http://www.rtve.es/noticias/documentos-tv/reportajes/consumo-imperio-sentidos/
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